Una mariposa, una medusa y un elefante parecen tener poco en común, pero todos pertenecen al reino animal. La clasificación de los animales permite ordenar esa enorme diversidad y comprender qué características comparten unas especies con otras. Para hacerlo, podemos observar su cuerpo, su alimentación, su reproducción o el ambiente donde viven. Sin embargo, no todos estos criterios indican parentesco: dos animales pueden nadar o comer lo mismo sin pertenecer al mismo grupo.

¿Cómo se clasifican los animales y para qué sirve?
Clasificar consiste en agrupar seres vivos según características compartidas. En ciencias naturales, la clasificación también busca reflejar su historia evolutiva, es decir, las relaciones de parentesco entre especies que descienden de antepasados comunes. Por eso, los científicos estudian tanto la anatomía como la información genética.
Los grupos se organizan en niveles, desde los más amplios hasta los más concretos: reino, filo, clase, orden, familia, género y especie. Un gato doméstico, por ejemplo, pertenece al reino animal, a la clase de los mamíferos y a la familia de los félidos, igual que los leones.
En la escuela, una primera distinción muy útil separa vertebrados e invertebrados. Después, otros criterios permiten comparar cómo viven. Estas clasificaciones se complementan: un mismo animal puede ser vertebrado, carnívoro y vivíparo a la vez.
Animales vertebrados: los cinco grupos más conocidos
Los vertebrados poseen columna vertebral y cráneo, que protegen partes fundamentales del sistema nervioso. Su esqueleto interno puede estar formado principalmente por hueso o por cartílago, como ocurre en los tiburones. Tradicionalmente, en el aprendizaje escolar se distinguen cinco grandes grupos.
- Mamíferos: tienen pelo en alguna etapa de su vida y las hembras producen leche para alimentar a sus crías. Respiran mediante pulmones. Ejemplos: perros, murciélagos y ballenas.
- Aves: tienen plumas, pico y pulmones, y ponen huevos. No todas vuelan: los pingüinos nadan y los avestruces corren.
- Reptiles: presentan piel cubierta de escamas y respiran por pulmones. Entre ellos están las serpientes, los lagartos y las tortugas.
- Anfibios: suelen tener piel húmeda y experimentar metamorfosis. Muchas ranas comienzan como renacuajos acuáticos con branquias y desarrollan pulmones al crecer.
- Peces: son vertebrados acuáticos que generalmente respiran por branquias y se desplazan con aletas. Las sardinas y los tiburones son ejemplos.
Animales invertebrados: una diversidad sorprendente
Los invertebrados no tienen columna vertebral y representan la gran mayoría de las especies animales conocidas. Esto no significa que todos tengan cuerpos blandos: algunos poseen conchas, cubiertas externas resistentes o estructuras internas de sostén.
El término «invertebrados» reúne muchos linajes diferentes; no designa un único grupo de parentesco equivalente al de los vertebrados. Entre sus grupos más conocidos encontramos los siguientes.
- Artrópodos: poseen exoesqueleto y apéndices articulados. Incluyen insectos, arácnidos, crustáceos y miriápodos, como mariposas, arañas, cangrejos y ciempiés.
- Moluscos: tienen cuerpo blando y muchos presentan concha. Son moluscos los caracoles, las almejas y los pulpos.
- Anélidos: presentan el cuerpo dividido en segmentos, como las lombrices de tierra.
- Equinodermos: viven en el mar y poseen un esqueleto interno formado por piezas calcáreas. Incluyen estrellas y erizos de mar.
- Cnidarios: tienen células especializadas que pueden liberar sustancias urticantes para capturar presas o defenderse. Ejemplos: medusas y anémonas.
- Poríferos: son las esponjas acuáticas; filtran agua a través de su cuerpo para obtener alimento.
Clasificación según la alimentación y la reproducción
Según su dieta, distinguimos herbívoros, que comen principalmente materia vegetal; carnívoros, que consumen otros animales; y omnívoros, que combinan ambos alimentos. Un conejo es herbívoro, un león es carnívoro y un jabalí es omnívoro. Estas categorías resumen dietas que pueden variar según la especie y los recursos disponibles.
Según el desarrollo de las crías, los ovíparos ponen huevos y los vivíparos dan a luz crías que se han desarrollado dentro del cuerpo materno. En los llamados ovovivíparos, los huevos permanecen dentro del progenitor hasta eclosionar o poco antes; el embrión se alimenta principalmente del vitelo.
Conviene evitar reglas absolutas: aunque la mayoría de los mamíferos son vivíparos, el ornitorrinco pone huevos.
¿El lugar donde viven determina su grupo?
Podemos describir animales como acuáticos, terrestres o vinculados al medio aéreo, pero el hábitat no determina su parentesco. Un delfín vive en el agua y es mamífero; un murciélago vuela y no es un ave.
Para practicar, observa una rana: es vertebrada, anfibia y generalmente ovípara. De adulta suele alimentarse de otros animales. Combinar distintos criterios permite describirla mejor que fijarse únicamente en dónde vive o cómo se desplaza.

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