La composición del magma explica por qué existen volcanes tan diferentes, por qué algunas lavas fluyen con facilidad y por qué otras originan erupciones explosivas. El magma es una mezcla muy caliente que se forma en el interior de la Tierra, sobre todo en el manto superior y en algunas zonas de la corteza. No está compuesto únicamente por roca derretida: también contiene cristales minerales y gases disueltos. Conocer sus componentes permite entender cómo se comporta, qué tipo de rocas puede formar y qué consecuencias tiene cuando asciende hacia la superficie.

 
Infografia sobre Composición del magma

¿De qué está hecho el magma?

El componente principal del magma es un fundido de silicatos, es decir, una mezcla líquida rica en silicio y oxígeno. Estos elementos se combinan con otros, como aluminio, hierro, magnesio, calcio, sodio y potasio. La cantidad de cada uno cambia según el lugar donde se originó el magma y las rocas que se fundieron.

Además del material líquido, el magma puede contener cristales que todavía no se han derretido por completo. También incorpora gases, llamados volátiles, entre los que destacan el vapor de agua, el dióxido de carbono y compuestos de azufre. Aunque ocupan una proporción pequeña, los gases influyen mucho en la presión y en la violencia de una erupción.

  • Fundido de silicatos: es la parte líquida y constituye la base del magma.
  • Cristales minerales: pueden ser restos de la roca original o minerales que empiezan a formarse al enfriarse.
  • Gases disueltos: permanecen dentro del magma mientras la presión es elevada.

¿Qué elementos químicos son más importantes?

En geología, la composición suele expresarse mediante la cantidad de óxidos presentes en la roca. El sílice (SiO₂) es especialmente importante porque afecta a la viscosidad: cuanto más sílice tiene un magma, más difícil le resulta fluir. También son fundamentales el aluminio, el hierro, el magnesio, el calcio, el sodio y el potasio.

No todos los magmas presentan la misma combinación. Los procedentes del manto suelen ser relativamente ricos en hierro y magnesio, mientras que los que evolucionan en la corteza pueden acumular sílice, sodio y potasio. Esta diversidad química es la razón por la que no existe un único tipo de magma.

  • Magma rico en hierro y magnesio: suele ser más caliente y fluido.
  • Magma rico en sílice: tiende a ser más viscoso y puede retener más gases.
  • Agua y otros volátiles: reducen el punto de fusión de las rocas y modifican el comportamiento del magma.

Tipos de magma según su composición

Una clasificación muy utilizada relaciona la cantidad de sílice con el color y los minerales de las rocas que se forman. El magma basáltico o máfico contiene aproximadamente entre un 45 % y un 52 % de sílice; es caliente, poco viscoso y suele originarse en el manto. Produce basaltos y es común en las dorsales oceánicas y en muchos volcanes de islas.

El magma andesítico o intermedio presenta una cantidad media de sílice y puede generar erupciones variadas. El magma riolítico o félsico es rico en sílice, más frío y muy viscoso; puede acumular gases y favorecer erupciones explosivas. Entre ambos extremos existen composiciones graduales, por lo que la naturaleza no siempre encaja en categorías rígidas.

  • Basáltico: fluido, oscuro y normalmente asociado con erupciones efusivas.
  • Andesítico: composición intermedia y frecuente en volcanes de zonas de subducción.
  • Riolítico: viscoso, claro y capaz de formar domos o erupciones muy explosivas.

¿Cómo cambia la composición del magma?

El magma no siempre conserva su composición inicial. Mientras asciende y se enfría, algunos minerales cristalizan antes que otros. Si esos cristales se separan del líquido, el fundido restante cambia químicamente; este proceso se conoce como cristalización fraccionada. Por ejemplo, el magma puede volverse progresivamente más rico en sílice.

También puede incorporar fragmentos de la corteza, mezclarse con otro magma o perder gases al disminuir la presión. La fusión parcial es el proceso contrario: no se derrite toda una roca, sino solo algunos de sus minerales, y el líquido obtenido tiene una composición distinta de la roca original. Por eso, dos magmas de una misma región pueden presentar diferencias importantes.

  • Cristalización fraccionada: ciertos minerales se separan al enfriarse el magma.
  • Asimilación: el magma funde o incorpora parte de las rocas que atraviesa.
  • Mezcla de magmas: dos masas con composiciones diferentes se combinan en una cámara magmática.

De magma a lava: ¿qué ocurre al llegar a la superficie?

El nombre cambia según la ubicación: se habla de magma cuando el material permanece bajo tierra y de lava cuando alcanza la superficie. Al ascender, la presión disminuye y los gases dejan de estar disueltos. Se forman burbujas que pueden escapar tranquilamente o expandirse de forma brusca, dependiendo de la viscosidad del fundido.

Cuando la lava se enfría, origina rocas ígneas volcánicas, como el basalto, la andesita o la riolita. Si el magma se enfría lentamente en el interior de la corteza, forma rocas plutónicas, como el granito o el gabro. Una curiosidad útil es que una misma composición química puede dar texturas diferentes según la velocidad de enfriamiento: el enfriamiento rápido produce cristales pequeños, mientras que el lento permite formar cristales grandes. Así, la composición del magma y su historia térmica trabajan juntas para crear la gran variedad de rocas ígneas de nuestro planeta.