Aunque parecen inmóviles, los glaciares están en movimiento constante. Son enormes masas de hielo que se forman cuando la nieve se acumula durante muchos años y no llega a derretirse por completo. Debido a su propio peso y a la pendiente del terreno, el hielo fluye lentamente desde las zonas más altas hacia lugares más bajos. Entender cómo se mueven los glaciares permite conocer mejor el relieve de la Tierra, el clima y los cambios que experimenta nuestro planeta.

¿Qué hace que un glaciar se mueva?
La causa principal del movimiento glaciar es la gravedad. El hielo se comporta como un sólido, pero cuando forma una masa muy gruesa puede deformarse y fluir lentamente, de manera parecida a una sustancia muy espesa. Cuanto mayor es el peso del hielo y más inclinada está la superficie, mayor suele ser la tendencia a desplazarse.
El movimiento no es rápido. Algunos glaciares avanzan solo unos centímetros al día, mientras que otros pueden recorrer varios metros en ese mismo tiempo. Además, no todas sus partes se mueven igual: la zona central suele avanzar más deprisa que los bordes, porque allí existe menos rozamiento con las paredes del valle.
- El hielo se deforma por la presión de las capas superiores.
- La gravedad empuja la masa glaciar hacia abajo y hacia delante.
- El rozamiento con el suelo y las rocas frena parte del desplazamiento.
- La temperatura y la cantidad de agua bajo el glaciar también influyen.
Dos formas de desplazamiento: dentro del hielo y sobre el suelo
Un glaciar avanza mediante dos procesos principales. El primero es la deformación interna: los cristales de hielo cambian lentamente de posición cuando soportan una gran presión. Este proceso permite que toda la masa se comporte como un río muy lento, incluso cuando el fondo está congelado.
El segundo proceso es el deslizamiento basal. Cuando el calor, la presión y la fricción producen agua en la base, esa fina capa puede actuar como lubricante y facilitar que el glaciar se deslice sobre el lecho rocoso. Este movimiento puede acelerarse durante las épocas más cálidas o después de abundantes lluvias y deshielos.
La velocidad no es idéntica en todo el glaciar. Cerca de las paredes hay más fricción, mientras que en la superficie y en la parte central el hielo puede avanzar con mayor rapidez. Por eso aparecen grietas, llamadas grietas glaciares, cuando distintas zonas se desplazan a velocidades diferentes.
¿Todos los glaciares se mueven de la misma manera?
No. El comportamiento depende de su tamaño, forma, temperatura, pendiente y cantidad de agua. Los glaciares de valle bajan por montañas siguiendo antiguos cauces y pueden avanzar de forma relativamente continua. En cambio, los glaciares continentales cubren grandes extensiones y se desplazan desde las zonas centrales hacia los bordes.
Algunos glaciares presentan avances bruscos, conocidos como pulsos o surgencias glaciares. En estos casos, el hielo puede moverse mucho más deprisa durante un periodo corto, debido a cambios en el agua basal o en la estructura del hielo. Después, vuelve a desplazarse lentamente. También existen glaciares que permanecen casi estacionarios durante cierto tiempo, aunque en su interior continúen ocurriendo deformaciones.
Para estudiar estos cambios, los científicos utilizan fotografías aéreas, satélites, GPS y marcas colocadas sobre el hielo. Así pueden calcular cuánto se mueve un glaciar y observar si está avanzando, retrocediendo o manteniéndose estable.
- Glaciares de valle: descienden por valles montañosos.
- Glaciares continentales: cubren extensas regiones y fluyen hacia sus bordes.
- Glaciares de circo: ocupan depresiones semicirculares en zonas elevadas.
- Glaciares con surgencia: experimentan aceleraciones repentinas y temporales.
¿Cómo modifica el paisaje un glaciar en movimiento?
Mientras avanza, un glaciar funciona como una enorme herramienta de erosión. En su base quedan atrapados fragmentos de roca que raspan y pulen el suelo. También puede arrancar bloques de las paredes y transportarlos a grandes distancias. Por eso los valles excavados por el hielo suelen tener forma de U, a diferencia de los valles fluviales, que normalmente tienen forma de V.
Cuando el hielo pierde velocidad o comienza a derretirse, deposita los materiales que transportaba. Estos depósitos forman acumulaciones llamadas morrenas. Las morrenas pueden aparecer en los laterales, en el frente o debajo del glaciar y ayudan a reconstruir su recorrido pasado.
El movimiento glaciar también puede crear lagos, fiordos, montículos de sedimentos y superficies rocosas pulidas. De este modo, los glaciares no solo son reservas de hielo: son agentes capaces de transformar montañas enteras durante miles de años.
¿Qué ocurre hoy con los glaciares?
El equilibrio de un glaciar depende de dos procesos: la acumulación de nieve y la pérdida de hielo por deshielo, evaporación o desprendimiento de icebergs. Si recibe tanta nieve como hielo pierde, mantiene aproximadamente su tamaño. Si pierde más de lo que acumula, su frente retrocede, aunque el hielo siga moviéndose internamente.
El aumento de la temperatura media está provocando el retroceso de muchos glaciares del mundo. Este fenómeno afecta a los ecosistemas, modifica la disponibilidad de agua dulce y puede contribuir a la subida del nivel del mar cuando el hielo que está sobre tierra termina llegando al océano. Sin embargo, un glaciar que retrocede no está necesariamente inmóvil: puede seguir fluyendo mientras su extremo se derrite más rápido de lo que avanza.
Observar cómo se mueven los glaciares ayuda a comprender el clima del pasado y a vigilar los cambios actuales. Cada grieta, morrena y variación de velocidad ofrece una pista sobre la relación entre el hielo, el relieve y la atmósfera.

Deja tu comentario