La estructura del sujeto es la forma en que se organizan las palabras que indican quién realiza una acción, quién la recibe o de quién se habla en una oración. Reconocerla ayuda a comprender mejor cualquier enunciado y a escribir con mayor claridad. Por ejemplo, en la oración La pequeña tortuga marina avanzó lentamente, no basta con saber que el sujeto es la tortuga: también podemos analizar qué palabras lo acompañan y qué función cumple cada una.

¿Qué es el sujeto y cómo se identifica?
El sujeto es la parte de la oración cuyo núcleo concuerda en persona y número con el verbo. Para encontrarlo, podemos preguntar quién realiza la acción o de quién se afirma algo, aunque esta pregunta no siempre funciona de manera perfecta. Lo más seguro es observar la concordancia.
En Los estudiantes prepararon una exposición, el verbo prepararon está en tercera persona del plural. Por eso, el sujeto es Los estudiantes. Si cambiamos el sujeto a La estudiante, debemos cambiar también el verbo: La estudiante preparó una exposición. Esta relación permite comprobar el análisis.
- Sujeto: Los estudiantes.
- Verbo: prepararon.
- Núcleo del sujeto: estudiantes.
- Número y persona: tercera persona del plural.
El núcleo: la palabra más importante
Toda estructura del sujeto tiene un núcleo, es decir, la palabra principal alrededor de la cual se organizan las demás. Normalmente el núcleo es un sustantivo o un pronombre. En Mi vecino amable sonríe siempre, el núcleo es vecino; en Ellos llegaron temprano, el núcleo es ellos.
Las palabras que acompañan al núcleo aportan información sobre él, pero no lo sustituyen. Si eliminamos los complementos, la oración puede conservar su sentido básico: Mi vecino sonríe. Sin embargo, los elementos añadidos permiten saber de quién se habla exactamente o qué características tiene.
- Sustantivo: La bicicleta nueva funciona bien. Núcleo: bicicleta.
- Pronombre: Nosotros viajaremos mañana. Núcleo: nosotros.
- Palabra sustantivada: Los responsables recibirán un premio. Núcleo: responsables.
¿Qué partes pueden acompañar al núcleo?
El núcleo puede aparecer solo o junto con diferentes palabras y grupos de palabras. Los determinantes suelen colocarse delante del sustantivo y expresan género, número, posesión o cantidad: el, una, mis, tres, algunos. En Mis dos compañeras participaron, mis y dos determinan al núcleo compañeras.
Los adjetivos describen o precisan al sustantivo: El cuaderno azul. También puede haber complementos del nombre, generalmente introducidos por una preposición, como en La casa de mi abuela. Por su parte, la aposición explica o identifica el núcleo: Gabriela, mi prima, ganó el concurso. Mi prima es una aposición porque aclara quién es Gabriela.
Para analizar una estructura completa, conviene localizar primero el núcleo y después preguntar qué palabras lo determinan, describen o explican. Así se evita confundir todo el grupo con una sola palabra.
- Determinante: aquellos libros.
- Adjetivo: aquellos libros interesantes.
- Complemento del nombre: aquellos libros de historia.
- Aposición: Laura, la capitana del equipo, habló primero.
Sujeto simple y sujeto compuesto
Según el número de núcleos, el sujeto puede ser simple o compuesto. Tiene un solo núcleo aunque incluya muchos acompañantes: La brillante alumna de sexto curso resolvió el problema. El núcleo es alumna, por lo que se trata de un sujeto simple.
El sujeto es compuesto cuando posee dos o más núcleos, normalmente unidos por palabras como y, e, ni u o. En Marcos y Elena organizaron el experimento, los núcleos son Marcos y Elena. El verbo aparece en plural porque debe concordar con ambos.
No hay que confundir la cantidad de palabras con la cantidad de núcleos. El perro pequeño de manchas negras tiene muchas palabras, pero solo un núcleo: perro.
- Sujeto simple: La profesora de música llegó.
- Sujeto compuesto: La profesora y sus alumnos llegaron.
- La conjunción une los núcleos, pero no forma parte de ellos.
Sujeto expreso, sujeto omitido y errores frecuentes
El sujeto expreso aparece escrito en la oración: Mi hermano cocina los domingos. En cambio, el sujeto omitido no se menciona, pero se puede reconocer por la forma del verbo: Estudiamos para el examen tiene como sujeto omitido nosotros o nosotras.
También es importante recordar que el sujeto no siempre aparece al principio. En Llegaron temprano los invitados, el sujeto es los invitados y está después del verbo. Además, en las oraciones pasivas puede recibir la acción: en El mural fue pintado por los estudiantes, el mural es el sujeto porque concuerda con fue pintado, aunque no realiza la acción.
Un error frecuente consiste en elegir como sujeto la palabra más cercana al verbo. Para evitarlo, cambia el número del posible sujeto y comprueba si el verbo también debe cambiar. Este procedimiento permite analizar oraciones largas con mucha más seguridad.
- Busca la concordancia entre núcleo y verbo.
- Distingue el núcleo de sus acompañantes.
- Comprueba si el sujeto está escrito o se sobreentiende.
- Recuerda que puede aparecer antes o después del verbo.

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