Las bombas volcánicas son fragmentos de roca que un volcán expulsa al aire durante una erupción. Aunque la palabra “bomba” puede sonar peligrosa por comparación con un artefacto explosivo, en geología se refiere a un material natural formado por magma. Su tamaño, forma y textura permiten conocer cómo fue la erupción que las produjo. Algunas caen cerca del cráter, mientras que otras pueden viajar varios kilómetros, dependiendo de la fuerza de la explosión y del viento.

 
Infografia sobre ¿Qué son las bombas volcánicas?

¿Qué son exactamente las bombas volcánicas?

Una bomba volcánica es un fragmento de magma que sale expulsado mientras todavía está total o parcialmente fundido. Para que reciba este nombre, debe medir normalmente más de 64 milímetros de diámetro. Al viajar por el aire, la masa puede girar, estirarse o deformarse antes de enfriarse y convertirse en roca.

La diferencia principal entre una bomba y un bloque volcánico está en su estado al salir del volcán. Las bombas son lanzadas blandas o fundidas y suelen mostrar señales de deformación; los bloques son pedazos de roca sólida que ya existían en el conducto o en las paredes del volcán y salen despedidos sin cambiar demasiado de forma.

  • Se forman a partir de magma expulsado durante una erupción.
  • Tienen más de 64 milímetros de tamaño.
  • Pueden conservar una parte interior vesicular, llena de pequeños huecos de gas.
  • Su forma ofrece pistas sobre el movimiento y la temperatura del magma.

¿Cómo se forman durante una erupción?

El proceso comienza cuando los gases disueltos en el magma se expanden al disminuir la presión dentro del volcán. Esa expansión puede fragmentar el magma y lanzar gotas o masas incandescentes hacia la atmósfera. Mientras están en vuelo, se enfrían rápidamente por contacto con el aire.

La forma final depende de varios factores: la viscosidad del magma, la velocidad de expulsión, la cantidad de gases y el tiempo que permanece en el aire. Un magma muy viscoso conserva mejor una forma irregular, mientras que uno más fluido puede estirarse o adquirir una silueta redondeada. La superficie puede endurecerse primero y crear una corteza exterior, mientras el interior continúa caliente durante más tiempo.

  • Expansión de gases dentro del magma.
  • Expulsión de fragmentos por una explosión volcánica.
  • Deformación durante el vuelo.
  • Enfriamiento y solidificación antes o después de caer al suelo.

¿Qué formas y tipos pueden presentar?

No todas las bombas volcánicas se ven iguales. Su aspecto depende de la composición del magma y de la manera en que fueron expulsadas. Los geólogos observan su forma, su superficie y sus minerales para reconstruir la actividad del volcán.

Algunas tienen forma de huso porque el magma giró y se estiró durante el vuelo. Otras son redondeadas o presentan una superficie agrietada, parecida a una corteza de pan, debido a que el exterior se enfrió mientras el interior seguía expandiéndose. También existen bombas alargadas, retorcidas o con aspecto de cinta, originadas por magmas especialmente fluidos.

  • Bombas fusiformes: alargadas y puntiagudas por la rotación en el aire.
  • Bombas con corteza de pan: muestran grietas producidas por la expansión interior.
  • Bombas redondeadas: se forman cuando el magma conserva una forma compacta.
  • Bombas de cinta: son estiradas por magmas muy fluidos.

¿Dónde caen y qué peligros pueden causar?

Las bombas volcánicas suelen depositarse alrededor del cráter o en las laderas del volcán. Sin embargo, una erupción explosiva puede lanzarlas a gran altura y hacer que recorran una distancia considerable. Su alcance depende de la energía de la erupción, el tamaño del fragmento y la dirección del viento.

Al caer, pueden causar daños por el impacto, incendiar materiales secos o golpear edificios, caminos y personas. Por eso, durante una erupción, las autoridades establecen zonas de exclusión alrededor del volcán. Nunca es seguro acercarse para recoger una bomba reciente: puede conservar un interior muy caliente, desprender gases o romperse de manera inesperada. Las cenizas y los fragmentos más pequeños también pueden viajar mucho más lejos que las bombas.

  • Impactos sobre personas, animales, viviendas y vehículos.
  • Incendios al caer sobre vegetación seca.
  • Obstrucción de caminos o daños en infraestructuras.
  • Riesgo de quemaduras incluso después de que la superficie se enfríe.

¿Qué nos enseñan sobre los volcanes?

Las bombas volcánicas son como muestras directas del interior de un volcán. Su composición permite identificar el tipo de magma y sus vesículas, que son huecos dejados por gases, ayudan a estudiar la presión que existía antes de la erupción. Las capas de bombas acumuladas alrededor de un cráter también sirven para reconstruir episodios eruptivos antiguos.

Una curiosidad es que algunas bombas conservan formas muy llamativas, pero no deben confundirse con meteoritos ni con simples piedras redondas. Su superficie, sus minerales y el lugar donde aparecen ayudan a reconocer su origen. Observarlas en un museo o en una fotografía es una buena forma de aprender; acercarse a una zona volcánica activa requiere siempre seguir las indicaciones de los expertos.