Los glaciares son grandes masas de hielo que se forman cuando la nieve se acumula durante muchos años, se comprime y se transforma en hielo. Aunque parecen inmóviles, en realidad avanzan lentamente por efecto de la gravedad. Existen distintos tipos de glaciares, y cada uno presenta una forma, un tamaño y un recorrido relacionados con el paisaje donde se encuentra. Conocerlos ayuda a comprender cómo se modelan las montañas, cómo se almacena el agua dulce y qué cambios está provocando el calentamiento global.

 
Infografia sobre Tipos de glaciares

¿Qué es un glaciar y cómo se forma?

Un glaciar aparece en lugares donde cae más nieve de la que se derrite durante un largo periodo. Las capas nuevas cubren la nieve antigua, la presionan y expulsan parte del aire. Con el tiempo, los cristales se unen hasta formar un hielo compacto que puede desplazarse lentamente cuesta abajo.

Todo glaciar tiene una zona de acumulación, donde gana nieve, y una zona de ablación, donde pierde hielo por fusión, evaporación o desprendimiento de bloques. Entre ambas se encuentra la línea de equilibrio, que cambia según la estación y el clima. También pueden observarse grietas, llamadas crevasses, y grandes bloques de hielo que se separan en el frente glaciar.

  • La nieve acumulada se compacta y se convierte en hielo glaciar.
  • La gravedad impulsa el movimiento hacia zonas más bajas.
  • El glaciar avanza cuando recibe más hielo del que pierde.
  • El agua de deshielo puede formar ríos, lagos y humedales.

Glaciares continentales: las mayores reservas de hielo

Los glaciares continentales, también llamados mantos de hielo o inlandsis, cubren extensiones enormes y no dependen de un solo valle. Su hielo se extiende sobre grandes superficies y puede alcanzar varios kilómetros de espesor. Los dos ejemplos actuales más importantes son la capa de hielo de la Antártida y la de Groenlandia.

Una variedad más pequeña es el casquete glaciar. Tiene forma de domo y cubre una isla, una meseta o una región montañosa, pero su tamaño no llega al de un manto continental. Desde sus bordes pueden salir lenguas de hielo que descienden por los valles. El casquete de Vatnajökull, en Islandia, es uno de los más conocidos de Europa.

Estos glaciares almacenan la mayor parte del agua dulce congelada del planeta. Si pierden masa de forma acelerada, contribuyen a la subida del nivel del mar y alteran la circulación de los océanos.

  • Manto de hielo: ocupa una superficie continental gigantesca.
  • Casquete glaciar: cubre una región más limitada, normalmente elevada.
  • Glaciar de desbordamiento: sale desde un manto o casquete y baja por un valle.

Glaciares de montaña: hielo que sigue el relieve

Los glaciares de valle se forman en zonas altas y avanzan por depresiones naturales entre montañas. Su forma alargada recuerda a un río congelado. El glaciar Aletsch, en los Alpes suizos, es un ejemplo destacado. El glaciar Perito Moreno, en la Patagonia argentina, también es una lengua de hielo que desciende desde un gran campo de hielo y termina en el lago Argentino.

Los glaciares de circo ocupan pequeñas cuencas semicirculares situadas en las cabeceras de los valles. Se originan en depresiones excavadas por el hielo y, en algunos casos, alimentan glaciares más largos. Cuando una lengua sale de un valle estrecho y se extiende sobre una llanura, recibe el nombre de glaciar de piedemonte. El glaciar Malaspina, en Alaska, es un ejemplo muy conocido.

Estos tipos de glaciares muestran cómo el hielo aprovecha la forma del terreno. Su movimiento erosiona las rocas y puede crear valles en forma de U, lagos y depósitos de sedimentos llamados morrenas.

  • Glaciar de valle: circula por una depresión alargada entre montañas.
  • Glaciar de circo: ocupa una cuenca elevada y normalmente pequeña.
  • Glaciar de piedemonte: se abre al llegar a una zona llana.
  • Campo de hielo: alimenta varias lenguas glaciares conectadas.

¿Qué son los glaciares que llegan al mar?

Algunos glaciares avanzan hasta la costa y terminan en el océano. Se llaman glaciares de marea o glaciares marinos. Cuando el hielo flota parcialmente y se rompe, produce icebergs, un proceso conocido como calving o desprendimiento. El glaciar Jakobshavn, en Groenlandia, es uno de los que más icebergs ha generado.

Otros terminan en lagos, ríos o tierra firme. Por eso, clasificar un glaciar puede depender de varios criterios: su tamaño, la forma del terreno que ocupa y el lugar donde acaba. Un mismo glaciar puede ser de valle por su recorrido y, al mismo tiempo, de marea por llegar al océano.

La presencia de agua en la base puede acelerar el desplazamiento, porque reduce la fricción entre el hielo y el suelo. Sin embargo, la velocidad también depende de la pendiente, el espesor del hielo, la temperatura y la cantidad de nieve acumulada.

  • Glaciar de marea: termina en el mar y puede producir icebergs.
  • Glaciar lacustre: acaba en un lago y puede desprender bloques de hielo.
  • Glaciar terrestre: finaliza sobre el suelo sin alcanzar una masa de agua grande.

¿Por qué son importantes y qué les está ocurriendo?

Los glaciares actúan como reservas naturales de agua dulce. Durante las épocas cálidas liberan agua de deshielo que alimenta ríos y abastece a poblaciones, cultivos y ecosistemas. También reflejan parte de la radiación solar y ayudan a regular la temperatura de las regiones montañosas.

En la actualidad, muchos glaciares están retrocediendo porque el aire y los océanos son cada vez más cálidos. El retroceso significa que el frente del glaciar se desplaza hacia atrás durante varios años, aunque el hielo todavía pueda moverse cuesta abajo. La pérdida de masa puede provocar menos agua disponible en el futuro, cambios en los ecosistemas, desprendimientos y aumento del nivel del mar.

Estudiar los diferentes tipos de glaciares permite comparar su respuesta al clima. Un casquete, un glaciar de valle y un glaciar de marea no reaccionan exactamente igual, pero todos ofrecen señales valiosas sobre la evolución del planeta.

  • Observar la posición del frente glaciar permite detectar avances o retrocesos.
  • Medir el espesor del hielo muestra si el glaciar gana o pierde masa.
  • Reducir las emisiones contaminantes ayuda a frenar el calentamiento que acelera su desaparición.