Una mariposa, una medusa y una lombriz parecen animales muy diferentes, pero tienen algo en común: carecen de columna vertebral. Por eso los llamamos invertebrados. Representan la gran mayoría de las especies animales conocidas y habitan en mares, ríos, suelos y ambientes terrestres. La clasificación de los invertebrados permite ordenar esta enorme diversidad y reconocer sus principales grupos a partir de características como la forma del cuerpo, la presencia de patas o el tipo de cubierta protectora.

¿Qué son los invertebrados y cómo se clasifican?
Los invertebrados son animales que no poseen columna vertebral ni cráneo óseo. Esto no significa que todos tengan el cuerpo blando: los escarabajos presentan una cubierta externa resistente y los erizos de mar cuentan con un esqueleto interno formado por piezas calcáreas.
La palabra «invertebrados» resulta útil para estudiar animales, pero no designa un único grupo taxonómico. Reúne numerosos linajes con historias evolutivas distintas. En la escuela suelen estudiarse poríferos, cnidarios, varios grupos de gusanos, moluscos, artrópodos y equinodermos, aunque existen otros.
Para distinguirlos, se observan la simetría corporal, la presencia de segmentos, los apéndices y las estructuras de sostén. La clasificación científica también utiliza información genética y relaciones de parentesco; no depende únicamente del aspecto exterior.
Poríferos y cnidarios: esponjas, medusas y corales
Los poríferos, como las esponjas, son animales acuáticos, principalmente marinos. Los adultos viven sujetos a una superficie. Su cuerpo tiene numerosos poros y canales por los que circula agua: así capturan pequeñas partículas de alimento. Carecen de verdaderos tejidos y órganos.
Los cnidarios incluyen medusas, anémonas y corales. Poseen tejidos verdaderos y una cavidad digestiva con una sola abertura. Suelen presentar simetría radial: las partes del cuerpo se distribuyen alrededor de un eje central.
Su rasgo más característico son los cnidocitos, células especializadas que permiten capturar presas y defenderse. Muchos cnidarios presentan forma de pólipo, generalmente fijo al sustrato, o de medusa, habitualmente nadadora. Los corales son animales, aunque sus colonias puedan parecer rocas o plantas.
Los gusanos no pertenecen todos al mismo grupo
Llamamos «gusano» a muchos animales alargados y sin patas, pero esa semejanza no implica que sean parientes cercanos. Para clasificarlos conviene fijarse en si su cuerpo es plano, cilíndrico o está dividido en segmentos.
- Platelmintos: tienen el cuerpo aplanado y no segmentado. Incluyen planarias de vida libre y parásitos, como las tenias.
- Nematodos: presentan un cuerpo cilíndrico, no segmentado, generalmente afinado en los extremos. Muchos viven libremente en suelos y aguas; otros son parásitos, como los oxiuros.
- Anélidos: poseen el cuerpo dividido en segmentos repetidos. Son ejemplos las lombrices de tierra, las sanguijuelas y numerosos gusanos marinos.
Moluscos y artrópodos: conchas, patas y exoesqueletos
Los moluscos tienen cuerpo blando, un manto que recubre parte del cuerpo y, normalmente, un pie muscular. En muchos, el manto produce una concha. Los gasterópodos incluyen caracoles y babosas; los bivalvos, almejas y mejillones; y los cefalópodos, pulpos y calamares. No todos tienen concha externa: los pulpos carecen de ella.
Los artrópodos se reconocen por sus apéndices articulados, su cuerpo segmentado y su exoesqueleto de quitina. Para crecer deben desprenderse de esa cubierta mediante la muda. Constituyen el grupo animal con más especies descritas.
- Insectos: tienen seis patas y un par de antenas. Su cuerpo se divide en cabeza, tórax y abdomen. Ejemplos: hormigas y mariposas.
- Arácnidos: los adultos suelen tener ocho patas y no poseen antenas. Incluyen arañas, escorpiones y ácaros.
- Crustáceos: presentan dos pares de antenas y un número variable de patas. Ejemplos: cangrejos, camarones y cochinillas de la humedad.
- Miriápodos: tienen numerosos segmentos y muchas patas. Los ciempiés poseen un par de patas por segmento del tronco; los milpiés, dos pares en la mayoría de sus segmentos.
Equinodermos y pistas para reconocer cada grupo
Los equinodermos son exclusivamente marinos. Incluyen estrellas, erizos y pepinos de mar. Poseen un esqueleto interno calcáreo y un sistema ambulacral, una red de canales con líquido que acciona pequeños pies. Estos intervienen en el movimiento, la alimentación o la fijación. Los adultos suelen presentar simetría organizada en cinco partes.
Para reconocer un invertebrado, combina varias pistas. Las patas articuladas apuntan a un artrópodo; un cuerpo blando con manto, a un molusco; y los segmentos de una lombriz, a un anélido. El hábitat por sí solo no basta: en el mar conviven representantes de muchos grupos diferentes.

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