Todo lo que nos rodea está formado por materia, y la materia está compuesta por átomos. Aunque son increíblemente pequeños, los átomos tienen una organización interna bien definida que explica muchas propiedades de los elementos, como su masa, su carga eléctrica y la forma en que se combinan. Conocer los componentes del átomo permite entender desde por qué la sal se disuelve en agua hasta cómo se produce la electricidad. En este artículo veremos sus partes principales, sus características y algunos fenómenos relacionados con ellas.

 
Infografia sobre Componentes del átomo

¿Qué es un átomo y cómo está organizado?

Un átomo es la unidad más pequeña de un elemento químico que conserva sus propiedades. Por ejemplo, un átomo de oxígeno sigue siendo oxígeno porque tiene un número determinado de protones en su núcleo.

Su estructura se divide en dos regiones. En el centro se encuentra el núcleo atómico, que concentra casi toda la masa y contiene protones y neutrones. Alrededor está la nube electrónica, una zona en la que se encuentran los electrones.

A diferencia de la imagen tradicional de un sistema planetario, los electrones no recorren órbitas circulares exactas. Se distribuyen en regiones de probabilidad llamadas orbitales. Además, gran parte del átomo es espacio vacío, aunque las fuerzas eléctricas mantienen unida su estructura.

  • El núcleo es muy pequeño comparado con el tamaño total del átomo.
  • La carga positiva se concentra en los protones.
  • Los electrones tienen carga negativa y participan en los enlaces químicos.
  • Un átomo neutro posee igual número de protones y electrones.

Protones: la identidad del elemento

Los protones son partículas subatómicas con carga eléctrica positiva. Se encuentran en el núcleo y su número determina qué elemento es un átomo. Esta cantidad recibe el nombre de número atómico. Por ejemplo, el hidrógeno tiene un protón, el carbono tiene seis y el oxígeno tiene ocho.

Si cambia el número de protones, cambia el elemento. Un átomo con seis protones siempre es carbono; no puede convertirse en nitrógeno sin una transformación nuclear. Por eso, el número atómico funciona como una especie de documento de identidad del elemento.

Los protones no son partículas elementales: están formados por quarks, concretamente dos quarks arriba y uno abajo, unidos por la fuerza nuclear fuerte. Sin embargo, para estudiar química básica basta con recordar su carga y su función en el núcleo.

  • Carga: positiva.
  • Ubicación: núcleo.
  • Función principal: determinar el elemento químico.
  • Ejemplo: todos los átomos de hierro tienen 26 protones.

Neutrones e isótopos: misma identidad, distinta masa

Los neutrones no tienen carga eléctrica, por lo que son neutros. También se encuentran en el núcleo y contribuyen de manera importante a la masa del átomo. Al igual que los protones, están formados por quarks, aunque su combinación es diferente.

Un mismo elemento puede tener distinto número de neutrones sin dejar de ser el mismo elemento. Estas versiones se llaman isótopos. Por ejemplo, el carbono-12 y el carbono-14 tienen seis protones, pero el primero posee seis neutrones y el segundo, ocho.

Algunos isótopos son estables y otros son radiactivos. Los isótopos radiactivos se transforman con el tiempo y emiten radiación, un fenómeno que se utiliza en medicina, en la datación de restos arqueológicos y en ciertas investigaciones científicas.

  • Protones + neutrones = número másico.
  • Los neutrones ayudan a mantener unido el núcleo.
  • Los isótopos tienen igual número de protones y diferente número de neutrones.
  • El carbono-14 se usa para estimar la antigüedad de materiales orgánicos.

Electrones: la parte que explica la química

Los electrones tienen carga negativa y una masa mucho menor que la de los protones y neutrones. Se localizan alrededor del núcleo en niveles de energía y orbitales. Su distribución no es aleatoria: cada nivel puede contener una cantidad limitada de electrones.

Los electrones más importantes para las reacciones químicas son los de la capa externa, llamados electrones de valencia. Cuando dos átomos comparten, ganan o pierden estos electrones, pueden formar enlaces. Así aparecen moléculas y sustancias como el agua, el dióxido de carbono o la sal.

Si un átomo neutro pierde electrones, se convierte en un ion positivo o catión. Si gana electrones, forma un ion negativo o anión. En ambos casos, el número de protones no cambia; solo cambia la cantidad de electrones.

  • Carga: negativa.
  • Ubicación: nube electrónica.
  • Los electrones de valencia determinan gran parte de la reactividad.
  • La pérdida o ganancia de electrones produce iones.

¿Qué mantiene unido al átomo?

El átomo se mantiene estable gracias a varias interacciones. En el núcleo, la fuerza nuclear fuerte mantiene unidos a protones y neutrones, a pesar de que los protones se repelen entre sí por tener cargas positivas. Esta fuerza actúa a distancias extremadamente pequeñas.

Entre el núcleo y los electrones actúa la fuerza electromagnética: el núcleo positivo atrae a los electrones negativos. El equilibrio entre esta atracción y la energía de los electrones permite que el átomo conserve su estructura.

Comprender los componentes del átomo ayuda a interpretar fenómenos cotidianos. La electricidad se relaciona con el movimiento de electrones, los enlaces dependen de su distribución y la radiactividad puede producirse cuando un núcleo inestable busca una forma más estable. Así, una estructura diminuta explica una enorme variedad de procesos del mundo natural.