Un eclipse ocurre cuando el Sol, la Tierra y la Luna se alinean de una manera casi perfecta. Durante unos minutos u horas, uno de estos cuerpos proyecta su sombra sobre otro y cambia temporalmente la apariencia del cielo. Las fases de un eclipse permiten seguir ese fenómeno paso a paso: muestran cómo comienza, alcanza su máximo y termina. Aunque los eclipses solares y lunares tienen diferencias importantes, ambos se explican mediante la posición de la Luna, la Tierra y la luz del Sol.

 
Infografia sobre Las fases de un eclipse

¿Qué sucede antes de que empiece un eclipse?

Para que se produzca un eclipse no basta con que haya Luna llena o Luna nueva. Los tres astros deben encontrarse cerca de una misma línea, una situación llamada alineación. La órbita de la Luna está ligeramente inclinada respecto a la órbita terrestre, por eso los eclipses no ocurren todos los meses.

En un eclipse solar, la Luna se coloca entre el Sol y la Tierra durante la fase de Luna nueva. Su sombra llega a una parte de la superficie terrestre. En un eclipse lunar, la Tierra queda entre el Sol y la Luna durante la Luna llena, y nuestro planeta proyecta su sombra sobre la superficie lunar.

La sombra tiene varias zonas. La penumbra es la región exterior, donde solo se bloquea una parte de la luz. La umbra es la zona central y más oscura, donde la luz queda completamente oculta. Esta diferencia explica por qué un eclipse puede verse parcial desde un lugar y total desde otro.

  • La alineación debe producirse cerca de los puntos donde las órbitas se cruzan.
  • La duración y la apariencia dependen de las distancias entre el Sol, la Tierra y la Luna.
  • Un eclipse solo puede observarse desde determinadas regiones de la Tierra.

Las fases de un eclipse solar

El eclipse solar ocurre cuando la Luna tapa al Sol visto desde una zona de la Tierra. Sus fases se suceden de forma gradual y pueden durar varias horas en conjunto, aunque la totalidad suele durar mucho menos.

El primer contacto marca el comienzo: el borde de la Luna toca aparentemente el disco solar y empieza la fase parcial. Poco a poco, la Luna cubre una porción mayor del Sol. Cuando el disco solar queda completamente oculto, comienza la totalidad, pero solo para quienes se encuentran dentro de la estrecha franja de la umbra.

Durante la totalidad puede observarse la corona solar, una envoltura de gas muy caliente que normalmente queda escondida por el intenso brillo del Sol. También pueden aparecer las perlas de Baily, pequeños puntos de luz producidos por los últimos rayos solares que pasan entre los relieves de la Luna. Después llega el tercer contacto, cuando reaparece el Sol, y finalmente el cuarto contacto, que señala el final del eclipse.

Nunca se debe mirar un eclipse solar directamente sin protección adecuada. Las gafas de eclipse certificadas filtran la radiación peligrosa; las gafas de sol comunes no ofrecen seguridad suficiente.

  • Fase parcial: la Luna cubre solo una parte del Sol.
  • Fase total: la Luna oculta por completo el disco solar desde la franja de totalidad.
  • Fase de salida: el Sol vuelve a descubrirse hasta recuperar su aspecto normal.

¿Cómo se desarrolla un eclipse lunar?

En un eclipse lunar, la sombra de la Tierra avanza sobre la Luna. A diferencia del eclipse solar, puede observarse desde casi todo el hemisferio nocturno donde la Luna esté sobre el horizonte. Además, mirar la Luna durante este fenómeno no daña la vista.

Primero, la Luna entra en la penumbra y su brillo disminuye ligeramente. Esta fase penumbral puede ser difícil de distinguir. Después comienza la fase parcial, cuando una parte de la Luna entra en la umbra y parece que una sombra redonda avanza sobre ella.

Si toda la Luna queda dentro de la umbra, se alcanza el eclipse lunar total. En ese momento, la Luna no suele desaparecer por completo: puede adquirir tonos rojizos o anaranjados. Este efecto se conoce popularmente como Luna de sangre y se debe a que la atmósfera terrestre desvía y filtra parte de la luz solar hacia la Luna. Luego las fases se repiten en sentido contrario hasta que el satélite sale de la penumbra.

La secuencia básica de un eclipse lunar es: entrada en la penumbra, entrada en la umbra, totalidad si corresponde, salida de la umbra y salida de la penumbra.

  • Penumbral: la Luna atraviesa la zona de sombra más clara.
  • Parcial: una parte de la Luna queda dentro de la umbra terrestre.
  • Total: toda la superficie lunar se encuentra dentro de la umbra.

¿Qué diferencia hay entre un eclipse solar y uno lunar?

La principal diferencia está en qué cuerpo recibe la sombra. En el eclipse solar, la sombra de la Luna cae sobre la Tierra; en el lunar, la sombra de la Tierra cubre la Luna. Por eso el eclipse solar se observa desde una región relativamente pequeña, mientras que el lunar puede contemplarse desde un territorio mucho más amplio.

También cambia la frecuencia con que una misma persona puede verlos. Los eclipses lunares totales suelen ser visibles desde un mismo lugar con más facilidad. Los eclipses solares totales son menos frecuentes en una ubicación concreta porque la franja de totalidad es estrecha y se desplaza por distintas zonas del planeta.

  • Solar: Luna entre el Sol y la Tierra; ocurre con Luna nueva.
  • Lunar: Tierra entre el Sol y la Luna; ocurre con Luna llena.
  • Seguridad: el eclipse solar exige protección visual; el lunar puede observarse a simple vista.

¿Por qué son importantes las fases de un eclipse?

Reconocer las fases ayuda a comprender que un eclipse no es un apagón repentino, sino un proceso causado por movimientos orbitales muy precisos. También permite registrar observaciones: la hora de cada contacto, el cambio de brillo, la duración de la totalidad y el color de la Luna.

Los eclipses han ayudado a la ciencia a estudiar la atmósfera terrestre, la corona solar y los movimientos de la Luna. Para observarlos mejor, conviene consultar el horario de la localidad, saber qué tipo de eclipse será y elegir un lugar con el cielo despejado. Cada fase convierte el cielo en un verdadero laboratorio natural y demuestra cómo la luz y el movimiento de los astros pueden producir un espectáculo visible desde la Tierra.