Las fases del ciclo celular describen el recorrido que sigue una célula desde que se forma hasta que se divide en dos células hijas. Este proceso es fundamental para el crecimiento de los organismos, la reparación de tejidos y la renovación de células que envejecen. Aunque puede parecer una simple sucesión de pasos, cada fase cumple una tarea precisa: la célula crece, copia su ADN, revisa posibles errores y reparte su material genético. Comprender este ciclo ayuda a explicar cómo crece una planta, cómo cicatriza una herida y por qué algunas enfermedades, como el cáncer, aparecen cuando la división celular pierde su control.

¿Qué es el ciclo celular y cuánto dura?
El ciclo celular es el conjunto ordenado de acontecimientos que ocurren en una célula entre una división y la siguiente. Su duración depende del tipo de célula y de las condiciones del organismo. Algunas células se dividen rápidamente, mientras que otras pueden permanecer mucho tiempo sin hacerlo.
Se divide en dos grandes momentos: la interfase, en la que la célula crece y se prepara, y la fase M, durante la cual reparte sus cromosomas y se divide. En ciertos casos, una célula entra en una etapa de reposo llamada G0. Allí permanece activa y realiza sus funciones, pero no se prepara de inmediato para dividirse.
Interfase: preparar todo antes de dividirse
La interfase ocupa la mayor parte del ciclo celular. No es una etapa de descanso, sino un periodo de intensa actividad. La célula fabrica proteínas, obtiene energía, aumenta de tamaño y comprueba que sus componentes funcionen correctamente.
Sus tres fases se diferencian por la tarea principal que realiza la célula:
- En G1, la célula crece, produce orgánulos y sintetiza proteínas. También revisa si las condiciones son adecuadas para continuar.
- En S, se duplica el ADN. Cada cromosoma queda formado por dos copias idénticas llamadas cromátidas hermanas, unidas entre sí.
- En G2, la célula sigue creciendo y verifica que la duplicación del ADN se haya completado correctamente. Además, produce sustancias necesarias para la división.
¿Qué ocurre durante la mitosis?
La mitosis es la división del núcleo. Su objetivo es repartir una copia completa del material genético en cada célula hija. Para estudiarla, suele dividirse en varias fases, aunque en la célula los cambios ocurren de manera continua.
Durante la profase, el ADN se enrolla y forma cromosomas visibles; también comienza a organizarse el huso mitótico. En la prometafase, desaparece la envoltura del núcleo y las fibras del huso se unen a los cromosomas.
En la metafase, los cromosomas se alinean en el centro de la célula. Esta colocación permite comprobar que cada futura célula hija recibirá la información adecuada. Después, en la anafase, las cromátidas hermanas se separan y se desplazan hacia extremos opuestos.
Finalmente, en la telofase, se forman dos nuevos núcleos alrededor de los grupos de cromosomas. El ADN vuelve poco a poco a una forma menos compacta, apropiada para que la célula pueda utilizar sus genes.
Citocinesis: el momento en que nacen dos células
Tras la mitosis ocurre la citocinesis, es decir, la división del citoplasma. El resultado son dos células hijas con el mismo número de cromosomas y, normalmente, una información genética prácticamente idéntica a la de la célula original.
En las células animales, la membrana se estrangula hasta separar el contenido celular. En las células vegetales, la pared rígida impide ese estrangulamiento; por eso se forma una placa celular en el centro, que después dará lugar a una nueva pared entre ambas células.
Gracias a este proceso, un organismo puede crecer desde una sola célula, sustituir células dañadas y mantener tejidos como la piel o el revestimiento del intestino. La mitosis también permite la reproducción asexual de algunos seres vivos, como ciertos organismos unicelulares y plantas.
Puntos de control y relación con la salud
El ciclo celular cuenta con puntos de control que funcionan como revisiones de seguridad. En ellos se comprueba, por ejemplo, si la célula tiene suficiente energía, si el ADN está dañado y si los cromosomas están correctamente unidos al huso mitótico. Si aparece un problema, la división puede detenerse para reparar el daño o activar la muerte celular programada.
Cuando estos controles fallan, una célula puede dividirse sin límite y acumular alteraciones. Esta proliferación descontrolada está relacionada con el cáncer. Sin embargo, no toda división celular es peligrosa: la división regulada es indispensable para vivir.
Es importante no confundir la mitosis con la meiosis. La mitosis produce dos células semejantes y participa en el crecimiento y la reparación. La meiosis, en cambio, produce células sexuales con la mitad de cromosomas y genera diversidad genética. Ambas parten de una duplicación del ADN, pero tienen funciones biológicas diferentes.

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