Cuando miramos el cielo nocturno, parece que las galaxias están colocadas sobre un enorme fondo inmóvil. Sin embargo, el universo cambia constantemente: desde hace miles de millones de años, el espacio entre muchas galaxias aumenta. A este fenómeno se le llama expansión del universo. No significa que las galaxias estén viajando desde un punto central hacia un vacío exterior, sino que es el propio espacio el que se estira. Comprender esta idea ayuda a explicar cómo evolucionó el cosmos, qué observan los astrónomos y por qué el futuro del universo sigue siendo una de las grandes preguntas de la ciencia.

 
Infografia sobre ¿Qué es la expansión del universo?

¿Qué significa que el universo se expanda?

La expansión del universo describe el aumento de las distancias entre grandes grupos de galaxias. Una forma sencilla de imaginarlo es dibujar varios puntos sobre un globo y después inflarlo. Los puntos representan galaxias y la goma representa el espacio. Al crecer el globo, todos los puntos se separan, aunque ninguno sea el centro de la expansión.

En la realidad, no existe una superficie exterior del universo que esté inflándose dentro de otro espacio conocido. La comparación del globo solo sirve para entender que las distancias cósmicas pueden aumentar porque cambia el espacio. Además, la expansión se observa sobre todo a escalas enormes: dentro de una galaxia, la gravedad mantiene unidos a sus componentes, y los sistemas solares no se agrandan de la misma manera.

  • Las galaxias no se alejan necesariamente por atravesar el espacio como naves.
  • El universo no tiene un centro de expansión identificado.
  • La expansión afecta principalmente a las distancias entre estructuras muy lejanas.

¿Cómo descubrieron los científicos este fenómeno?

A comienzos del siglo XX, los astrónomos observaron que la luz de muchas galaxias llegaba con sus ondas desplazadas hacia el rojo. Este efecto, conocido como corrimiento al rojo, indica que esas galaxias se alejan de nosotros. Al comparar muchas observaciones, se descubrió que, en general, cuanto más lejos está una galaxia, más rápidamente parece separarse.

Esta relación se conoce como ley de Hubble-Lemaître. No significa que la Tierra ocupe una posición especial. Un observador situado en otra galaxia también vería que muchas galaxias lejanas se alejan. La explicación es que el espacio se expande de manera general, como ocurre con los puntos de un globo cuando aumenta su tamaño.

Otra evidencia importante es la radiación cósmica de fondo, una débil señal de microondas que procede de una etapa muy antigua y caliente del universo. Su existencia coincide con la idea de que el cosmos comenzó en un estado mucho más denso y se ha ido enfriando al expandirse.

  • El corrimiento al rojo aporta información sobre el movimiento aparente de las galaxias.
  • La relación entre distancia y velocidad permite medir la expansión.
  • La radiación cósmica de fondo conserva señales del universo primitivo.

¿Qué relación tiene con el Big Bang?

El Big Bang no fue una explosión convencional ocurrida en un lugar concreto. Es el nombre que recibe el modelo científico que describe que el universo observable estuvo, hace unos 13 800 millones de años, en un estado extremadamente caliente, denso y en expansión. Desde entonces, el espacio ha continuado cambiando y la materia se ha organizado en partículas, estrellas, galaxias y planetas.

En los primeros instantes se formaron partículas básicas. Más tarde, al enfriarse el universo, aparecieron los primeros átomos, principalmente de hidrógeno y helio. La gravedad reunió grandes nubes de gas y originó estrellas, donde se fabricaron elementos más pesados. Por eso, estudiar la expansión también permite reconstruir la historia cósmica.

La expansión no fue igual durante todo el tiempo. Durante una etapa inicial pudo producirse una expansión rapidísima llamada inflación cósmica. Después, la gravedad frenó parcialmente el ritmo, hasta que otro efecto comenzó a dominar.

¿Por qué la expansión se está acelerando?

Las observaciones de supernovas lejanas y otros datos indican que la expansión del universo se acelera. La explicación más aceptada utiliza el concepto de energía oscura, un nombre provisional para la causa de ese comportamiento. Se calcula que constituye cerca del 68 % del contenido total del universo, aunque todavía no sabemos exactamente qué es.

La materia ordinaria, como las estrellas, los planetas y las personas, representa una parte pequeña. También existe la materia oscura, que no emite luz pero ejerce gravedad y ayuda a formar galaxias. La energía oscura parece actuar de forma diferente: a escalas cósmicas, favorece que el espacio se expanda cada vez más deprisa.

Esto no significa que los científicos hayan resuelto el misterio. Medir con precisión la velocidad de expansión y entender la naturaleza de la energía oscura son objetivos importantes de la cosmología actual.

¿Qué consecuencias tiene para nuestro futuro?

Si la expansión acelerada continúa, las galaxias que no están unidas gravitatoriamente a la Vía Láctea se alejarán cada vez más. Con el tiempo, su luz podría resultar demasiado débil para ser detectada. En nuestra galaxia, mientras tanto, las estrellas seguirán naciendo y apagándose, y la expansión cósmica no separará los planetas de sus estrellas.

El destino final depende de las propiedades de la energía oscura y de la cantidad de materia del universo. El escenario más aceptado imagina un cosmos cada vez más frío, oscuro y vacío, en el que las estrellas dejarán de formarse poco a poco. Sin embargo, la ciencia continúa reuniendo datos y no descarta revisar sus modelos si aparecen nuevas pruebas.

La gran lección es que el universo no es estático. Está en evolución, y observar galaxias lejanas equivale también a mirar hacia el pasado, porque su luz ha tardado millones o miles de millones de años en llegar hasta nosotros.