Una mariposa, una araña y un cangrejo parecen animales muy distintos, pero pertenecen al mismo gran grupo: los artrópodos. También forman parte de él los escarabajos, los camarones y los ciempiés. Los encontramos en jardines, ríos, mares e incluso dentro de nuestras casas. Conocer ejemplos de artrópodos ayuda a reconocerlos y a entender sus diferencias. La clave no está en que vuelen o tengan muchas patas, sino en cómo está construido su cuerpo.

¿Qué características comparten los artrópodos?
Los artrópodos son animales invertebrados: no tienen columna vertebral. Su cuerpo está dividido en segmentos y protegido por un exoesqueleto, una cubierta externa resistente que contiene quitina. Esta protección también proporciona puntos de apoyo para los músculos. En algunos grupos, como los cangrejos, se refuerza con sustancias minerales.
Otra característica esencial son sus apéndices articulados, como patas y antenas, formados por piezas que se pueden mover entre sí. De hecho, el nombre artrópodo hace referencia a esas patas articuladas. Para crecer necesitan desprenderse periódicamente de su cubierta y formar otra más grande: este proceso se llama muda.
Los ejemplos más conocidos se agrupan en insectos, arácnidos, crustáceos y miriápodos. Observar el número de patas, las antenas y la organización del cuerpo permite distinguirlos, aunque algunas características cambian durante su desarrollo.
Ejemplos de insectos: mariposas, hormigas y escarabajos
Los insectos adultos tienen seis patas, un par de antenas y el cuerpo organizado en cabeza, tórax y abdomen. Muchos poseen alas, pero no todos vuelan. Son el grupo de artrópodos con mayor diversidad de especies conocidas.
Sus formas juveniles pueden resultar sorprendentes. Una oruga es la larva de una mariposa o una polilla, no un gusano de tierra. Durante la metamorfosis, su cuerpo se transforma hasta adquirir la forma adulta.
- Mariposa: posee alas cubiertas de pequeñas escamas; muchas especies adultas se alimentan de néctar mediante una espiritrompa.
- Hormiga: vive en colonias donde suele haber reinas, obreras y machos; las obreras normalmente carecen de alas.
- Escarabajo: tiene el primer par de alas endurecido, formando una protección llamada élitros.
- Abeja: recoge recursos de las flores y, al visitarlas, puede transportar polen entre ellas.
Ejemplos de arácnidos: arañas, escorpiones y garrapatas
Aunque a veces llamamos insecto a cualquier animal pequeño con patas, una araña no lo es. Los arácnidos adultos suelen tener ocho patas y no poseen antenas. En arañas y escorpiones se distinguen dos grandes regiones corporales: el cefalotórax y el abdomen.
Las arañas producen seda, que utilizan para diversas funciones, como proteger sus huevos, fabricar refugios o capturar presas. No todas construyen redes de caza: algunas persiguen a sus presas o las esperan escondidas. Su alimentación contribuye a regular poblaciones de otros pequeños animales.
Los escorpiones se reconocen por sus pinzas y por el aguijón situado al final del abdomen. Las garrapatas también son arácnidos, pero tienen un modo de vida muy diferente: son parásitos que se alimentan de sangre. Sus larvas presentan seis patas y adquieren ocho en etapas posteriores.
Ejemplos de crustáceos y miriápodos
Los crustáceos incluyen muchos artrópodos acuáticos y presentan dos pares de antenas, aunque no siempre son fáciles de observar. Los miriápodos, en cambio, son terrestres y tienen un cuerpo alargado, con numerosos segmentos y patas.
Estos ejemplos muestran que no todos los artrópodos encajan en la imagen de un insecto pequeño. Algunos nadan, otros caminan por el fondo marino y otros viven ocultos entre hojas húmedas.
- Cangrejo: es un crustáceo; los cangrejos decápodos tienen diez patas, incluido el par que forma las pinzas.
- Camarón: posee un abdomen desarrollado y apéndices que intervienen en la natación.
- Cochinilla de la humedad: es un crustáceo terrestre que suele refugiarse bajo piedras y troncos.
- Ciempiés: tiene un par de patas por segmento portador de patas y suele ser depredador.
- Milpiés: presenta dos pares de patas en la mayoría de sus segmentos aparentes y suele consumir materia vegetal en descomposición.
¿Por qué son importantes y cómo reconocerlos?
Los artrópodos cumplen funciones esenciales: muchos participan en la polinización, otros ayudan a descomponer restos orgánicos y numerosos grupos sirven de alimento a peces, aves y otros animales. Algunas especies pueden dañar cultivos o transmitir enfermedades, pero eso no define a todo el grupo.
Para reconocerlos, observa sin manipularlos: cuenta las patas si es posible, busca antenas y fíjate en las regiones del cuerpo. Una lombriz y un caracol no son artrópodos, porque carecen de patas articuladas. Comparar estos animales es una manera sencilla de comprender la diversidad de los invertebrados.

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