Cuando observamos el movimiento de la Tierra alrededor del Sol, solemos imaginar una circunferencia perfecta. Sin embargo, su órbita es ligeramente alargada, como una elipse. Por eso, la distancia entre ambos cuerpos cambia durante el año. El afelio es el momento en que la Tierra se encuentra más lejos del Sol. Comprender este concepto ayuda a interpretar mejor las estaciones, la duración de los días y el movimiento de los planetas y cometas.

 
Infografia sobre ¿Qué es el afelio?

¿Qué es exactamente el afelio?

El afelio es el punto de la órbita en el que un planeta, asteroide o cometa alcanza su máxima distancia respecto del Sol. La palabra procede del griego: helios significa Sol y apo indica alejamiento. Por tanto, puede entenderse como el lugar de mayor separación entre un objeto y el Sol.

En el caso de la Tierra, el afelio ocurre normalmente a comienzos de julio. En ese momento, nuestro planeta está a unos 152,1 millones de kilómetros del Sol. La cifra puede variar ligeramente de un año a otro porque las órbitas reciben pequeñas influencias gravitatorias de otros cuerpos del sistema solar.

El afelio no es una región enorme ni una etapa que dure varios meses. Es un punto concreto de la trayectoria, aunque la Tierra permanece relativamente cerca de esa distancia durante un periodo breve. Su concepto opuesto es el perihelio, cuando la Tierra está más cerca del Sol.

  • Afelio: mayor distancia entre un cuerpo y el Sol.
  • Perihelio: menor distancia entre un cuerpo y el Sol.
  • Ambos puntos forman parte de una órbita elíptica alrededor del Sol.

¿Por qué la órbita de la Tierra no es un círculo perfecto?

Los planetas se mueven alrededor del Sol siguiendo órbitas elípticas. Una elipse se parece a un círculo ligeramente estirado y tiene dos puntos especiales llamados focos. En el sistema solar, el Sol se encuentra en uno de esos focos, no exactamente en el centro de la elipse. Esa posición explica que la distancia entre la Tierra y el Sol cambie.

La forma de una órbita se relaciona con la gravedad y con la velocidad que tenía el objeto cuando se formó o cuando quedó atrapado por la atracción del Sol. En el caso terrestre, la elipse es poco pronunciada, por lo que la diferencia entre el afelio y el perihelio no resulta evidente al observar el cielo a simple vista.

Durante su recorrido, la Tierra también cambia ligeramente de velocidad. Según las leyes de Kepler, se desplaza más despacio en el afelio y más rápido en el perihelio. Esto mantiene equilibrada la relación entre la distancia al Sol y el movimiento orbital.

¿El afelio provoca el verano o el invierno?

Una confusión frecuente es pensar que el verano sucede cuando la Tierra está más cerca del Sol y el invierno cuando está más lejos. En realidad, las estaciones dependen principalmente de la inclinación del eje terrestre, que es de aproximadamente 23,5 grados.

Cuando un hemisferio está inclinado hacia el Sol, recibe los rayos solares más directamente y disfruta de días más largos: allí es verano. Al mismo tiempo, el hemisferio contrario recibe la luz con una inclinación mayor y tiene días más cortos: allí es invierno. Por eso, cuando en España es verano cerca del afelio, en Argentina y otros países del hemisferio sur es invierno.

La distancia al Sol sí influye un poco en la cantidad de energía recibida, pero su efecto es mucho menor que el de la inclinación del eje. De hecho, la Tierra está cerca del perihelio durante el invierno del hemisferio norte. Esto demuestra que la distancia no es la causa principal de las estaciones.

¿Qué efectos tiene el afelio en la Tierra?

El afelio produce cambios pequeños, pero medibles. Al estar más lejos del Sol, la Tierra recibe algo menos de radiación solar que en el perihelio. La diferencia ronda el 7 % entre ambos extremos de la órbita, aunque no basta para explicar por sí sola las grandes diferencias de temperatura entre verano e invierno.

Además, como la Tierra se mueve un poco más lentamente cerca del afelio, el verano del hemisferio norte dura varios días más que el invierno de ese mismo hemisferio. Esta diferencia no se percibe de forma brusca en la vida cotidiana, pero puede calcularse con observaciones astronómicas precisas.

Entre sus consecuencias y relaciones más interesantes se encuentran:

  • Una recepción ligeramente menor de energía solar que durante el perihelio.
  • Una velocidad orbital algo más baja.
  • Un verano del hemisferio norte un poco más largo que su invierno.
  • Una referencia útil para estudiar las leyes de Kepler y la forma de las órbitas.

Afelio en otros planetas y cuerpos del sistema solar

El afelio no es exclusivo de la Tierra. Todos los planetas que giran alrededor del Sol tienen un punto de máxima distancia, aunque su separación entre afelio y perihelio depende de la forma de cada órbita. En algunos casos la elipse es casi circular; en otros, la diferencia es mucho más marcada.

Los cometas suelen presentar órbitas muy alargadas. Pueden acercarse mucho al Sol durante el perihelio, desarrollar una cola visible y después alejarse hasta regiones muy distantes durante el afelio. Cuando se encuentran en esa zona fría y lejana, avanzan más lentamente y reciben mucha menos luz solar.

Una forma sencilla de recordarlo es pensar en una pista elíptica: el afelio es la parte más alejada del Sol y el perihelio, la más cercana. Esta comparación permite distinguir ambos términos y entender que no describen estaciones, sino posiciones dentro de una órbita.

  • En planetas con órbitas casi circulares, la diferencia de distancia es pequeña.
  • En cometas, el afelio puede encontrarse mucho más lejos que la órbita terrestre.
  • La distancia y la velocidad cambian a lo largo del recorrido, pero el objeto continúa ligado gravitatoriamente al Sol.