Los tipos de dinosaurios fueron mucho más variados de lo que sugieren las películas: hubo gigantes de cuello largo, cazadores con plumas, herbívoros acorazados y animales pequeños que caminaban sobre dos patas. Aparecieron hace unos 230 millones de años, durante el Triásico, y se diversificaron a lo largo del Jurásico y el Cretácico. Para conocerlos, conviene distinguir sus grupos de parentesco de otras clasificaciones más sencillas, como las basadas en la alimentación. Además, hay una sorpresa importante: las aves actuales también son dinosaurios.

¿Qué animales eran realmente dinosaurios?
Los dinosaurios son un grupo de reptiles cuyo origen se estudia mediante fósiles y características del esqueleto. Una de sus particularidades más reconocibles es que tenían las patas situadas bajo el cuerpo, en lugar de extendidas hacia los lados como ocurre en muchos otros reptiles. Esa postura favorecía un desplazamiento eficiente.
Sin embargo, no todos los reptiles prehistóricos eran dinosaurios. Los pterosaurios, como Pteranodon, pertenecían a otro grupo de reptiles voladores. Los plesiosaurios y los mosasaurios eran reptiles marinos, tampoco dinosaurios. Compartir una época o tener un tamaño enorme no significa pertenecer al mismo grupo.
También es importante recordar que no todos convivieron: Stegosaurus y Tyrannosaurus rex estuvieron separados por más de 80 millones de años. La historia de los dinosaurios abarca muchísimo tiempo.
¿Cómo se clasifican los dinosaurios?
Tradicionalmente, los dinosaurios se han dividido en dos grandes grupos según características de la pelvis: saurisquios y ornitisquios. Sus nombres significan «cadera de lagarto» y «cadera de ave», respectivamente. Aunque resulta confuso, las aves surgieron dentro de los saurisquios, no de los ornitisquios.
Esta clasificación permite ordenar grandes ramas de su árbol evolutivo. Los científicos siguen investigando algunas relaciones de parentesco, pero los siguientes grupos son fundamentales para reconocer su diversidad:
- Terópodos: saurisquios generalmente bípedos. Incluyen a Tyrannosaurus, Velociraptor y las aves; no todos eran carnívoros.
- Sauropodomorfos: saurisquios entre los que destacan los saurópodos, grandes herbívoros de cuello largo como Diplodocus.
- Ornitisquios: grupo principalmente herbívoro que incluye dinosaurios con cuernos, placas, armaduras y picos especializados.
Terópodos y saurópodos: cazadores y gigantes de cuello largo
Los terópodos caminaban habitualmente sobre dos patas. Muchos tenían dientes afilados y garras que les ayudaban a capturar o sujetar alimento. Tyrannosaurus rex era un depredador de gran tamaño, mientras que Velociraptor era mucho más pequeño de lo que suele aparecer en el cine y tenía plumas.
No todos los terópodos comían carne. Algunos desarrollaron dietas omnívoras o herbívoras. Las aves evolucionaron a partir de pequeños dinosaurios terópodos, de modo que un gorrión y un tiranosaurio pertenecen a la misma gran rama evolutiva.
Los saurópodos, en cambio, eran herbívoros cuadrúpedos con cuello y cola largos y cabezas relativamente pequeñas. Diplodocus y Brachiosaurus son ejemplos conocidos. Sus cuellos les permitían alcanzar vegetación en áreas amplias, aunque distintas especies se alimentaban a diferentes alturas. Sus patas robustas soportaban cuerpos que, en algunas especies, pesaban decenas de toneladas.
Dinosaurios con cuernos, placas, armaduras y picos
Entre los ornitisquios encontramos formas corporales muy distintas. Sus dientes y mandíbulas muestran numerosas adaptaciones para consumir plantas, mientras que cuernos, placas y corazas pudieron cumplir funciones de defensa, reconocimiento o exhibición, según el grupo y la estructura.
- Ceratopsios: Triceratops tenía tres cuernos y una expansión ósea detrás del cráneo. Su pico servía para cortar vegetación.
- Estegosaurios: Stegosaurus presentaba placas sobre el lomo y púas en la cola. Estas últimas podían utilizarse como defensa.
- Anquilosaurios: poseían placas óseas protectoras. Algunos, como Ankylosaurus, también tenían una potente maza al final de la cola.
- Ornitópodos: incluyen a Iguanodon y a los hadrosaurios, conocidos como dinosaurios de pico de pato. Muchos tenían denticiones complejas para triturar plantas.
¿Qué nos dice su alimentación y cuáles sobreviven hoy?
Otra manera sencilla de comparar los tipos de dinosaurios es distinguir herbívoros, carnívoros y omnívoros. Esta división describe lo que comían, no su parentesco. Para reconstruir sus dietas, los paleontólogos estudian dientes, mandíbulas, restos de comida y coprolitos, que son excrementos fosilizados.
Hace unos 66 millones de años, una extinción masiva asociada al impacto de un asteroide acabó con los dinosaurios no avianos. Algunas aves sobrevivieron y dieron origen a la diversidad actual. Por eso, observar una paloma permite contemplar un dinosaurio vivo: pequeño y emplumado, pero heredero de una historia extraordinaria.

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