Los compuestos inorgánicos son sustancias formadas por la unión química de dos o más elementos, generalmente sin una estructura basada en cadenas de carbono e hidrógeno como ocurre en muchos compuestos orgánicos. Están presentes en el agua, las rocas, el aire, los alimentos, los medicamentos y numerosos productos de uso cotidiano. Conocer sus tipos permite interpretar fórmulas, comprender reacciones y relacionar la química con fenómenos cercanos, como la oxidación de un metal o la acción de un antiácido.

 
Infografia sobre Tipos de compuestos inorgánicos

¿Cómo se clasifican los compuestos inorgánicos?

La clasificación depende de los elementos que los forman y del comportamiento químico que presentan. Una fórmula química indica qué elementos aparecen y en qué proporción; por ejemplo, H₂O contiene dos átomos de hidrógeno por cada átomo de oxígeno.

Las familias más estudiadas son los óxidos, hidruros, ácidos, hidróxidos y sales. Algunas sustancias pueden relacionarse con más de una idea, pero esta división facilita su identificación y el aprendizaje de sus propiedades.

  • Compuestos binarios: están formados por dos elementos, como NaCl o CO₂.
  • Compuestos ternarios: contienen tres elementos, como H₂SO₄ o Ca(OH)₂.
  • Compuestos cuaternarios: incluyen cuatro elementos, como NaHCO₃.

Óxidos e hidruros: la unión con oxígeno o hidrógeno

Los óxidos son compuestos formados por oxígeno y otro elemento. Cuando se combinan con un metal reciben el nombre de óxidos metálicos, como el óxido de hierro(III), Fe₂O₃, responsable de buena parte del color rojizo de la herrumbre. Si se unen a un no metal, forman óxidos no metálicos, como el dióxido de carbono, CO₂.

Los hidruros se forman cuando el hidrógeno se combina con otro elemento. Algunos son metálicos, como el hidruro de sodio (NaH), y otros están unidos a no metales, como el amoníaco (NH₃), que contiene nitrógeno e hidrógeno. No todos los hidruros tienen las mismas propiedades: algunos reaccionan con facilidad y deben manipularse con mucho cuidado.

  • Óxido de calcio (CaO): se usa en la fabricación de cemento y morteros.
  • Dióxido de carbono (CO₂): participa en la fotosíntesis y también contribuye al efecto invernadero.
  • Agua (H₂O): es un óxido de hidrógeno esencial para los seres vivos.

Ácidos: sustancias que liberan iones hidrógeno

Los ácidos son sustancias que, al disolverse en agua, pueden liberar iones hidrógeno (H⁺). Suelen tener un sabor agrio, aunque nunca deben probarse en el laboratorio, y pueden reaccionar con algunos metales o cambiar el color de ciertos indicadores. Su acidez se expresa mediante el pH: cuanto menor es el valor, mayor es la acidez.

Los ácidos hidrácidos están formados por hidrógeno y un no metal, como el ácido clorhídrico (HCl). Los oxoácidos contienen hidrógeno, oxígeno y otro elemento, como el ácido sulfúrico (H₂SO₄) o el ácido nítrico (HNO₃). Algunos son útiles en la industria y otros aparecen de manera natural, por ejemplo, en la lluvia ácida o en procesos del organismo.

  • Ácido clorhídrico (HCl): está presente en el jugo gástrico y se usa en procesos industriales.
  • Ácido sulfúrico (H₂SO₄): se emplea en baterías y en la fabricación de productos químicos.
  • Ácido carbónico (H₂CO₃): se forma cuando el dióxido de carbono se disuelve en agua.

Hidróxidos y bases: el comportamiento opuesto al de los ácidos

Los hidróxidos contienen un metal unido al grupo hidróxido (OH⁻). En agua, muchos liberan iones hidróxido y se comportan como bases. Por eso pueden neutralizar ácidos y suelen presentar un pH mayor que 7. Algunas bases son resbaladizas al tacto, pero esta característica no justifica tocarlas, porque pueden causar quemaduras.

Entre los ejemplos se encuentran el hidróxido de sodio (NaOH), utilizado para fabricar jabones, y el hidróxido de calcio [Ca(OH)₂], empleado en la construcción y en ciertos tratamientos del suelo. Una reacción entre un ácido y una base suele producir sal y agua; este proceso recibe el nombre de neutralización.

  • Hidróxido de magnesio [Mg(OH)₂]: se utiliza en algunos antiácidos.
  • Hidróxido de calcio [Ca(OH)₂]: ayuda a elaborar morteros y pinturas de cal.
  • Hidróxido de sodio (NaOH): es una base fuerte y requiere protección durante su manipulación.

Sales: productos de muchas reacciones químicas

Las sales son compuestos iónicos formados normalmente por un catión, con carga positiva, y un anión, con carga negativa. Pueden originarse cuando un ácido reacciona con un hidróxido, aunque también aparecen en otras reacciones. No todas las sales son iguales: algunas se disuelven fácilmente en agua y otras forman minerales poco solubles.

La sal de mesa, o cloruro de sodio (NaCl), es uno de los ejemplos más conocidos. El carbonato de calcio (CaCO₃) está presente en la caliza, el mármol, las conchas y las cáscaras de huevo. El bicarbonato de sodio (NaHCO₃) se usa en repostería y en ciertos productos de limpieza. Identificar estas sustancias ayuda a entender que la química inorgánica forma parte tanto de la naturaleza como de la vida diaria.

  • NaCl: participa en el equilibrio de líquidos del organismo y se usa para conservar alimentos.
  • CaCO₃: forma estructuras naturales y se aprovecha en la fabricación de materiales.
  • NaHCO₃: libera dióxido de carbono al reaccionar con un ácido, por eso ayuda a esponjar algunas masas.