Las tortugas, las serpientes y los cocodrilos parecen animales muy diferentes, pero comparten características que permiten agruparlos entre los reptiles. Algunos viven en desiertos; otros, en selvas, ríos o mares. Conocer distintos ejemplos de reptiles ayuda a descubrir cómo se desplazan, qué comen y de qué manera se adaptan a su entorno. Además de los más conocidos, existen especies sorprendentes, como los gecos y los tuátaras, que muestran la enorme diversidad de estos vertebrados.

 
Infografia sobre Ejemplos de Reptiles

¿Qué características comparten los reptiles?

Los reptiles son animales vertebrados: tienen un esqueleto interno con columna vertebral. Su piel presenta escamas o escudos ricos en queratina, que ayudan a proteger el cuerpo y a reducir la pérdida de agua. A diferencia de los anfibios, no poseen una piel desnuda y húmeda.

Respiran mediante pulmones durante toda su vida, incluso las especies acuáticas. Por eso, una tortuga marina debe subir a la superficie para respirar. También son ectotermos: su temperatura corporal depende en gran medida del ambiente. Tomar el sol o refugiarse a la sombra les permite regularla.

Muchos ponen huevos, pero no todos son ovíparos: algunas serpientes y lagartos paren crías vivas. Tampoco todos reptan de la misma forma; hay reptiles que caminan, trepan o nadan con gran habilidad.

Ejemplos de lagartos y serpientes

Los lagartos y las serpientes pertenecen al grupo de los escamosos, el más diverso entre los reptiles actuales. La mayoría de los lagartos tiene cuatro patas, aunque existen especies sin ellas. Las serpientes carecen de extremidades y utilizan movimientos de su musculatura y sus escamas para desplazarse.

Su alimentación es variada: hay lagartos herbívoros, insectívoros y carnívoros. Las serpientes, en cambio, son carnívoras. Aunque algunas poseen veneno, no todas las serpientes son venenosas, ni todas representan el mismo riesgo para las personas.

  • Iguana verde: vive en zonas tropicales de América, trepa a los árboles y se alimenta principalmente de hojas, flores y frutos.
  • Geco leopardo: es un pequeño lagarto de hábitos principalmente crepusculares y nocturnos que come insectos.
  • Dragón de Komodo: habita en algunas islas de Indonesia y es el lagarto de mayor tamaño que existe.
  • Boa constrictora: captura a sus presas por constricción, rodeándolas con su cuerpo; no utiliza veneno.
  • Cobra real: vive en Asia, es venenosa y se alimenta sobre todo de otras serpientes.

Tortugas terrestres, de agua dulce y marinas

Las tortugas se reconocen por su caparazón, una estructura ósea recubierta por escudos o piel, según la especie. La parte superior se llama espaldar y la inferior, plastrón. El caparazón forma parte del esqueleto: una tortuga no puede abandonarlo como si fuera una casa.

La tortuga mediterránea es terrestre, tiene patas robustas y consume principalmente vegetales. El galápago europeo vive en humedales de agua dulce y come diversos animales pequeños, además de materia vegetal.

La tortuga boba es marina y posee extremidades transformadas en aletas. Se alimenta de animales como cangrejos y moluscos. Las hembras salen a las playas para poner sus huevos. A diferencia de muchas tortugas terrestres, las marinas no pueden esconder por completo la cabeza dentro del caparazón.

Cocodrilos, caimanes y el singular tuátara

Los crocodilianos son reptiles semiacuáticos con una cola musculosa y ojos y orificios nasales situados en la zona superior de la cabeza. Esta disposición les permite observar y respirar mientras mantienen casi todo el cuerpo sumergido. Son depredadores y, pese a su aspecto pesado, pueden moverse con rapidez.

Otro reptil mucho menos conocido es el tuátara, propio de Nueva Zelanda. Aunque se parece a un lagarto, pertenece a un linaje diferente: el de los rincocéfalos. Es el único representante vivo de ese antiguo grupo.

  • Cocodrilo del Nilo: habita en regiones africanas y captura peces, aves y mamíferos, entre otras presas.
  • Caimán de anteojos: vive en zonas tropicales de América; su nombre alude a una cresta ósea situada entre los ojos.
  • Gavial: posee un hocico muy largo y estrecho, especializado en capturar peces.

¿Por qué son importantes los reptiles?

Los reptiles forman parte de las cadenas alimentarias. Muchas serpientes ayudan a regular poblaciones de roedores, los lagartos consumen insectos y algunas tortugas e iguanas dispersan semillas. A su vez, sirven de alimento a otros animales.

La pérdida de hábitat, la contaminación y el comercio ilegal amenazan a numerosas especies. Si encontramos un reptil silvestre, lo adecuado es observarlo a distancia, no capturarlo ni intentar tocarlo. Respetar su espacio permite aprender sobre él sin poner en riesgo al animal ni a las personas.