Los textos argumentativos aparecen cuando una persona quiere defender una idea y convencer a otras mediante razones. No se trata solo de expresar una opinión: es necesario explicar el punto de vista, aportar argumentos y, en muchos casos, responder a posibles objeciones. En este artículo encontrarás ejemplos de textos argumentativos sobre temas cercanos al alumnado, junto con una explicación de sus partes, tipos y recursos más habituales.

¿Qué es un texto argumentativo?
Un texto argumentativo presenta una tesis, es decir, una opinión o postura sobre un asunto, y la apoya con razones, datos, ejemplos o experiencias. Su finalidad puede ser convencer, influir en una decisión, defender una propuesta o hacer reflexionar al lector.
Por ejemplo, ante la pregunta de si los centros escolares deberían tener más zonas verdes, una tesis posible sería: «Los colegios deberían aumentar sus espacios con plantas porque mejoran el ambiente y favorecen el bienestar de los estudiantes». A partir de ahí, el autor debe explicar por qué piensa así.
- La tesis expresa la idea que se quiere defender.
- Los argumentos justifican esa idea con información comprensible.
- La conclusión resume la postura y puede proponer una solución.
Partes que puedes reconocer en estos textos
Aunque existen textos argumentativos muy diferentes, la mayoría sigue una organización sencilla. Primero aparece la introducción, donde se presenta el tema y se despierta el interés del lector. Después se desarrolla el cuerpo argumentativo, que contiene las razones principales. Por último, la conclusión cierra el texto y refuerza la postura defendida.
También es importante utilizar conectores para ordenar las ideas. Expresiones como «en primer lugar», «además», «sin embargo», «por esta razón» y «finalmente» ayudan a que el razonamiento sea fácil de seguir. Un texto puede tener buenos argumentos, pero si están desordenados, perderá claridad.
- Introducción: presenta el problema o tema.
- Desarrollo: explica los argumentos y añade pruebas o ejemplos.
- Conclusión: recoge la idea principal y plantea una respuesta final.
Ejemplo sobre el uso responsable del teléfono móvil
Los teléfonos móviles deberían utilizarse con normas claras en los colegios. Estos dispositivos pueden distraer durante las clases, pero también ofrecen herramientas útiles para buscar información, consultar diccionarios o realizar actividades educativas.
Por eso, prohibirlos siempre no parece la mejor solución. Sería más adecuado establecer momentos y lugares concretos para utilizarlos, mientras permanecen guardados durante las explicaciones. De este modo, el alumnado aprendería a hacer un uso responsable de la tecnología sin perder la concentración. En conclusión, el móvil no tiene que ser visto únicamente como un problema, sino como un recurso que necesita límites.
En este caso, la tesis sostiene que debe regularse su uso, no eliminarse por completo. Los argumentos se basan en una doble posibilidad: el móvil puede distraer, pero también puede ayudar a aprender. Esta forma de presentar ventajas y riesgos hace que la postura resulte más equilibrada.
Otros ejemplos de textos argumentativos breves
Los temas escolares y cotidianos ofrecen muchas oportunidades para argumentar. Lo importante es que el texto no se limite a decir «me gusta» o «no me gusta», sino que explique las razones de esa opinión. Observa estas propuestas:
- Cuidar el agua: «Las familias deben reducir el tiempo de las duchas porque el agua potable es limitada y ahorrar hoy ayuda a evitar problemas en el futuro».
- Leer todos los días: «La lectura diaria debería formar parte de la rutina escolar, ya que mejora el vocabulario, la comprensión y la capacidad de imaginar otras realidades».
- Usar la bicicleta: «Las ciudades necesitan más carriles bici porque este medio de transporte no contamina y puede disminuir los atascos».
- Proteger a los animales: «No se deben comprar animales por impulso, puesto que necesitan cuidados, tiempo y un compromiso que puede durar muchos años».
Cómo escribir tu propio texto argumentativo
Para preparar un texto, comienza eligiendo un tema concreto y formula una pregunta: ¿debería permitirse comer en clase?, ¿conviene ampliar el recreo?, ¿es necesario reciclar en casa? Después, decide qué postura defenderás y anota al menos dos argumentos diferentes. Procura que uno incluya un ejemplo, un dato conocido o una consecuencia clara.
También conviene pensar en una opinión contraria. Si escribes sobre los deberes, puedes reconocer que algunas personas creen que ayudan a practicar, pero explicar después por qué demasiadas tareas pueden provocar cansancio. Admitir una objeción no debilita el texto; al contrario, demuestra que has considerado otros puntos de vista.
Antes de entregar el trabajo, revisa si la tesis aparece con claridad, si cada argumento se relaciona con ella y si la conclusión no introduce una idea completamente nueva. Comprueba además la ortografía y sustituye las repeticiones por conectores variados. Así conseguirás un texto convincente, ordenado y basado en razones.

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