La diferencia entre enlace iónico y covalente se entiende mejor si observamos qué hacen los átomos con sus electrones. Los átomos se unen porque buscan alcanzar una situación más estable, normalmente al completar su capa externa de electrones. En un enlace iónico, los electrones pasan de un átomo a otro; en un enlace covalente, los átomos comparten electrones. Esta diferencia explica por qué la sal de mesa, el agua, el oxígeno y muchos minerales tienen propiedades tan distintas.

 
Infografia sobre Diferencia entre enlace iónico y covalente

¿Qué es un enlace iónico?

El enlace iónico se forma principalmente entre un metal y un no metal. El metal pierde uno o varios electrones de su capa externa y se convierte en un ion positivo, llamado catión. El no metal recibe esos electrones y adquiere carga negativa, por lo que se convierte en un anión.

Como las cargas opuestas se atraen, ambos iones quedan unidos por una fuerza electrostática intensa. No se forman moléculas independientes como ocurre en muchas sustancias covalentes, sino una red ordenada de iones llamada red cristalina. El cloruro de sodio, o sal común, es un ejemplo: el sodio cede un electrón y el cloro lo acepta.

  • Suele producirse entre un metal y un no metal.
  • Implica transferencia de electrones.
  • Forma cationes y aniones.
  • Sus compuestos suelen organizarse en redes cristalinas.

¿Cómo se forma un enlace covalente?

En el enlace covalente, dos átomos comparten uno o más pares de electrones. Este tipo de unión aparece sobre todo entre átomos no metálicos, que tienen una electronegatividad parecida y no tienden a ceder completamente sus electrones. Al compartirlos, cada átomo puede completar su capa externa.

La cantidad de pares compartidos determina el tipo de enlace. Si comparten un par, es un enlace simple; si comparten dos, es doble; y si comparten tres, es triple. Por ejemplo, en el oxígeno molecular (O₂) hay un enlace doble, mientras que en el nitrógeno molecular (N₂) existe un enlace triple, muy resistente.

  • Enlace simple: se comparte un par de electrones.
  • Enlace doble: se comparten dos pares.
  • Enlace triple: se comparten tres pares.
  • Puede originar moléculas, como H₂O, CO₂ u O₂.

La diferencia entre enlace iónico y covalente en sus propiedades

Las sustancias iónicas suelen ser sólidas a temperatura ambiente, presentan puntos de fusión elevados y forman cristales. Aunque los iones están sujetos con fuerza, estos compuestos pueden romperse con un golpe: al desplazarse una capa, quedan enfrentadas cargas iguales que se repelen, y el cristal se quiebra.

Los compuestos covalentes presentan propiedades más variadas. Muchas moléculas covalentes son gases o líquidos, como el oxígeno y el agua, o sólidos blandos, como la cera. Sin embargo, existen redes covalentes, como el diamante y el cuarzo, que son muy duras y tienen puntos de fusión altos. Por eso no basta con memorizar una sola propiedad.

Una diferencia importante aparece al estudiar la electricidad. Los compuestos iónicos conducen la corriente cuando están disueltos en agua o fundidos, porque sus iones pueden moverse. En estado sólido, los iones permanecen fijos y no conducen bien. La mayoría de las sustancias covalentes no conduce la electricidad, aunque hay excepciones, como el grafito.

  • Iónicos: suelen ser duros, frágiles y con altos puntos de fusión.
  • Covalentes moleculares: pueden ser gases, líquidos o sólidos blandos.
  • Los compuestos iónicos conducen al fundirse o disolverse.
  • Las sustancias covalentes suelen ser malas conductoras.

Enlaces covalentes polares y no polares

No todos los enlaces covalentes comparten los electrones de la misma manera. Si los dos átomos atraen los electrones con una fuerza muy parecida, el enlace es covalente no polar. Esto sucede en moléculas formadas por átomos iguales, como H₂, Cl₂ u O₂.

Cuando un átomo atrae más los electrones compartidos, se produce un enlace covalente polar. La zona cercana a ese átomo adquiere una carga parcial negativa y la otra queda con una carga parcial positiva. En el agua, el oxígeno atrae más los electrones que el hidrógeno, por lo que sus enlaces son polares. La polaridad ayuda a explicar por qué el agua disuelve muchas sustancias y participa en numerosos procesos biológicos.

La diferencia de electronegatividad orienta la clasificación, pero no debe interpretarse como una frontera absolutamente rígida. Algunos enlaces tienen un carácter intermedio entre iónico y covalente, porque la unión química forma un continuo.

  • No polar: los electrones se comparten casi por igual.
  • Polar: los electrones se acercan más a uno de los átomos.
  • La forma de la molécula también influye en su polaridad total.

Una forma sencilla de distinguirlos

Para comparar ambos enlaces, conviene hacerse tres preguntas: ¿qué tipos de elementos participan?, ¿los electrones se transfieren o se comparten?, y ¿qué propiedades presenta la sustancia? Si intervienen un metal y un no metal y hay formación de iones, probablemente se trata de un enlace iónico. Si participan no metales que comparten electrones, es covalente.

Por ejemplo, el cloruro de sodio es iónico porque el sodio transfiere un electrón al cloro. En cambio, el dióxido de carbono es covalente porque el carbono y el oxígeno comparten electrones. Comprender esta diferencia permite relacionar la estructura microscópica de la materia con sus propiedades visibles, como la dureza, la solubilidad, el estado físico y la conductividad eléctrica.