La energía geotérmica aprovecha el calor que existe en el interior de la Tierra. Aunque no siempre sea visible, ese calor calienta rocas, aguas subterráneas y vapor a distintas profundidades. Por eso, las fuentes de energía geotérmica pueden utilizarse para producir electricidad, calentar edificios o proporcionar agua caliente. Es una energía renovable muy interesante porque funciona durante todo el año, pero necesita estudios geológicos y una planificación cuidadosa para aprovecharse sin dañar el entorno.

 
Infografia sobre Fuentes de energía geotérmica

¿De dónde procede el calor geotérmico?

El interior terrestre conserva parte del calor originado durante la formación del planeta y también genera calor continuamente por la desintegración natural de algunos elementos radiactivos presentes en las rocas. Este calor asciende lentamente hacia la superficie, aunque su intensidad cambia según la zona.

En regiones con actividad volcánica, placas tectónicas en movimiento o fallas profundas, el calor puede encontrarse más cerca de la superficie. El agua de lluvia se filtra por grietas, se calienta al entrar en contacto con rocas calientes y puede regresar como agua termal o vapor. Así se forman muchos reservorios geotérmicos.

Principales tipos de fuentes geotérmicas

No todas las fuentes geotérmicas tienen la misma temperatura ni sirven para el mismo objetivo. Su clasificación ayuda a decidir qué tecnología es más adecuada en cada lugar.

Las fuentes de alta temperatura son las más apropiadas para producir electricidad. Las de temperatura media o baja suelen destinarse a usos directos, mientras que el calor superficial puede aprovecharse mediante bombas de calor. Entre las más importantes se encuentran:

  • Yacimientos hidrotermales: contienen agua caliente o vapor natural en el subsuelo y son los más utilizados en centrales geotérmicas.
  • Sistemas de roca caliente seca: aprovechan rocas muy calientes, aunque tengan poca agua; se inyecta agua para obtener vapor o agua caliente.
  • Recursos geotérmicos someros: se encuentran a poca profundidad y mantienen una temperatura relativamente estable, ideal para climatizar viviendas mediante bombas de calor.
  • Cuencas sedimentarias: acumulan agua caliente entre capas de roca y pueden proporcionar calefacción o agua caliente para ciudades e industrias.

¿Cómo se transforma en electricidad o calor útil?

En una central geotérmica se perforan pozos para extraer agua caliente o vapor del reservorio. El vapor mueve una turbina conectada a un generador, que produce electricidad. Después, el agua se enfría y normalmente se devuelve al subsuelo mediante otro pozo de reinyección. Este proceso ayuda a mantener la presión del reservorio y a aprovecharlo durante más tiempo.

Existen centrales de vapor seco, que utilizan directamente el vapor; centrales de expansión súbita, que convierten en vapor parte del agua muy caliente al disminuir su presión; y centrales de ciclo binario, que emplean el calor del agua geotérmica para evaporar otro líquido con un punto de ebullición más bajo. Estas últimas permiten utilizar recursos de temperatura moderada.

Cuando no se busca generar electricidad, el calor puede emplearse directamente. Una red puede llevar agua geotérmica a invernaderos, piscinas, edificios, granjas o instalaciones industriales. En los sistemas domésticos, una bomba de calor geotérmica intercambia energía con el terreno para calentar en invierno y refrescar en verano.

Ventajas y límites de esta energía renovable

Una de sus grandes ventajas es que produce energía de forma constante, sin depender de que haya sol o viento. Además, ocupa poco terreno en comparación con algunas instalaciones energéticas y sus emisiones de gases de efecto invernadero suelen ser bajas cuando el sistema está bien diseñado.

Sin embargo, no es una solución idéntica para todos los países. La perforación inicial puede ser costosa y requiere estudios para localizar el recurso. También existe el riesgo de liberar gases o minerales del subsuelo, contaminar aguas o provocar pequeños movimientos sísmicos si la reinyección se realiza de manera inadecuada. Por eso son esenciales la vigilancia y el mantenimiento.

  • Beneficio ambiental: reduce el uso de combustibles fósiles para calefacción y electricidad.
  • Disponibilidad: puede funcionar las veinticuatro horas y durante todas las estaciones.
  • Desafío técnico: necesita perforaciones, equipos especializados y conocimiento del terreno.
  • Medida de seguridad: conviene controlar la presión, la composición del agua y la actividad sísmica.

Ejemplos y curiosidades para comprenderla mejor

Islandia es uno de los ejemplos más conocidos: su intensa actividad volcánica permite utilizar agua geotérmica para calefacción, agua caliente y generación eléctrica. También existen importantes instalaciones en Estados Unidos, Indonesia, Filipinas, Nueva Zelanda, Italia, Kenia y México. En España, las Islas Canarias presentan un notable potencial por su origen volcánico, mientras que en otras zonas se emplean recursos someros para climatizar edificios.

Una curiosidad es que la geotermia no siempre necesita un volcán. Incluso en lugares donde el subsuelo no alcanza temperaturas extremas, el terreno mantiene una temperatura relativamente estable a pocos metros de profundidad. Esa característica permite que una vivienda intercambie calor con el suelo y consuma menos energía que algunos sistemas convencionales.

En resumen, las fuentes de energía geotérmica aprovechan un calor natural, continuo y escondido bajo nuestros pies. Su futuro depende de investigar mejor el subsuelo, utilizar tecnologías seguras y elegir cada recurso según su temperatura y sus características.