Cuando pensamos en ejemplos de primates, suelen venirnos a la mente los monos, los gorilas o los chimpancés. Sin embargo, este grupo también incluye animales menos conocidos, como los tarseros y los loris, e incluso a los seres humanos. Algunos caben en una mano y otros superan ampliamente el peso de una persona adulta. Conocer sus diferencias permite entender qué comparten, cómo viven y por qué no todos los primates son monos.

¿Qué es un primate y qué características comparte este grupo?
Los primates son un orden de mamíferos, es decir, un grupo de animales emparentados evolutivamente. Como los demás mamíferos, tienen pelo en alguna etapa de su vida y las madres alimentan a sus crías con leche. La mayoría habita en regiones tropicales o subtropicales, aunque existen excepciones.
Entre sus rasgos frecuentes destacan las manos capaces de sujetar objetos, los ojos orientados hacia delante y un cerebro relativamente desarrollado. Muchos poseen pulgares o dedos gordos del pie oponibles, útiles para agarrarse a las ramas. Estas características varían: no todos tienen la misma destreza manual ni todos viven principalmente en los árboles.
También es habitual un aprendizaje prolongado. Las crías de muchas especies pasan bastante tiempo con sus madres y aprenden a buscar alimento, desplazarse y relacionarse.
Lémures, loris y tarseros: primates que no son monos
Los lémures, los loris y los tarseros muestran que la diversidad de los primates va mucho más allá de los monos. Los lémures y loris pertenecen al grupo de los estrepsirrinos, mientras que los tarseros son haplorrinos, como los monos y los simios.
- Lémur de cola anillada: vive de forma natural en Madagascar. Su cola tiene anillos blancos y negros, y pasa más tiempo en el suelo que muchos otros lémures. Come principalmente frutos, hojas y flores.
- Loris perezoso: habita en zonas de Asia y es nocturno. Se desplaza lentamente y puede producir una mordedura venenosa, una característica muy poco común entre los mamíferos.
- Tarsero filipino: es un pequeño primate nocturno con ojos enormes. Se alimenta de insectos y otros animales pequeños, y utiliza sus largas patas traseras para saltar entre apoyos.
Ejemplos de monos de América, África y Asia
Los monos americanos, llamados platirrinos, se diferencian de los monos de África y Asia, conocidos como monos del Viejo Mundo. Entre otros rasgos, cambia la forma de la nariz. Además, algunos monos americanos tienen cola prensil: pueden utilizarla para agarrarse, algo que no ocurre en los monos del Viejo Mundo.
- Mono capuchino: vive en América Central y del Sur. Destaca por su habilidad para manipular alimentos; algunas especies utilizan piedras para romper frutos duros.
- Mono aullador: habita en bosques americanos. Sus potentes vocalizaciones permiten comunicarse a distancia y su cola prensil facilita el desplazamiento por las ramas.
- Macaco japonés: soporta inviernos fríos y vive en grupos. Algunas poblaciones son conocidas por entrar en aguas termales.
- Mandril: vive en África ecuatorial. Los machos adultos presentan colores llamativos en el rostro y son mucho más grandes que las hembras.
Gorilas, chimpancés y otros simios
Los simios se distinguen de los monos, entre otras características, porque carecen de cola. Este grupo incluye a los gibones y a los grandes simios: orangutanes, gorilas, chimpancés, bonobos y seres humanos.
El gorila es el primate vivo de mayor tamaño. Aunque su aspecto resulte imponente, su alimentación es principalmente vegetal. El chimpancé tiene una dieta variada y puede usar herramientas, como ramitas para obtener termitas. El bonobo, su pariente cercano, vive de forma natural en la República Democrática del Congo.
El orangután habita en Borneo y Sumatra y pasa gran parte del tiempo en los árboles. Los gibones, más pequeños, destacan por desplazarse colgados de los brazos entre las ramas. Los humanos también somos primates: no descendemos de los chimpancés actuales, sino que compartimos antepasados con ellos.
¿Por qué es importante proteger a los primates?
Muchos primates contribuyen a la dispersión de semillas: comen frutos y transportan sus semillas a otros lugares, favoreciendo la regeneración del bosque. Sus dietas y desplazamientos los conectan con numerosas plantas y animales.
La pérdida de hábitat, la caza y el comercio ilegal amenazan a muchas especies. Proteger sus bosques y evitar su compra como mascotas son medidas fundamentales. Aunque un primate pequeño parezca dócil, sigue siendo un animal silvestre con necesidades sociales, alimentarias y de espacio difíciles de satisfacer en una casa.

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