Cuando miramos una gran cadena de montañas, con cumbres elevadas, laderas y valles que se extienden por muchos kilómetros, estamos observando una cordillera. Estas formaciones del relieve no son montañas aisladas, sino conjuntos relacionados que se han originado por procesos geológicos muy lentos. Las cordilleras influyen en el clima, los ríos, la vida de las personas y la diversidad de plantas y animales. Comprender qué es una cordillera ayuda a interpretar mejor los paisajes de la Tierra y los cambios que ha experimentado nuestro planeta.

 
Infografia sobre ¿Qué es una cordillera?

¿Qué es exactamente una cordillera?

Una cordillera es una **sucesión extensa de montañas** unidas entre sí por su origen geológico, su ubicación y la forma general del terreno. Puede recorrer cientos o incluso miles de kilómetros y presentar cumbres de distintas alturas, valles profundos, mesetas y pasos montañosos.

Aunque a veces se usan como sinónimos, una montaña y una cordillera no significan lo mismo. Una montaña es una elevación individual del terreno; en cambio, una cordillera es un **sistema montañoso completo**, formado por muchas montañas y otras estructuras del relieve. Dentro de una cordillera también puede haber sierras, que suelen ser conjuntos de montañas más pequeños.

  • Cumbre: parte más alta de una montaña.
  • Ladera: superficie inclinada que desciende desde la cumbre.
  • Valle: zona baja situada entre montañas, a menudo recorrida por un río.
  • Puerto o paso: lugar relativamente bajo que permite atravesar una cordillera.

¿Cómo se forma una cordillera?

La mayoría de las cordilleras se forman por el movimiento de las placas tectónicas, enormes fragmentos de la litosfera que se desplazan lentamente sobre el interior de la Tierra. Cuando dos placas chocan, la presión puede **plegar, fracturar y elevar** las rocas durante millones de años. Así aparecen grandes cadenas montañosas.

En algunos casos, una placa oceánica se introduce por debajo de una placa continental en un proceso llamado subducción. Este fenómeno puede producir montañas, volcanes y terremotos. También existen cordilleras relacionadas con la actividad volcánica, cuando el magma asciende y se acumula en la superficie.

La formación de una cordillera no termina cuando aparecen las montañas. La lluvia, el hielo, el viento y los cambios de temperatura desgastan las rocas mediante la erosión. Por eso, el paisaje de una cordillera es el resultado del equilibrio entre fuerzas que elevan el terreno y fuerzas que lo modelan.

  • Choque de placas: comprime y eleva grandes bloques de roca.
  • Subducción: una placa se hunde bajo otra y puede originar volcanes y montañas.
  • Erosión: desgasta las cumbres y excava valles a lo largo del tiempo.

¿Qué tipos de cordilleras existen?

Las cordilleras pueden clasificarse según su origen y sus características. Las cordilleras jóvenes suelen tener **cumbres altas y escarpadas**, porque la erosión todavía no ha suavizado mucho sus formas. Las cordilleras antiguas, en cambio, presentan montañas más redondeadas y alturas menores debido a millones de años de desgaste.

También se pueden distinguir por su localización. Algunas se encuentran en el interior de los continentes, mientras que otras se sitúan cerca de sus bordes, donde suele haber mayor actividad tectónica. Además, hay cordilleras volcánicas, formadas en gran parte por la acumulación de materiales expulsados por los volcanes.

No todas las montañas de una cordillera tienen la misma altura ni están formadas por las mismas rocas. Esa variedad explica que en una misma cadena puedan existir zonas nevadas, bosques, praderas, barrancos y áreas casi desérticas.

  • Cordilleras jóvenes: relieves elevados, pendientes pronunciadas y cimas afiladas.
  • Cordilleras antiguas: formas más suaves y redondeadas por la erosión.
  • Cordilleras volcánicas: relacionadas con la salida y acumulación de magma.

Ejemplos de grandes cordilleras del mundo

La **cordillera de los Andes** se extiende por el oeste de América del Sur y atraviesa países como Venezuela, Colombia, Ecuador, Perú, Bolivia, Chile y Argentina. Es una de las cadenas montañosas más largas del planeta y contiene volcanes, glaciares, altiplanos y valles.

El **Himalaya**, situado en Asia, alberga el monte Everest, la cumbre más alta de la Tierra sobre el nivel del mar. Su formación está relacionada con el choque entre la placa india y la placa euroasiática, un proceso que todavía continúa.

En Europa destacan los **Alpes**, conocidos por sus cumbres, glaciares y valles, y los Pirineos, que forman una frontera natural entre España y Francia. En América del Norte se encuentran las Montañas Rocosas, mientras que en África sobresale el Atlas.

  • Andes: gran cadena montañosa del oeste de América del Sur.
  • Himalaya: cordillera donde se encuentra el Everest.
  • Alpes: importante sistema montañoso europeo.
  • Pirineos: cordillera entre la península ibérica y el resto de Europa.

¿Por qué son importantes las cordilleras?

Las cordilleras cumplen funciones esenciales para la naturaleza y las sociedades. Sus montañas captan humedad y favorecen las precipitaciones; además, la nieve y los glaciares almacenan agua que después alimenta ríos y embalses. Por eso, muchas comunidades dependen de ellas para beber, cultivar y producir energía.

También son refugio de una gran biodiversidad. Los cambios de altura crean distintos ambientes en pocos kilómetros, desde bosques y pastizales hasta zonas de alta montaña. Muchas especies adaptadas al frío o a la falta de oxígeno viven únicamente en estos lugares.

Sin embargo, las cordilleras son ecosistemas frágiles. El calentamiento global está reduciendo glaciares, alterando las lluvias y afectando a plantas, animales y poblaciones humanas. Además, la deforestación, la minería y la construcción pueden provocar erosión y pérdida de hábitats. Conocer qué es una cordillera permite valorar mejor su importancia y comprender la necesidad de protegerlas.