Cuando hablamos de gramática, no todas las oraciones se organizan de la misma manera. Algunas presentan dos partes relacionadas: alguien o algo de quien se habla y aquello que se dice sobre ese elemento. Esas construcciones reciben el nombre de oraciones bimembres. Reconocerlas ayuda a comprender mejor cómo se forman las frases, cómo se relacionan sus palabras y cómo evitar errores al escribir. En este artículo aprenderás a identificarlas, analizar sus partes y diferenciarlas de las oraciones unimembres.

¿Qué es una oración bimembre?
Una oración bimembre es aquella que puede dividirse en dos miembros o partes sintácticas: el sujeto y el predicado. El sujeto indica quién realiza la acción, quién la experimenta o de quién se habla. El predicado expresa lo que hace, siente, piensa o es ese sujeto.
Por ejemplo, en la oración La niña lee un cuento, la niña es el sujeto y lee un cuento es el predicado. Ambas partes están relacionadas y, en conjunto, transmiten una idea completa.
Para que una oración sea bimembre, no es obligatorio que el sujeto aparezca escrito. En Estudiamos para el examen, el sujeto está omitido, pero se entiende que es nosotros o nosotras. Por eso sigue siendo una oración bimembre: tiene un sujeto tácito y un predicado.
- Sujeto: señala de quién o de qué se habla.
- Predicado: informa algo sobre el sujeto.
- Ambos miembros se relacionan mediante la concordancia.
Las dos partes: sujeto y predicado
El sujeto suele tener como palabra principal un sustantivo o un pronombre. Esa palabra recibe el nombre de núcleo. En Los perros pequeños ladran mucho, el núcleo del sujeto es perros. Las palabras los y pequeños acompañan y precisan su significado.
El predicado tiene como núcleo un verbo conjugado. En el ejemplo anterior, ladran es el núcleo del predicado. Además, el predicado puede incluir complementos, como mucho, que indica la intensidad o cantidad de la acción.
Una forma práctica de localizar el sujeto es observar la concordancia. Si cambiamos perros por perro, el verbo también debe cambiar: El perro pequeño ladra mucho. El sustantivo y el verbo coinciden en número y, en muchos casos, también en persona.
- Núcleo del sujeto: normalmente es un sustantivo o pronombre.
- Núcleo del predicado: siempre es un verbo conjugado.
- La concordancia entre sujeto y verbo ayuda a comprobar el análisis.
Tipos de sujeto en una oración bimembre
El sujeto puede presentarse de distintas maneras. Cuando aparece escrito, se llama sujeto expreso: Mi hermano prepara la cena. En cambio, si no está escrito pero puede reconocerse por la forma del verbo, se denomina sujeto tácito u omitido: Preparamos la cena. El verbo permite saber que el sujeto es nosotros o nosotras.
También es posible distinguir entre sujeto simple y sujeto compuesto. El sujeto simple tiene un solo núcleo, como en La maestra explicó el tema. El sujeto compuesto posee dos o más núcleos, como en La maestra y los estudiantes conversaron. En este último caso, los núcleos son maestra y estudiantes.
Estas diferencias no cambian la definición de oración bimembre. Solo explican cómo está formado su sujeto.
- Expreso: aparece escrito en la oración.
- Tácito: no aparece, pero se comprende por el verbo.
- Simple: tiene un núcleo.
- Compuesto: tiene dos o más núcleos.
¿Cómo se reconoce paso a paso?
Para analizar una oración, conviene seguir un procedimiento sencillo. Primero, busca el verbo conjugado, porque suele ser el centro del predicado. Después, pregunta quién realiza la acción o de quién se afirma algo. La respuesta será, generalmente, el sujeto.
Luego separa los dos miembros y comprueba si existe concordancia entre el núcleo del sujeto y el verbo. Por ejemplo, en Las flores perfuman el jardín, el verbo perfuman está en plural porque concuerda con flores. El sujeto es Las flores y el predicado es perfuman el jardín.
No siempre conviene preguntar únicamente quién, ya que algunos verbos no expresan una acción realizada por una persona. En El cielo está nublado, la pregunta adecuada sería de qué se habla. La respuesta, el cielo, es el sujeto.
- Localiza el verbo conjugado.
- Pregunta quién realiza la acción o de quién se habla.
- Separa sujeto y predicado.
- Comprueba la concordancia entre sus núcleos.
Diferencia entre oraciones bimembres y unimembres
Las oraciones unimembres no pueden dividirse en sujeto y predicado. Expresan una idea completa, pero no presentan esa relación sintáctica. Algunos ejemplos son Llueve, Hay mucho ruido y Buenas tardes. En Llueve no existe un sujeto que realice la acción; se trata de una oración impersonal.
Una confusión frecuente aparece con las expresiones breves. Silencio comunica un mensaje, pero no tiene sujeto y predicado. En cambio, El público guardó silencio sí es bimembre: el público es el sujeto y guardó silencio es el predicado.
La clave está en no contar simplemente cuántas palabras tiene una oración. Una construcción extensa puede ser unimembre, y una oración corta puede ser bimembre, como Juan corre. Lo importante es comprobar si pueden reconocerse sus dos miembros y la relación entre ellos.

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