La Luna es el único satélite natural de la Tierra y uno de los cuerpos celestes más fáciles de observar a simple vista. A veces aparece como un círculo brillante, otras como una fina curva y, en ciertos momentos, parece desaparecer. Estos cambios no significan que la Luna cambie de forma: se deben a la posición que ocupa respecto al Sol y a nuestro planeta. Además de iluminar las noches, la Luna influye en las mareas, acompaña la rotación terrestre y ha despertado la curiosidad de muchas civilizaciones. Conocer qué es la Luna ayuda a comprender mejor el sistema solar y algunos fenómenos que vemos desde la Tierra.

 
Infografia sobre ¿Qué es la Luna?

¿Qué es exactamente la Luna?

La Luna es un cuerpo rocoso que gira alrededor de la Tierra. No produce luz propia, como hace el Sol, sino que refleja una parte de la luz solar. Por eso la vemos brillante durante la noche. Su superficie está cubierta de polvo, rocas, montañas, valles y numerosos cráteres formados por impactos de asteroides y otros objetos espaciales.

Se formó hace unos 4.500 millones de años, probablemente después de una enorme colisión entre la Tierra joven y otro cuerpo rocoso. Los restos de ese impacto se reunieron alrededor de nuestro planeta y terminaron formando la Luna. Su gravedad es menor que la terrestre: una persona que pesa 60 kilogramos en la Tierra pesaría aproximadamente 10 kilogramos en la superficie lunar, aunque su masa seguiría siendo la misma.

¿Qué partes y paisajes tiene la superficie lunar?

La Luna no tiene mares de agua como los de la Tierra, aunque sus primeras observaciones hicieron que algunos astrónomos antiguos confundieran sus zonas oscuras con grandes océanos. Esas regiones reciben el nombre de mares lunares y son extensas llanuras de roca volcánica endurecida. Las áreas más claras suelen ser terrenos elevados y antiguos.

Entre los elementos más importantes de su superficie se encuentran:

  • Cráteres: depresiones circulares creadas principalmente por el choque de meteoritos y asteroides.
  • Montañas y valles: formaciones originadas por impactos, movimientos de la corteza y antiguos procesos volcánicos.
  • Regolito: capa de polvo y fragmentos de roca que cubre gran parte del suelo lunar.
  • Zonas oscuras o mares: llanuras basálticas que se formaron cuando la lava llenó grandes cuencas de impacto.

¿Por qué la Luna cambia de forma durante el mes?

La Luna tarda aproximadamente 27 días y 8 horas en completar una vuelta alrededor de la Tierra. Sin embargo, el ciclo completo de sus fases dura cerca de 29 días y medio, porque mientras la Luna se mueve, la Tierra también avanza alrededor del Sol. Las fases muestran qué parte de la mitad lunar iluminada por el Sol podemos observar desde nuestro planeta.

Las principales fases son:

  • Luna nueva: la parte iluminada queda orientada hacia el Sol y casi no podemos verla.
  • Cuarto creciente: observamos aproximadamente la mitad de su superficie iluminada, que aumenta cada noche.
  • Luna llena: la Tierra queda entre el Sol y la Luna, y vemos iluminada casi toda la cara visible.
  • Cuarto menguante: la zona iluminada disminuye hasta comenzar un nuevo ciclo.

¿Cómo influye la Luna en la Tierra?

La gravedad lunar atrae el agua de los océanos y contribuye a producir las mareas. Cuando el nivel del mar sube se habla de marea alta, y cuando baja se habla de marea baja. El Sol también influye en este fenómeno, pero la cercanía de la Luna hace que su efecto sea especialmente importante.

La Luna también ayuda a estabilizar ligeramente la inclinación del eje terrestre. Gracias a ello, las variaciones del clima a largo plazo son menos extremas de lo que podrían ser. Además, la rotación de la Luna está sincronizada con su movimiento alrededor de la Tierra: tarda casi lo mismo en girar sobre sí misma que en completar una órbita. Por eso siempre vemos prácticamente la misma cara lunar. Esto no significa que la cara oculta esté siempre oscura; también recibe luz solar, aunque desde la Tierra no podamos observarla directamente.

Eclipses, exploración y curiosidades de la Luna

Un eclipse solar ocurre cuando la Luna se coloca entre el Sol y la Tierra y bloquea parte o toda la luz solar en una zona concreta. Un eclipse lunar sucede cuando la Tierra se sitúa entre el Sol y la Luna y proyecta su sombra sobre ella. Estos fenómenos no ocurren todos los meses porque la órbita lunar está ligeramente inclinada respecto a la órbita terrestre.

La exploración espacial permitió descubrir que la Luna tiene una atmósfera extremadamente tenue, casi inexistente, y que en algunos cráteres cercanos a los polos puede haber hielo de agua protegido de la luz solar. En 1969, la misión Apolo 11 llevó a los primeros seres humanos a la superficie lunar. Los astronautas recogieron muestras de rocas y realizaron experimentos que todavía ayudan a estudiar el origen de la Tierra y del sistema solar.

Aunque parece cercana, la Luna se encuentra a una distancia media de unos 384.400 kilómetros. Aun así, su presencia afecta a la vida terrestre, inspira calendarios y culturas, y ofrece una oportunidad extraordinaria para aprender cómo funcionan los cuerpos celestes.