La precesión de la Tierra es un movimiento lento y continuo del eje de rotación de nuestro planeta. Aunque la Tierra gira sobre sí misma cada 24 horas, su eje no apunta siempre en la misma dirección del espacio: cambia de orientación poco a poco, como el eje de una peonza cuando empieza a inclinarse. Este fenómeno tarda miles de años en completarse y ayuda a explicar por qué cambian las estrellas cercanas a los polos y la posición de los equinoccios.

 
Infografia sobre ¿Qué es la precesión de la Tierra?

¿Qué significa que el eje de la Tierra tenga precesión?

La Tierra no es una esfera perfecta. Debido a su rotación, está ligeramente ensanchada en la zona del ecuador y achatada en los polos. Esta forma crea un abultamiento ecuatorial que recibe la atracción gravitatoria del Sol y de la Luna.

Como resultado, esas fuerzas intentan cambiar la inclinación del eje terrestre. Sin embargo, la Tierra sigue girando y responde con un movimiento lateral y circular del eje, en lugar de caer directamente. A ese cambio lento de orientación se le llama precesión axial.

El eje mantiene aproximadamente la misma inclinación, unos 23,4 grados respecto al plano de la órbita terrestre, pero su dirección dibuja una especie de círculo imaginario en el cielo. Es parecido al movimiento de una peonza que gira mientras su eje se balancea lentamente.

  • La rotación es el giro diario de la Tierra sobre su eje.
  • La traslación es el recorrido anual alrededor del Sol.
  • La precesión es el cambio muy lento de la dirección hacia la que apunta el eje.

¿Por qué se produce la precesión de la Tierra?

La causa principal es la combinación de tres factores: la rotación terrestre, el abultamiento del ecuador y la atracción gravitatoria del Sol y la Luna. La Luna tiene un papel especialmente importante porque está relativamente cerca de la Tierra, aunque el Sol también ejerce una influencia considerable.

La gravedad intenta alinear de otra manera el abultamiento ecuatorial con los cuerpos que atraen a la Tierra. La rotación hace que la respuesta no sea un cambio brusco, sino un desplazamiento gradual del eje. Este tipo de comportamiento también aparece en juguetes giratorios y en algunos objetos que funcionan como giroscopios.

La precesión no es un movimiento que la Tierra complete en un año ni en un siglo. El ciclo completo dura aproximadamente 25.700 años, aunque la cifra puede variar ligeramente según el modelo y las influencias gravitatorias consideradas.

  • El Sol y la Luna ejercen fuerzas gravitatorias sobre la Tierra.
  • El abultamiento ecuatorial permite que esas fuerzas produzcan un efecto de giro sobre el eje.
  • La rotación terrestre transforma ese efecto en un movimiento lento de orientación.

¿Qué cambios provoca en el cielo?

Una consecuencia fácil de imaginar es que la estrella que señala el norte celeste no siempre es la misma. Actualmente, Polaris, la Estrella Polar, se encuentra cerca de la prolongación del eje terrestre y parece indicar el norte. Sin embargo, dentro de miles de años el eje apuntará hacia otras regiones del cielo.

Por ejemplo, alrededor del año 2700 antes de nuestra era, la estrella Thuban, de la constelación del Dragón, estaba mucho más cerca del polo norte celeste. En el futuro, Vega será una de las estrellas que ocuparán una posición cercana a esa dirección.

La precesión también cambia lentamente la posición de los equinoccios respecto a las constelaciones. Por eso, cuando se habla de los signos del zodiaco y de las constelaciones actuales, no siempre coinciden exactamente las posiciones que se utilizaban en la Antigüedad.

  • El polo norte celeste se desplaza lentamente entre las constelaciones.
  • La estrella Polar no será siempre la estrella que marque el norte.
  • Las coordenadas astronómicas deben actualizarse con el paso del tiempo.

¿Tiene relación con las estaciones del año?

La precesión influye en la forma en que se relacionan las estaciones con la posición de la Tierra en su órbita, pero no es la causa de las estaciones. Las estaciones se producen principalmente porque el eje terrestre está inclinado. Cuando un hemisferio recibe los rayos solares más directamente y tiene días más largos, allí es verano; mientras tanto, en el otro hemisferio es invierno.

La precesión modifica lentamente hacia qué zona de la órbita apunta cada estación. En combinación con otros movimientos orbitales, como los cambios en la forma de la órbita y en la inclinación del eje, puede influir en el clima a escalas de miles de años.

También explica por qué el año definido por el regreso de las estaciones, llamado año trópico, no coincide exactamente con el tiempo que tarda la Tierra en volver a la misma posición respecto a las estrellas. La diferencia es pequeña cada año, pero se acumula con el tiempo.

  • La inclinación del eje causa las estaciones.
  • La precesión cambia lentamente la orientación de ese eje.
  • Sus efectos climáticos se aprecian sobre todo en periodos de miles de años.

¿Cómo podemos imaginarla y no confundirla con otros movimientos?

Una forma sencilla de observar la idea es utilizar una peonza o un giroscopio. Al girar, su eje puede mantenerse inclinado mientras la parte superior describe un círculo lento. La Tierra hace algo parecido, aunque su movimiento es muchísimo más grande y tarda decenas de miles de años.

Conviene distinguir la precesión de otros movimientos terrestres. La rotación produce el día y la noche, mientras que la traslación produce el año. Además, existe una pequeña variación irregular llamada nutación, causada principalmente por la influencia cambiante de la Luna. La nutación se superpone a la precesión, pero no la reemplaza.

Comprender la precesión permite ver que el cielo no es completamente fijo. Las posiciones de las estrellas, los polos celestes y los equinoccios cambian lentamente, aunque esos cambios sean imperceptibles durante una vida humana. La Tierra parece estable a corto plazo, pero está en movimiento constante a escalas enormes de tiempo.