Ejemplos de tortugas
La tortuga gigante de Galápagos, la tortuga laúd y la tortuga de orejas rojas son ejemplos de tortugas que muestran la diversidad de estos reptiles. Aunque todas tienen caparazón, no viven ni se desplazan de la misma manera: unas caminan por tierra, otras nadan en estanques y algunas recorren los océanos. Conocer especies concretas permite entender cómo se adaptan a su ambiente y por qué no debemos tratarlas a todas como si fueran iguales. Descargar ficha ¿Qué tienen en común todas las tortugas? Las tortugas son reptiles vertebrados: tienen esqueleto interno, respiran mediante pulmones y dependen en gran medida de la temperatura del entorno para regular su actividad. Incluso las especies acuáticas necesitan subir a la superficie para respirar. Además, todas ponen sus huevos fuera del agua. Su rasgo más reconocible es el caparazón. La parte superior se llama espaldar y la inferior, plastrón. Esta estructura está integrada en el esqueleto y unida a las costillas y a la columna vertebral; por eso, una tortuga no puede salir de ella como [...]
