Las cuevas son espacios naturales que se encuentran bajo tierra, dentro de una montaña, junto al mar o incluso en antiguas coladas de lava. Algunas parecen haberse abierto de repente, pero la mayoría se forman muy lentamente mediante procesos de erosión. Para entender cómo se forman las cuevas hay que observar el tipo de roca, la acción del agua, la actividad volcánica, el oleaje y el paso del tiempo. Cada cueva cuenta una historia sobre el paisaje que la rodea.

 
Infografia sobre ¿Cómo se forman las cuevas?

¿Cómo crea el agua una cueva en la roca?

El proceso más habitual ocurre en zonas de roca caliza, un material compuesto principalmente por carbonato de calcio. Cuando llueve, el agua se infiltra en el suelo y absorbe dióxido de carbono procedente del aire y de la descomposición de las plantas. Así se convierte en una disolución ligeramente ácida, parecida a un ácido muy débil.

Al penetrar por grietas, fisuras y pequeños conductos, esa agua va disolviendo poco a poco la caliza. Con el tiempo, las grietas se ensanchan y se conectan entre sí hasta formar galerías, túneles y grandes salas subterráneas. Este fenómeno se llama erosión química o disolución kárstica y puede durar miles o millones de años.

  • La lluvia aporta el agua que inicia el proceso.
  • El suelo añade dióxido de carbono y aumenta la acidez del agua.
  • Las grietas de la roca actúan como caminos hacia el interior.
  • La disolución transforma pequeñas fisuras en conductos mayores.

Del conducto estrecho a las grandes galerías

Al principio, el agua circula por canales muy pequeños. Si el nivel del agua subterránea cambia o el terreno se eleva, algunos conductos quedan vacíos. Entonces el agua sigue entrando por zonas más profundas y puede ampliar las cavidades existentes. De este modo se forman distintos niveles dentro de un sistema de cuevas.

En una cueva caliza es posible encontrar galerías, pozos verticales, salas, ríos subterráneos y entradas. Las galerías suelen seguir las fracturas naturales de la roca. Las partes más bajas pueden mantenerse inundadas, mientras que las superiores quedan secas y permiten observar las formas creadas por el goteo.

La cueva no siempre se ensancha de manera uniforme. En unos lugares domina la disolución; en otros, el agua arrastra arena y fragmentos de roca, produciendo erosión mecánica. Las inundaciones también pueden modificar rápidamente algunos pasadizos y depositar sedimentos en su interior.

  • Las estalactitas cuelgan del techo.
  • Las estalagmitas crecen desde el suelo.
  • Las columnas aparecen cuando ambas formaciones se unen.
  • Los ríos subterráneos pueden seguir excavando la cueva.

¿Todas las cuevas se forman de la misma manera?

No. Aunque las cuevas kársticas son muy comunes, existen otros tipos. Las cuevas marinas se originan cuando las olas golpean acantilados y aprovechan grietas o zonas débiles. La fuerza del oleaje desprende materiales y amplía el hueco, especialmente durante tormentas.

Las cuevas volcánicas se forman de una manera diferente. Cuando una colada de lava avanza, su superficie puede enfriarse mientras el material del interior continúa fluyendo. Si la lava sale por completo, queda un túnel vacío llamado tubo de lava. También existen cuevas creadas por el viento en rocas blandas, por el hielo de los glaciares y por la disolución de yeso o sal.

Por eso, para explicar cómo se forman las cuevas es necesario fijarse en el entorno. El agua subterránea, el mar, la lava, el hielo y el viento pueden producir cavidades, pero cada proceso deja formas y señales distintas.

  • Cuevas kársticas: se forman al disolverse rocas como la caliza.
  • Cuevas marinas: las excava principalmente el oleaje.
  • Tubos de lava: aparecen cuando se vacían antiguas coladas volcánicas.
  • Cuevas glaciares: se abren por el agua que circula dentro del hielo.

¿Cómo aparecen las estalactitas y las estalagmitas?

Cuando una gota atraviesa la roca caliza, lleva pequeñas cantidades de minerales disueltos. Al llegar al techo de una galería, pierde parte del agua y deja un diminuto depósito de carbonato cálcico. La acumulación de muchos depósitos forma una estalactita, que crece hacia abajo.

Si la gota cae al suelo, deposita allí más minerales y crea una estalagmita, que crece hacia arriba. Con miles de años, ambas pueden unirse y formar una columna. También aparecen cortinas, banderas, coladas y pequeñas terrazas. Estas formaciones son muy delicadas: tocarlas puede detener su crecimiento y dejar marcas permanentes.

La velocidad de crecimiento depende de la cantidad de agua, del clima, de la vegetación y de los minerales disponibles. Por eso, las formaciones de una cueva también pueden proporcionar información sobre el clima del pasado.

¿Por qué son importantes las cuevas?

Las cuevas son mucho más que huecos en la roca. Albergan animales adaptados a la oscuridad, como ciertos murciélagos, insectos y pequeños crustáceos. Algunas especies viven únicamente en ambientes subterráneos y dependen de la humedad y de la ausencia de luz.

Además, las cuevas pueden conservar fósiles, herramientas y restos de antiguas poblaciones humanas. Sus sedimentos ayudan a estudiar cambios ambientales ocurridos hace miles de años. También almacenan agua y conectan con acuíferos que abastecen a personas y ecosistemas.

Visitar una cueva exige cuidado. No se deben romper formaciones, dejar basura, hacer ruido innecesario ni separarse de los recorridos autorizados. Protegerlas es importante porque una cueva puede tardar millones de años en formarse, pero sufrir daños en pocos segundos.