La era Mesozoica fue una etapa de grandes cambios en la historia de la Tierra, desarrollada aproximadamente entre hace 252 y 66 millones de años. A menudo se la llama la era de los reptiles, porque los dinosaurios dominaron muchos ecosistemas terrestres, mientras que otros reptiles vivían en los mares y surcaban los cielos. Sin embargo, sus características van mucho más allá de estos animales: durante el Mesozoico también se transformaron los continentes, aparecieron los primeros mamíferos y aves, y surgieron las plantas con flores.

¿Cuándo ocurrió la era Mesozoica y cómo se divide?
La era Mesozoica pertenece al eón Fanerozoico y se sitúa entre la era Paleozoica y la Cenozoica. Comenzó después de la gran extinción del Pérmico, la más grave conocida, y terminó con la extinción masiva del final del Cretácico. Su duración fue de unos 186 millones de años.
Los geólogos dividen este largo periodo en tres etapas. Cada una tuvo formas de vida, paisajes y acontecimientos diferentes, aunque todas comparten algunos rasgos generales, como el clima cálido y la expansión de los reptiles.
- Triásico: desde hace unos 252 hasta 201 millones de años. Aparecieron los primeros dinosaurios y mamíferos.
- Jurásico: desde hace unos 201 hasta 145 millones de años. Los dinosaurios alcanzaron gran diversidad y tamaño.
- Cretácico: desde hace unos 145 hasta 66 millones de años. Se extendieron las plantas con flores y surgieron muchos grupos nuevos.
Un planeta cálido con continentes en movimiento
Al comenzar el Mesozoico, casi todas las tierras emergidas formaban el supercontinente Pangea. Con el paso del tiempo, Pangea empezó a separarse debido al movimiento de las placas tectónicas. Así se fueron formando océanos y continentes más parecidos a los actuales, aunque todavía estaban en posiciones distintas.
El clima mesozoico fue, en general, más cálido que el actual. No existían grandes capas de hielo permanentes en los polos y el nivel del mar era elevado. También había diferencias entre regiones: algunas zonas eran secas, otras tenían bosques húmedos y muchas áreas costeras quedaron cubiertas por mares poco profundos.
Estos cambios geográficos influyeron en la evolución. Cuando las poblaciones quedaban aisladas por mares o montañas, podían desarrollar características diferentes. Por eso aparecieron numerosos grupos de animales y plantas adaptados a ambientes concretos.
Dinosaurios, reptiles marinos y habitantes del aire
Una de las características más conocidas de la era Mesozoica es la extraordinaria diversidad de dinosaurios. No todos eran gigantes ni vivían de la misma manera: algunos caminaban sobre dos patas, otros sobre cuatro, y había especies herbívoras, carnívoras y omnívoras. El tamaño, la alimentación y las defensas variaban mucho entre ellos.
Los dinosaurios compartieron el planeta con otros reptiles. En los mares vivían animales como los ictiosaurios, parecidos a los delfines, y los plesiosaurios, de cuello largo o cuerpo robusto. En el aire destacaron los pterosaurios, reptiles voladores que no eran dinosaurios, aunque convivieron con ellos.
También existían anfibios, peces, insectos y pequeños mamíferos. Estos últimos aparecieron durante el Triásico y, aunque al principio eran discretos y de tamaño reducido, desarrollaron rasgos importantes, como pelo y capacidad para alimentar a sus crías con leche.
- Ejemplos de dinosaurios herbívoros: Diplodocus, Triceratops y Ankylosaurus.
- Ejemplos de dinosaurios carnívoros: Tyrannosaurus rex, Allosaurus y Velociraptor.
- Primeras aves: evolucionaron a partir de dinosaurios terópodos y conservaron algunas características, como plumas y huesos ligeros.
La evolución de las plantas y los ecosistemas
Durante buena parte del Mesozoico fueron comunes las gimnospermas, como las coníferas, las cícadas y los ginkgos. Estas plantas no producen flores y sus semillas no están encerradas dentro de un fruto. Formaban grandes bosques que alimentaban a numerosos dinosaurios herbívoros.
En el Cretácico se expandieron las angiospermas o plantas con flores. Su aparición modificó los ecosistemas porque ofrecían nuevas fuentes de alimento y establecieron relaciones con insectos polinizadores. Con el tiempo, las plantas con flores se volvieron cada vez más abundantes y prepararon el camino para muchos paisajes de la era Cenozoica.
Los fósiles de hojas, troncos, polen y huellas permiten reconstruir estos ambientes. Gracias a ellos sabemos que había bosques, llanuras, desiertos y zonas costeras muy diferentes entre sí.
¿Cómo terminó la era Mesozoica?
La era Mesozoica finalizó hace unos 66 millones de años, en la extinción del Cretácico-Paleógeno. La explicación más aceptada señala que un gran asteroide chocó contra la Tierra en la región de la actual península de Yucatán. El impacto levantó polvo y gases, provocó incendios y redujo la luz solar durante un periodo prolongado.
El enfriamiento temporal alteró la vegetación y rompió muchas cadenas alimentarias. Desaparecieron los dinosaurios no avianos, los pterosaurios, numerosos reptiles marinos y diversos organismos del océano. Sin embargo, no se extinguió toda la vida: sobrevivieron aves, mamíferos, cocodrilos, tortugas, insectos y muchas plantas.
Esta catástrofe abrió oportunidades para los grupos que quedaron vivos. Durante la era Cenozoica, los mamíferos y las aves se diversificaron con rapidez y ocuparon espacios ecológicos que antes estaban dominados por los grandes reptiles. Por eso, estudiar las características de la era Mesozoica ayuda a comprender tanto el mundo de los dinosaurios como el origen de muchos ecosistemas actuales.

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