¿Qué es un meteorito? Es un fragmento de roca o metal procedente del espacio que consigue atravesar la atmósfera terrestre y llega hasta la superficie de nuestro planeta. Antes de tocar el suelo recibe otros nombres según el lugar en el que se encuentre. Estos objetos son importantes porque conservan materiales muy antiguos, formados hace miles de millones de años, cuando nació el sistema solar. Estudiarlos ayuda a comprender cómo se formaron la Tierra, los planetas y otros cuerpos celestes.

 
Infografia sobre ¿Qué es un meteorito?

¿En qué se diferencia un meteorito de un meteoroide y un meteoro?

Las tres palabras describen etapas distintas del viaje de una roca espacial. Un meteoroide es el fragmento que se mueve por el espacio. Puede ser una pieza pequeña de asteroide, un resto de cometa o un fragmento producido por una colisión entre cuerpos celestes.

Cuando el meteoroide entra en la atmósfera terrestre a gran velocidad, el rozamiento con el aire lo calienta y produce una línea luminosa. Ese fenómeno se llama meteoro, aunque muchas personas lo conocen como estrella fugaz. Si una parte del objeto sobrevive al paso por la atmósfera y cae al suelo, entonces recibe el nombre de meteorito.

Por tanto, no toda estrella fugaz termina formando un meteorito. La mayoría de los fragmentos son pequeños y se desintegran antes de llegar a la superficie.

  • Meteoroide: roca o metal que viaja por el espacio.
  • Meteoro: destello luminoso producido al entrar en la atmósfera.
  • Meteorito: fragmento que alcanza el suelo.

¿De dónde vienen los meteoritos?

Muchos meteoritos proceden del cinturón de asteroides, una región situada entre Marte y Júpiter donde orbitan numerosos cuerpos rocosos. Las colisiones entre asteroides pueden desprender fragmentos que, con el tiempo, cambian de trayectoria y se acercan a la Tierra.

Otros meteoritos tienen un origen más especial. Algunos son restos de cometas, cuerpos formados por hielo, polvo y roca. También existen meteoritos procedentes de la Luna o de Marte. Una gran colisión puede lanzar material de esos mundos al espacio, y algunos fragmentos terminan viajando hasta nuestro planeta.

Su edad es otra razón por la que resultan tan valiosos. Muchos se formaron hace unos 4.600 millones de años, aproximadamente la misma época en la que nació el sistema solar. Son como pequeñas cápsulas naturales que guardan información sobre aquel periodo.

  • Asteroides: fuente de muchos fragmentos rocosos y metálicos.
  • Cometas: pueden aportar materiales mezclados con hielo y polvo.
  • Luna y Marte: algunas colisiones expulsan rocas de sus superficies.

Tipos de meteoritos y qué contienen

Los científicos suelen clasificar los meteoritos según su composición. Los más abundantes son los rocosos, parecidos a ciertas rocas terrestres, aunque contienen minerales y señales de origen extraterrestre. Dentro de este grupo están las condritas, que incluyen pequeñas partículas formadas en los primeros tiempos del sistema solar.

Los meteoritos metálicos contienen sobre todo hierro y níquel. Suelen ser muy densos y resistentes, y posiblemente proceden del interior de asteroides grandes que se calentaron y separaron en capas. También existen los meteoritos mixtos, que combinan materiales rocosos y metálicos.

Algunos son especialmente raros porque presentan minerales o estructuras que no se encuentran normalmente en las rocas terrestres. Por eso, los investigadores analizan su composición en laboratorios mediante microscopios y diferentes pruebas químicas.

  • Rocosos: son los más comunes y contienen distintos minerales.
  • Metálicos: destacan por su hierro, níquel y gran densidad.
  • Mixtos: reúnen componentes rocosos y metálicos.

¿Qué ocurre cuando un meteorito cae a la Tierra?

La entrada en la atmósfera puede ser muy intensa. El aire situado delante del objeto se comprime y se calienta, mientras la superficie del fragmento se derrite y pierde material. Este proceso, llamado ablación, puede hacer que el meteorito reduzca mucho su tamaño o se rompa en varios trozos.

Si el objeto es grande, la caída puede producir un cráter de impacto. Un cráter es una depresión circular causada por la enorme energía liberada al chocar contra el suelo. La mayoría de los meteoritos son pequeños y no provocan daños importantes, pero los impactos de objetos muy grandes pueden afectar al clima, a los ecosistemas y a la vida del planeta.

Las caídas se investigan observando el destello, escuchando posibles explosiones y buscando fragmentos en la zona. Los meteoritos recién encontrados suelen tener una corteza de fusión, una capa oscura formada al calentarse durante el descenso.

  • Pueden desintegrarse, fragmentarse o llegar completos al suelo.
  • Los objetos grandes pueden formar cráteres de impacto.
  • La corteza de fusión puede ser una pista para reconocer una pieza reciente.

Meteoritos famosos y su importancia científica

Uno de los meteoritos más conocidos es el de Hoba, encontrado en Namibia. Es uno de los meteoritos metálicos más grandes descubiertos y permanece cerca del lugar donde cayó. También destaca el meteorito de Cheliábinsk, que atravesó el cielo de Rusia en 2013 y se fragmentó en la atmósfera; la onda expansiva rompió ventanas en numerosos edificios.

El estudio de estas rocas permite investigar la presencia de agua, carbono y otros elementos esenciales para la vida. Además, ayuda a conocer cómo se formaron los planetas y cómo evolucionaron sus interiores.

Si encuentras una piedra que parece un meteorito, no basta con que sea negra o pesada. Conviene observarla sin dañarla y consultar a un museo, una universidad o un especialista. Así se evita confundirla con una roca terrestre común, una escoria industrial o un mineral metálico.

  • Los meteoritos conservan información sobre el origen del sistema solar.
  • Algunos contienen elementos relacionados con la formación de la vida.
  • Su identificación requiere análisis y la opinión de especialistas.