Estoy segura de que si has llegado hasta aquí, es que alguna vez leíste o escuchaste hablar de la educación Montessori pero… ¿no estas segura de qué es o cuáles son sus pilares básicos?

 

No te preocupes, ¡te lo voy a explicar en un periquete!

En lo que posiblemente, tanto tú como yo, estemos de acuerdo, es que muchos métodos tradicionales de educación se están quedando realmente obsoletos en la actualidad. Aunque es triste, esta es una realidad que nos toca aceptar.

Por esta razón, el método Montessori se está volviendo una forma cada vez más popular a la hora de educar a los niños pequeños. Básicamente, con el método Montessori, tu hijo desarrollará:

  • Una mayor creatividad
  • Mejor inteligencia emocional
  • Mayor concentración
  • Habilidades sociales
  • Una mayor autonomía

Características de la Escuela Montessori

Características principales de la Educación Montessori

El método Montessori es una metodología de educación que fue desarrollada por la famosa educadora italiana, María Montessori.

María dedicó gran parte de su vida a entender cómo los niños desarrollan su intelecto, sus habilidades sociales y su inteligencia emocional.

La culminación de todo su trabajo de investigación, experiencias y trabajo están plasmadas y unificadas en lo que conocemos como el método Montessori. ¿Pero qué diferencia a una educación Montessori? ¿Cuáles son los valores fundamentales que la hacen ser lo que es?

Para que entiendas un poco mejor cuáles son las características principales de este método educativo y cómo se desarrollan dentro de un aula, voy a tratar de resumírtelas en 6 puntos:

La figura del maestro es la del Guía Montessori

El distintivo de calidad de cualquier escuela Montessori radica en su equipo de docentes. En general, el guía es una persona rigurosamente formada en el método Montessori y con experiencia en la enseñanza de niños pequeños bajo esta metodología.

El trabajo es autodirigido

En un aula Montessori auténtica, generalmente hay una gran parte del día en la que los niños pueden dedicarse libremente a la realización de un trabajo elegido por ellos mismos.

En muchas aulas Montessori se utiliza, por ejemplo, un período de 3 horas por la mañana donde los estudiantes pueden aprender cualquier aspecto del plan de estudios que más les llame la atención. Uno de los mayores beneficios de esto es que los niños dominan lentamente un tema en el que están realmente apasionados antes de pasar al siguiente.

El aula es diversa

Un aula Montessori es un lugar de aprendizaje colaborativo. Aunque esto depende de cada escuela, normalmente para que se dé un mínimo de colaboración y que hayan variedad de pensamientos e ideas, debe haber una amplia gama de niños distintos en cada aula.

En la escuela tradicional, las aulas están divididas por edades, mientras que en una escuela Montessori, los niños de diferentes edades se agrupan juntos para que los niños más pequeños puedan aprender de sus compañeros mayores y los niños mayores puedan perfeccionar sus habilidades interpersonales y aprender a través de la enseñanza.

Los períodos de trabajo son ininterrumpidos

Por ejemplo, en ese mismo período de trabajo de 3 horas que te mencioné antes, los niños trabajan sin interrupciones.

Durante este tiempo, el guía les anima a evitar interrumpirse entre ellos, de esta forma el guía puede pasar más tiempo trabajando con los niños y menos tiempo cuidándolos.

De esta forma, los niños aprenden algo muy importante, el valor de respetar el tiempo de sus compañeros.

Los materiales Montessori están preparados y preseleccionados

Esto es algo de lo que te vas a dar cuenta cuando entres por primera vez en un aula Montessori.

No estás entrando en cualquier aula, realmente estás ingresando en una habitación diseñada específicamente como un ambiente de aprendizaje práctico adaptado a las necesidades de cada niño.

Las escuelas Montessori crean un entorno preparado con materiales de aprendizaje que atienden a los intereses, habilidades y personalidades únicas de cada niño de la clase.

Además, algo muy interesante, es que el guía puede modificar el diseño, los materiales y el plan de instrucción, de forma que se garantice que cada niño va a obtener el máximo provecho siempre.

El aprendizaje es eminentemente PRÁCTICO

En la metodología Montessori, a los niños en edad preescolar se les conoce como ‘aprendices sensoriales’, lo que significa que aprenden mejor utilizando sus sentidos. A esta edad, los niños actúan como esponjas y absorberán todo lo que vean, escuchen, sientan, toquen y huelan.

En un aula Montessori, en lugar de ver un video sobre un tema o recibir una hoja de trabajo para completar, se anima a los niños a aprender de manera práctica. Esto les permite utilizar todos sus sentidos y participar más en lo que están aprendiendo.

En definitiva, en este artículo hemos visto los fundamentos o pilares básicos dentro de la metodología Montessori. Si estás interesada en llevar esto a un nivel superior, te recomiendo encarecidamente que te descargues mi guía para implementar esta metodología en el aula.