El núcleo externo es una de las capas más profundas de la Tierra y desempeña un papel esencial en la vida del planeta. Aunque no podemos observarlo directamente ni viajar hasta él, los científicos han podido conocer sus propiedades mediante el estudio de las ondas sísmicas, la física de los materiales y el campo magnético terrestre. Se encuentra entre el manto y el núcleo interno, y su característica más importante es que está formado por metal en estado líquido.

¿Dónde está el núcleo externo y de qué está hecho?
La Tierra está organizada en varias capas: la corteza, el manto, el núcleo externo y el núcleo interno. El núcleo externo comienza aproximadamente a 2.900 kilómetros bajo la superficie y llega hasta unos 5.150 kilómetros de profundidad. Por tanto, tiene un grosor cercano a 2.250 kilómetros.
Su composición está formada principalmente por hierro y níquel líquidos, aunque también contiene pequeñas cantidades de elementos más ligeros, como azufre, oxígeno, silicio e hidrógeno. La temperatura es extremadamente alta, probablemente entre 4.000 y 6.000 °C, pero la enorme presión del interior de la Tierra mantiene estos materiales en condiciones especiales.
- Está situado entre el manto y el núcleo interno.
- Su material se encuentra en estado líquido.
- Está compuesto sobre todo por hierro, con una cantidad menor de níquel y otros elementos.
- No puede estudiarse mediante excavaciones: se conoce de forma indirecta.
¿Por qué sabemos que es líquido?
Una de las principales pruebas procede de las ondas sísmicas producidas por los terremotos. Las ondas P pueden atravesar sólidos y líquidos, aunque cambian de velocidad y dirección. En cambio, las ondas S solo se propagan por materiales sólidos. Cuando los sismólogos observan que las ondas S no atraviesan el núcleo externo, concluyen que esta capa debe ser líquida.
Además, las ondas P se desvían al entrar y salir del núcleo externo. El estudio de estas desviaciones permite calcular su profundidad, su tamaño y algunas características de su composición. Así, los terremotos funcionan como una especie de sonda natural para investigar el interior del planeta.
- Las ondas S no atraviesan el núcleo externo.
- Las ondas P cambian de velocidad y trayectoria al cruzarlo.
- Los registros de terremotos ayudan a elaborar modelos del interior terrestre.
El movimiento del metal y el campo magnético terrestre
El núcleo externo no es un océano inmóvil. Su metal líquido se mueve continuamente debido a las diferencias de temperatura y de composición. El material más caliente asciende, mientras que el material que se enfría o se vuelve más denso desciende. Este movimiento recibe el nombre de convección.
La rotación de la Tierra también influye en estas corrientes. Como el hierro líquido es un buen conductor de la electricidad, su movimiento genera corrientes eléctricas. Estas corrientes producen y mantienen el campo magnético terrestre, en un proceso conocido como geodinamo.
El campo magnético actúa como un escudo frente a parte del viento solar y de las partículas cargadas procedentes del espacio. Sin esta protección, la atmósfera estaría más expuesta a la erosión causada por la actividad solar y la vida en la superficie tendría condiciones mucho más difíciles.
- El calor interno provoca corrientes de convección.
- La rotación terrestre organiza el movimiento del metal líquido.
- Las corrientes eléctricas generan el campo magnético.
- El campo magnético ayuda a proteger la atmósfera y a los seres vivos.
¿Qué diferencia hay entre el núcleo externo y el interno?
El núcleo externo y el núcleo interno están compuestos principalmente por hierro y níquel, pero no se encuentran en el mismo estado. El núcleo externo es líquido, mientras que el interno es sólido. Esta diferencia puede parecer sorprendente, ya que el núcleo interno está incluso más caliente.
La explicación está en la presión. En el centro de la Tierra, la presión es tan intensa que mantiene el hierro del núcleo interno en estado sólido. En el núcleo externo, la presión es menor y permite que el metal permanezca fundido. El límite entre ambas capas se encuentra aproximadamente a 5.150 kilómetros de profundidad.
- Núcleo externo: metal líquido y en movimiento.
- Núcleo interno: metal sólido debido a la presión extrema.
- Ambas capas son muy calientes y están formadas principalmente por hierro y níquel.
¿Por qué es importante estudiar el núcleo externo?
Comprender el núcleo externo ayuda a explicar fenómenos que afectan a todo el planeta. El campo magnético no es completamente estable: puede cambiar de intensidad y, a lo largo de millones de años, incluso invertir sus polos. Estos cambios están relacionados con la dinámica del metal líquido.
Su estudio también permite conocer mejor cómo se formó la Tierra, cómo se distribuyó el calor en su interior y cómo evolucionan los planetas rocosos. Aunque se encuentra muy lejos de la superficie, el núcleo externo influye en aspectos cercanos, como las brújulas, la navegación, las comunicaciones por satélite y la protección frente a tormentas solares.
En resumen, el núcleo externo es una enorme capa de hierro líquido en movimiento. Gracias a ella, la Tierra posee un campo magnético que contribuye a hacer posible un entorno habitable.

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