La luz está presente en casi todo lo que hacemos: nos permite leer, distinguir los colores, observar el cielo y conocer el mundo que nos rodea. Aunque parece viajar de forma instantánea, en realidad se desplaza a una velocidad enorme y puede comportarse de distintas maneras al encontrarse con objetos o materiales. Comprender las propiedades de la luz ayuda a explicar fenómenos cotidianos como los reflejos en un espejo, los arcoíris, las sombras y el funcionamiento de las gafas o las cámaras.

 
Infografia sobre Propiedades de la luz

¿Qué es la luz y cómo se propaga?

La luz es una forma de energía que puede viajar por el espacio y por diferentes materiales. Está formada por ondas electromagnéticas, por lo que no necesita aire para desplazarse: la luz del Sol puede llegar hasta la Tierra a través del vacío. Sin embargo, nuestros ojos solo perciben una pequeña parte de ella, llamada luz visible.

En un medio transparente y uniforme, la luz se propaga generalmente en línea recta. Por eso se forman sombras cuando un objeto opaco bloquea su paso. La luz viaja aproximadamente a 300 000 kilómetros por segundo en el vacío, aunque se mueve más despacio al atravesar sustancias como el agua o el vidrio.

  • Las fuentes naturales incluyen el Sol, las estrellas y algunos seres vivos bioluminiscentes.
  • Las fuentes artificiales son las bombillas, las pantallas, las linternas y las velas.
  • Un objeto puede emitir luz propia o simplemente reflejar la luz que recibe.

Reflexión: por qué podemos ver los objetos

La reflexión ocurre cuando la luz llega a una superficie y rebota. Gracias a este fenómeno podemos ver la mayoría de los objetos, ya que la luz procedente de una fuente se refleja en ellos y después llega a nuestros ojos. La reflexión también explica por qué podemos observar nuestra imagen en un espejo.

En una superficie lisa, como un espejo, los rayos se reflejan de manera ordenada y producen una imagen definida. En cambio, una pared o una hoja de papel tienen superficies irregulares: la luz rebota en muchas direcciones. Esta reflexión dispersa permite iluminar una habitación, aunque no forme imágenes claras.

La regla básica de la reflexión indica que el ángulo con el que llega un rayo de luz es igual al ángulo con el que rebota. Esta propiedad se utiliza en los espejos, los periscopios y algunos instrumentos ópticos.

  • Reflexión regular: ocurre en superficies pulidas y genera imágenes nítidas.
  • Reflexión difusa: sucede en superficies rugosas y reparte la luz en varias direcciones.

Refracción: cuando la luz cambia de dirección

La refracción se produce cuando la luz pasa de un medio a otro, por ejemplo, del aire al agua o del aire al vidrio. Como su velocidad cambia, también puede cambiar su dirección. Este efecto hace que una pajita dentro de un vaso de agua parezca doblada, aunque en realidad siga recta.

La refracción es fundamental en muchas herramientas. Las lentes de las gafas desvían los rayos de luz para que se enfoquen correctamente en la retina. Las lupas, los microscopios, los telescopios y las cámaras también aprovechan esta propiedad para ampliar, enfocar o formar imágenes.

La intensidad de la desviación depende de los materiales y del ángulo con el que entra la luz. Cuando el cambio entre medios es muy grande, puede producirse la reflexión interna total, principio utilizado para transmitir información por fibras ópticas.

Dispersión y colores: cómo aparece el arcoíris

La luz blanca no es un color único: está formada por diferentes colores, cada uno con una longitud de onda distinta. Cuando atraviesa un prisma o las gotas de lluvia, ocurre la dispersión de la luz. Cada color se desvía un poco de manera diferente y se separa de los demás.

El resultado es el espectro visible, que suele describirse con los colores rojo, naranja, amarillo, verde, azul, añil y violeta. El arcoíris aparece cuando la luz solar entra en las gotas de agua, se refracta, se refleja en su interior y vuelve a refractarse al salir. Por eso suele observarse cuando el Sol está detrás del observador y hay gotas de agua delante.

Los colores también dependen de la absorción y la reflexión. Una camiseta roja se ve roja porque refleja principalmente esa parte de la luz y absorbe gran parte de las demás. Un objeto blanco refleja casi todos los colores, mientras que uno negro absorbe la mayor parte de la luz que recibe.

  • El rojo tiene una longitud de onda mayor que el violeta.
  • La mezcla de luces roja, verde y azul puede producir luz blanca.
  • Los colores que vemos dependen de la iluminación y de los materiales observados.

Otras propiedades y experiencias sencillas

Además de reflejarse, refractarse y dispersarse, la luz puede ser absorbida, transmitida o bloqueada. Los materiales transparentes dejan pasar gran parte de la luz y permiten ver a través de ellos. Los translúcidos dejan pasar la luz, pero impiden distinguir con claridad los objetos. Los opacos no permiten que la luz los atraviese y producen sombras.

La luz también puede transportar energía. Una superficie oscura suele calentarse más al recibir radiación solar porque absorbe una mayor cantidad de energía. Esta propiedad explica el funcionamiento de los paneles solares y la importancia de proteger la piel de la radiación ultravioleta, que no podemos ver pero puede causar daños.

Para observar estas propiedades en casa, se puede iluminar un espejo con una linterna, colocar una moneda en un vaso y añadir agua, o hacer pasar luz solar por un prisma. Estas experiencias muestran que la luz no solo ilumina: viaja, cambia de dirección, se separa en colores e interactúa con la materia.