¿Qué es un entremés? Es una pieza teatral breve, generalmente cómica, que se representaba entre los actos de una obra más extensa. Su objetivo era entretener al público mientras avanzaba la función principal, pero también podía criticar costumbres, denunciar injusticias y mostrar situaciones de la vida cotidiana. En español, la palabra entremés tiene además otro significado: puede referirse a una pequeña comida que se sirve antes del plato principal. En este artículo nos centraremos sobre todo en su sentido literario y teatral.

El entremés como pieza teatral breve
El entremés nació y se desarrolló especialmente en el teatro español de los siglos XVI y XVII. Normalmente tenía un solo acto, pocos personajes y una duración mucho menor que la comedia o el drama que acompañaba. Se representaba entre los actos de una obra principal, cuando el escenario necesitaba un cambio o el público esperaba la continuación.
Aunque era corto, no se trataba de una escena sin importancia. El entremés presentaba una acción completa, con un conflicto sencillo, un momento de tensión y un desenlace. Su lenguaje solía ser directo, ágil y cercano al habla popular, por lo que resultaba fácil de seguir para espectadores de diferentes niveles culturales.
- Es una obra teatral de corta duración.
- Suele tener un solo acto y pocos personajes.
- Se representa entre los actos de una obra más larga.
- Predominan el humor, la acción rápida y los diálogos vivos.
¿Qué temas y personajes aparecen en un entremés?
Los autores buscaban situaciones reconocibles y capaces de provocar la risa. Por eso aparecían con frecuencia matrimonios con problemas, criados astutos, viejos avaros, estudiantes traviesos, campesinos, soldados fanfarrones y personas que intentaban aparentar más riqueza o inteligencia de la que tenían. Estos personajes podían ser exagerados, pero reflejaban comportamientos reales de la sociedad.
El humor surgía de los malentendidos, los engaños, las discusiones, los cambios de identidad y las contradicciones entre lo que un personaje decía y lo que realmente hacía. Muchas veces, el entremés se burlaba de la avaricia, la vanidad, la falsa honra o el abuso de poder. Por eso, además de divertir, ofrecía una mirada crítica sobre la vida cotidiana.
- Malentendidos y equívocos entre los personajes.
- Crítica de la avaricia, la apariencia y la falsa autoridad.
- Conflictos familiares, amorosos o relacionados con el dinero.
- Uso de personajes populares y situaciones cercanas al público.
Cómo se organiza un entremés
A pesar de su brevedad, el entremés suele seguir una organización clara. Al principio se presenta rápidamente el problema o la situación cómica. Después, los personajes intentan resolverla mediante engaños, discusiones o planes disparatados. Finalmente, llega un desenlace rápido, que puede descubrir la mentira, castigar al personaje ridículo o cerrar la escena con una broma.
La acción suele concentrarse en un espacio sencillo, como una plaza, una casa, una taberna o una calle. Esto permite que la historia avance mediante el diálogo y la actuación, sin necesitar decorados complicados. También eran importantes los gestos, los movimientos exagerados, la música y, en algunos casos, las canciones o los bailes.
- Inicio: se presenta el conflicto o la situación divertida.
- Desarrollo: los personajes actúan, discuten o intentan engañarse.
- Final: se resuelve el problema con rapidez y humor.
- Recursos escénicos: gestos, música, disfraces, canciones y movimiento.
Autores y entremeses famosos
El entremés alcanzó una gran popularidad durante el Siglo de Oro. Miguel de Cervantes escribió varias piezas reunidas en Ocho entremeses, entre ellas El juez de los divorcios, La cueva de Salamanca y El retablo de las maravillas. En sus obras utilizó el humor para mostrar conflictos sociales, matrimoniales y personales.
Antes y durante ese periodo, otros dramaturgos contribuyeron al desarrollo de las formas teatrales breves. Los pasos de Lope de Rueda, por ejemplo, son antecedentes importantes del entremés. Más tarde, autores como Luis Quiñones de Benavente perfeccionaron el género y lo acercaron a la música y a una representación más dinámica. Gracias a estos escritores, el entremés se convirtió en una parte habitual de las funciones teatrales.
- Miguel de Cervantes: El juez de los divorcios y El retablo de las maravillas.
- Lope de Rueda: sus pasos influyeron en el nacimiento del género.
- Luis Quiñones de Benavente: destacó por sus entremeses de gran fuerza escénica.
No hay que confundirlo con el entremés de comida
En la conversación cotidiana, un entremés también es una pequeña preparación que se sirve antes de la comida principal. Puede consistir en aceitunas, queso, embutidos, croquetas, canapés u otros alimentos. En este caso, su función es abrir el apetito y ofrecer un bocado ligero antes de los platos principales.
La relación entre ambos significados está en la idea de algo que aparece en medio o antes de lo principal. El entremés teatral se coloca entre los actos de una obra extensa, mientras que el entremés gastronómico se sirve antes de la comida central. Para saber cuál significa una palabra en cada caso, hay que observar el contexto: si se habla de actores y escenarios, es una pieza teatral; si se habla de alimentos, es un aperitivo o bocado previo.

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