La oración subordinada adjetiva es una herramienta muy útil para describir y precisar información dentro de una oración más amplia. Aunque su nombre puede parecer complicado, su funcionamiento se entiende fácilmente si la comparamos con un adjetivo: aporta una cualidad o una explicación sobre un sustantivo. En este artículo aprenderás qué es una oración subordinada adjetiva, cómo reconocerla, qué tipos existen y qué función cumple en la comunicación.

 
Infografia sobre ¿Qué es una oración subordinada adjetiva?

¿Qué es una oración subordinada adjetiva?

Una oración subordinada adjetiva es una proposición que depende de otra oración principal y que cumple una función semejante a la de un adjetivo. Su misión es describir, identificar o explicar un sustantivo, llamado antecedente.

Por ejemplo, en La película que vimos ayer fue emocionante, el grupo que vimos ayer aporta información sobre el sustantivo película. Si lo sustituimos por un adjetivo, podríamos decir La película emocionante. Sin embargo, la subordinada permite expresar una información mucho más precisa.

Se llama subordinada porque no tiene independencia completa: su significado y su función están relacionados con la oración principal. También recibe el nombre de oración de relativo, porque suele estar introducida por un pronombre o adverbio relativo.

  • Se refiere normalmente a un sustantivo o grupo nominal.
  • Funciona de manera parecida a un adjetivo.
  • Depende de una oración principal.
  • Suele comenzar con que, quien, el cual, cuyo, donde o cuando.

¿Qué partes la forman?

En una oración subordinada adjetiva suelen aparecer tres elementos importantes. Primero está el antecedente, que es el sustantivo al que se refiere la subordinada. Después encontramos el nexo relativo, que conecta las dos partes. Por último, aparece la propia proposición subordinada, que contiene un verbo y desarrolla la información.

Observa este ejemplo: El alumno que ganó el concurso recibió un premio. El antecedente es alumno, el nexo es que y la subordinada es que ganó el concurso. Todo el grupo describe qué alumno recibió el premio.

El nexo relativo no solo une las oraciones. En muchos casos también desempeña una función dentro de la subordinada. En que ganó el concurso, que funciona como sujeto del verbo ganó. En La novela que compré es interesante, que funciona como complemento directo de compré.

  • Antecedente: el sustantivo explicado, como alumno o novela.
  • Nexo relativo: la palabra que enlaza, como que o quien.
  • Verbo subordinado: la acción incluida en la proposición.
  • Función sintáctica del relativo: sujeto, complemento directo, complemento circunstancial y otras.

Tipos de subordinadas adjetivas: especificativas y explicativas

La diferencia más importante está entre las subordinadas adjetivas especificativas y las explicativas. Las especificativas seleccionan o delimitan el significado del antecedente. En Los estudiantes que estudiaron aprobaron el examen, no se habla de todos los estudiantes, sino únicamente de los que estudiaron. En este caso, no se escriben comas.

Las explicativas, en cambio, añaden una información complementaria sobre un antecedente que ya está identificado. Se escriben entre comas: Los estudiantes, que estudiaron durante semanas, aprobaron el examen. La oración indica que todos los estudiantes mencionados estudiaron durante semanas.

La puntuación puede cambiar el significado. Por eso, las comas no son un detalle decorativo: ayudan a saber si la información es necesaria para identificar al sustantivo o si simplemente ofrece un comentario adicional.

  • Especificativa: Los libros que están en la mesa son de Marta.
  • Explicativa: Los libros, que están en la mesa, son de Marta.
  • En la primera oración solo algunos libros están en la mesa; en la segunda, todos los libros mencionados están allí.

¿Cómo reconocer una oración subordinada adjetiva?

Para identificarla, conviene seguir un procedimiento sencillo. Primero, busca un sustantivo que parezca recibir una descripción. Después, localiza una palabra que relacione ese sustantivo con otro verbo. Finalmente, comprueba si toda la proposición puede sustituirse por un adjetivo o por una expresión descriptiva.

Por ejemplo, en Conocimos a una científica que investiga el cambio climático, la subordinada que investiga el cambio climático se refiere a científica. Podríamos resumirla como una científica investigadora, aunque se perdería parte de la información.

Una prueba muy útil consiste en sustituir el nexo por el antecedente y observar si la oración mantiene sentido. En el ejemplo anterior, científica investiga el cambio climático es una construcción comprensible. Esta prueba ayuda especialmente a distinguir las subordinadas adjetivas de otras subordinadas introducidas por que.

  • Localiza el verbo principal y los demás verbos.
  • Busca un sustantivo relacionado con la proposición.
  • Comprueba si la subordinada describe a ese sustantivo.
  • Observa si hay comas y decide si la información es especificativa o explicativa.

Errores frecuentes y algunos ejemplos para practicar

Uno de los errores más comunes es confundir cualquier oración introducida por que con una subordinada adjetiva. En Creo que llegará pronto, que llegará pronto no describe a ningún sustantivo: funciona como una subordinada sustantiva. En cambio, en La persona que llamó dejó un mensaje, que llamó sí describe a persona y es adjetiva.

También es frecuente olvidar la concordancia o colocar mal las comas. Recuerda que las subordinadas explicativas deben quedar delimitadas por comas, mientras que las especificativas normalmente no las llevan. Además, conviene elegir correctamente el relativo: cuyo expresa posesión, donde suele referirse a un lugar y quien se utiliza habitualmente para personas.

Comprender estas oraciones permite escribir con más precisión y evitar repeticiones. En lugar de formar varias frases breves, podemos relacionar las ideas de manera ordenada: Visitamos un museo. El museo conserva piezas antiguas puede transformarse en Visitamos un museo que conserva piezas antiguas. Así, la subordinada adjetiva enriquece la expresión sin perder claridad.

  • El árbol que plantamos creció rápidamente.
  • Mi abuela, que vive en Valencia, nos visitará mañana.
  • El lugar donde nací está junto al mar.
  • La escritora cuyo libro leí dará una conferencia.