La estructura de una entrevista organiza una conversación para obtener información de manera clara, ordenada y confiable. Aunque parece un diálogo espontáneo, una buena entrevista requiere preparación: alguien formula preguntas y otra persona responde desde su experiencia o conocimiento. Este formato se utiliza en periódicos, programas de radio, investigaciones escolares, podcasts y conversaciones de trabajo. Conocer sus partes ayuda a escuchar mejor, preguntar con intención y presentar las respuestas sin perder el sentido original.

 
Infografia sobre Estructura de una entrevista

¿Qué es una entrevista y para qué sirve?

Una entrevista es un diálogo planificado entre un entrevistador, que plantea las preguntas, y un entrevistado, que ofrece respuestas. Su finalidad puede ser informar sobre un tema, conocer la opinión de una persona, recoger un testimonio o profundizar en una experiencia.

La entrevista no consiste simplemente en hacer muchas preguntas. Cada intervención debe relacionarse con el propósito elegido y permitir que la persona entrevistada explique sus ideas. Por eso, antes de comenzar conviene investigar el tema, seleccionar a la persona adecuada y decidir qué información se necesita obtener.

  • El entrevistador guía la conversación y respeta los turnos de palabra.
  • El entrevistado aporta datos, opiniones, recuerdos o explicaciones.
  • El público recibe información presentada en forma de diálogo.
  • El objetivo determina el tipo de preguntas y el tono de la conversación.

Las partes que forman una entrevista

La estructura clásica de una entrevista tiene tres momentos: presentación, desarrollo y cierre. Cada uno cumple una función diferente y evita que la conversación empiece o termine de manera brusca.

En la presentación, el entrevistador saluda, explica el motivo del encuentro y presenta al entrevistado. También puede indicar el tema y pedir autorización para grabar, si es necesario. En el desarrollo aparecen las preguntas principales y las respuestas. Deben organizarse de forma lógica, por ejemplo, desde los aspectos generales hasta los detalles más específicos.

El cierre resume alguna idea importante, permite formular una última pregunta y agradece la participación. En una entrevista escrita, además, puede incluir una despedida breve o una reflexión final basada en lo conversado.

  • Presentación: identifica a los participantes y explica el propósito.
  • Desarrollo: reúne las preguntas y respuestas más relevantes.
  • Cierre: concluye la conversación y agradece el tiempo ofrecido.

Cómo ordenar las preguntas para que la conversación avance

Una entrevista bien preparada combina preguntas de distintos tipos. Las preguntas abiertas, como ¿Cómo comenzó su interés por la astronomía?, favorecen respuestas amplias. Las preguntas cerradas, como ¿Participó en el proyecto en 2024?, sirven para confirmar un dato concreto.

También pueden utilizarse preguntas de seguimiento. Si el entrevistado menciona una dificultad, el entrevistador puede pedirle que la explique o que cuente cómo la resolvió. Estas preguntas demuestran atención y hacen que la conversación sea más profunda.

Un orden recomendable comienza con preguntas sencillas para crear confianza, continúa con el tema central y termina con una mirada al futuro o una valoración personal. No conviene leerlas de forma rígida: la escucha puede llevar a cambiar el orden o añadir una pregunta necesaria.

  • Inicio: datos básicos, presentación y contexto.
  • Parte central: experiencias, causas, hechos y opiniones relacionadas con el tema.
  • Profundización: ejemplos, consecuencias o aclaraciones.
  • Final: aprendizaje, consejo, valoración o proyecto futuro.

Tipos de entrevista según su propósito

La estructura puede variar según la intención. Una entrevista informativa busca explicar un hecho o tema mediante una persona especializada. Una entrevista de opinión se centra en lo que piensa alguien sobre un asunto de interés. La entrevista de perfil intenta mostrar la trayectoria, personalidad y experiencias del entrevistado.

También existe la entrevista testimonial, que recoge el relato de una persona que vivió un acontecimiento. En una investigación escolar puede combinar preguntas informativas y testimoniales. Por ejemplo, para estudiar el uso de la biblioteca, se puede entrevistar al bibliotecario sobre los préstamos y a varios estudiantes sobre sus hábitos de lectura.

Elegir el tipo correcto ayuda a evitar preguntas desconectadas. No se pregunta igual a un científico que explica un fenómeno que a un vecino que cuenta cómo cambió su comunidad.

Ejemplo y recomendaciones para hacerla mejor

Imaginemos una entrevista escolar a una deportista local. La presentación podría explicar quién es y por qué fue invitada. Después, las preguntas pueden avanzar desde sus comienzos hasta sus desafíos: ¿Cuándo empezó a entrenar?, ¿Qué dificultad recuerda especialmente? y ¿Qué consejo daría a quienes desean practicar este deporte? El cierre podría pedirle que mencione una meta próxima y agradecer su participación.

Para obtener un resultado claro, es importante tomar notas, escuchar sin interrumpir y distinguir los datos comprobables de las opiniones. Si la entrevista se publica, hay que revisar la transcripción sin cambiar el sentido de las respuestas y confirmar nombres, fechas o lugares dudosos.

  • Investiga previamente el tema y prepara preguntas breves.
  • Evita preguntas que sugieran una respuesta o que juzguen al entrevistado.
  • Pide ejemplos cuando una respuesta sea demasiado general.
  • Revisa la información y conserva las palabras del entrevistado con fidelidad.
  • Mantén una actitud respetuosa, incluso cuando existan opiniones diferentes.