El magma es una mezcla de roca fundida, cristales minerales y gases que se encuentra bajo la superficie terrestre. Aunque solemos imaginarlo como un líquido muy caliente, en realidad puede contener bastante material sólido. Pero ¿cómo se forma el magma? La respuesta está relacionada con el calor interno de la Tierra, la presión, la composición de las rocas y la presencia de agua u otros gases. Cuando cambian estas condiciones, una parte de las rocas se derrite y origina el magma.

¿Qué es exactamente el magma?
El magma se forma en zonas profundas de la corteza y del manto superior, donde las temperaturas pueden superar los 700 o 1.200 °C, según el tipo de roca y la profundidad. No siempre se derrite toda la roca: normalmente ocurre una fusión parcial, es decir, solo algunos minerales pasan al estado líquido.
Esta mezcla puede incluir roca fundida, cristales que todavía no se han derretido y gases disueltos, como vapor de agua, dióxido de carbono y dióxido de azufre. Su composición determina características como la viscosidad, la temperatura y la facilidad con la que puede desplazarse.
- El magma está bajo tierra; cuando llega a la superficie recibe el nombre de lava.
- Su temperatura y composición cambian según el lugar donde se forma.
- Los gases disueltos pueden aumentar la presión dentro del magma.
El calor no es el único responsable
Para que una roca se derrita no basta con que exista mucho calor. También deben cambiar la presión o la composición de la roca. En las profundidades terrestres, la presión suele ser tan grande que mantiene las rocas sólidas incluso a temperaturas elevadas. Por eso, una reducción de la presión puede favorecer la formación de magma sin que aumente demasiado la temperatura.
El agua y otros componentes volátiles también desempeñan un papel importante. Cuando una placa oceánica se hunde bajo otra en una zona de subducción, libera agua hacia las rocas calientes del manto. Esa agua reduce el punto de fusión de los minerales y facilita que se produzca magma.
- Aumento de temperatura: la roca recibe calor de materiales más calientes.
- Disminución de presión: la roca asciende y se descomprime.
- Adición de agua: los minerales se funden a temperaturas más bajas.
Tres formas habituales de formar magma
La primera forma es la fusión por descompresión. Sucede cuando el material caliente del manto asciende, por ejemplo, en las dorsales oceánicas o bajo algunos volcanes. Al subir, la presión disminuye y una parte de la roca se funde.
La segunda es la fusión causada por la adición de volátiles, especialmente agua. Es característica de las zonas de subducción, donde una placa tectónica se introduce bajo otra y favorece la formación de magmas que pueden alimentar cadenas volcánicas.
La tercera es la fusión por transferencia de calor. En este caso, el magma caliente que asciende desde zonas profundas transmite energía a rocas de la corteza y puede derretirlas parcialmente. Este proceso puede producir magmas con una composición diferente de la original.
- Dorsales oceánicas: el manto asciende y se funde por pérdida de presión.
- Zonas de subducción: el agua liberada por una placa facilita la fusión.
- Puntos calientes: columnas de material caliente pueden originar volcanes lejos de los límites de placas.
¿Qué ocurre después de que se forma?
Como el magma suele ser menos denso que las rocas que lo rodean, puede ascender lentamente por grietas y fracturas. A veces queda almacenado en una cámara magmática, una zona subterránea donde se acumula durante cierto tiempo. Allí puede mezclarse con otros magmas, incorporar fragmentos de roca o perder parte de sus gases.
Si la presión aumenta y encuentra un camino hacia el exterior, el magma puede salir como lava durante una erupción. Sin embargo, no todo el magma llega a la superficie. Parte se enfría dentro de la corteza y forma rocas ígneas, como el granito. Cuando se enfría rápidamente en el exterior, puede originar rocas volcánicas como el basalto o la obsidiana.
- Ascenso: el magma se desplaza porque suele ser menos denso.
- Almacenamiento: puede permanecer en cámaras magmáticas.
- Enfriamiento: forma rocas cuando pierde calor, dentro o fuera de la corteza.
¿Todos los magmas son iguales?
No. Su composición influye mucho en su comportamiento. Los magmas basálticos contienen relativamente poca sílice, son más fluidos y suelen estar relacionados con volcanes de erupciones menos explosivas. Los magmas ricos en sílice son más viscosos: se mueven con dificultad y pueden retener una mayor cantidad de gases, lo que aumenta la posibilidad de erupciones explosivas.
Comprender cómo se forma el magma ayuda a explicar la creación de volcanes, islas y parte de la corteza terrestre. También permite interpretar por qué algunos volcanes expulsan coladas tranquilas, mientras que otros producen cenizas y nubes ardientes. En definitiva, el magma nace cuando las condiciones de presión, temperatura y composición permiten que una parte de la roca terrestre se funda.
- Magma basáltico: fluido, caliente y con poca sílice.
- Magma andesítico: composición intermedia y comportamiento variable.
- Magma riolítico: rico en sílice, viscoso y con mayor potencial explosivo.

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