Cuando imaginamos un cometa, solemos pensar en una brillante bola con una larga cola atravesando el cielo. Sin embargo, esa imagen muestra solo una parte de un cuerpo mucho más complejo. Los cometas son objetos formados principalmente por hielo, polvo y roca que orbitan alrededor del Sol. Al acercarse a él, el calor transforma sus materiales y hace visibles varias estructuras. Conocer las partes de un cometa ayuda a entender por qué cambia de aspecto, cómo se mueve y qué información conserva sobre el origen del sistema solar.

 
Infografia sobre Partes de un cometa

¿Qué es exactamente un cometa?

Un cometa es un cuerpo celeste pequeño que viaja alrededor del Sol siguiendo una órbita, muchas veces alargada o elíptica. Su interior contiene hielos de agua, dióxido de carbono y otros gases congelados, mezclados con partículas rocosas y polvo. Por esta composición, a veces se les llama de manera informal bolas de nieve sucia, aunque la expresión no describe toda su complejidad.

Lejos del Sol, el cometa suele parecer una roca oscura y fría. Cuando se aproxima, la radiación solar calienta sus hielos y provoca que pasen directamente del estado sólido al gaseoso. Este proceso, llamado sublimación, libera gas y polvo, que forman una envoltura luminosa y las famosas colas.

  • Los cometas no producen luz propia: reflejan la luz del Sol.
  • Su actividad aumenta al acercarse al Sol y disminuye al alejarse.
  • La mayoría procede de regiones muy frías y lejanas del sistema solar.

El núcleo: la parte sólida del cometa

El núcleo es la parte central, sólida y permanente del cometa. Está formado por una mezcla de hielos, polvo y fragmentos de roca. Su superficie suele ser muy oscura porque contiene compuestos ricos en carbono que absorben gran parte de la luz solar.

Los núcleos tienen formas irregulares y tamaños variados. No suelen ser esferas perfectas, ya que se formaron por la unión de materiales pequeños y han sido modificados por golpes, grietas y la pérdida de hielo. En algunos cometas se observan montañas, depresiones y chorros de gas que salen por zonas activas.

El núcleo es importante para la ciencia porque conserva materiales muy antiguos, procedentes de la época en que se formaron el Sol y los planetas. Por eso, estudiar un cometa permite investigar las primeras etapas de nuestro vecindario cósmico.

  • Es la fuente de los gases y del polvo que forman las estructuras visibles.
  • Su tamaño puede ser de unos pocos kilómetros, aunque existen variaciones.
  • Su superficie puede cambiar después de muchos acercamientos al Sol.

La coma: una atmósfera temporal

Al calentarse el núcleo, los hielos que están cerca de la superficie se subliman. El gas liberado arrastra partículas de polvo y crea una nube llamada coma, también conocida como cabellera. Esta envoltura rodea al núcleo y puede alcanzar miles o incluso cientos de miles de kilómetros de diámetro.

La coma no es una atmósfera permanente como la de la Tierra. Solo aparece con claridad cuando el cometa recibe suficiente energía solar. Su brillo depende de la cantidad de gas y polvo liberados, de la distancia al Sol y de la forma en que esos materiales reflejan o emiten luz.

Dentro de la coma pueden producirse reacciones causadas por la radiación ultravioleta. Estas reacciones separan algunas moléculas y originan átomos o iones que después son empujados por el viento solar.

  • La coma rodea al núcleo, pero no tiene un borde perfectamente definido.
  • Puede cambiar de tamaño y forma durante la órbita.
  • El viento solar y la luz influyen en el movimiento de sus partículas.

Las dos colas: polvo e iones

Las colas son las estructuras más llamativas de un cometa, pero no siempre están presentes. Se forman cuando la coma libera materiales que son empujados por la luz solar y el viento solar. Además, las colas siempre apuntan aproximadamente en dirección opuesta al Sol, aunque el cometa se esté desplazando hacia otro lado.

La cola de polvo está compuesta por partículas sólidas. Suele verse amarillenta o blanquecina porque refleja la luz solar. Como el polvo conserva parte del movimiento del cometa, esta cola puede ser curva y ancha.

La cola de iones está formada por gases eléctricamente cargados. El viento solar la empuja con mucha fuerza, por lo que normalmente aparece más recta y azulada. En ocasiones, las imágenes muestran varias estructuras dentro de una misma cola.

No todos los cometas presentan colas igual de largas. La cantidad de material liberado, la distancia al Sol y la posición del cometa respecto a la Tierra modifican su apariencia.

  • Cola de polvo: más ancha, curva y formada por partículas sólidas.
  • Cola de iones: más recta, estrecha y relacionada con el viento solar.
  • Ambas pueden cambiar rápidamente durante el acercamiento al Sol.

¿Por qué estudiar las partes de un cometa?

Observar cada parte permite comprender cómo funciona el cometa y cómo interactúan el hielo, el polvo, la radiación solar y el viento solar. Las misiones espaciales han fotografiado núcleos, analizado gases de la coma y recogido partículas de polvo para conocer su composición.

Un ejemplo famoso es el cometa Halley, visible desde la Tierra aproximadamente cada 76 años. Otro caso muy estudiado es el cometa 67P/Churyumov-Gerasimenko, visitado por la misión Rosetta de la Agencia Espacial Europea. La sonda Philae llegó a su superficie y ayudó a investigar su núcleo y su actividad.

Los cometas también permiten comparar el pasado y el presente del sistema solar. Sus materiales han permanecido conservados durante miles de millones de años, aunque cada paso cerca del Sol provoca una pequeña pérdida de masa. Con el tiempo, un cometa puede debilitarse, fragmentarse o dejar una corriente de partículas que origine una lluvia de meteoros.

En resumen, el núcleo es el corazón sólido; la coma es la nube de gas y polvo que lo envuelve; y las colas son rastros creados por la acción del Sol. Juntas, estas partes explican la apariencia cambiante de uno de los objetos más interesantes del espacio.