Cuando metes una pelota en una piscina, notas que el agua parece empujarla hacia arriba. Ese efecto no es una ilusión: se llama fuerza de empuje y explica por qué algunos objetos flotan, otros se hunden y otros quedan suspendidos dentro de un líquido. Aunque suele estudiarse con el agua, también aparece en el aire y en otros fluidos. Comprenderla permite relacionar fenómenos cotidianos con una de las ideas más importantes de la física: el principio de Arquímedes.

 
Infografia sobre ¿Qué es la Fuerza de empuje?

¿Qué es exactamente la fuerza de empuje?

La fuerza de empuje es la fuerza vertical que un fluido ejerce sobre un objeto introducido en él. Un fluido puede ser un líquido, como el agua o el aceite, o un gas, como el aire. Esta fuerza siempre apunta hacia arriba, en dirección opuesta al peso del objeto.

La explicación está en la presión. El agua presiona todas las partes del objeto, pero la presión es mayor en las zonas más profundas. Por eso, la parte inferior recibe un empujón hacia arriba más intenso que la fuerza que actúa hacia abajo sobre la parte superior. La diferencia entre ambas presiones produce el empuje.

  • Actúa sobre objetos sumergidos total o parcialmente.
  • Tiene dirección vertical y sentido hacia arriba.
  • Aparece porque el fluido ejerce presión sobre la superficie del objeto.
  • Puede equilibrar, superar o no alcanzar el peso del objeto.

El principio de Arquímedes y su fórmula

El científico griego Arquímedes formuló una regla sencilla: todo cuerpo sumergido en un fluido recibe un empuje igual al peso del fluido que desaloja. Esto significa que no importa únicamente cuánto pesa el objeto, sino también qué volumen ocupa dentro del fluido.

La fórmula del empuje es E = ρ · g · V. En ella, E representa la fuerza de empuje, ρ es la densidad del fluido, g es la aceleración de la gravedad y V es el volumen de fluido desplazado. Si un objeto se sumerge más, desplaza más fluido y, normalmente, recibe un empuje mayor.

Por ejemplo, una piedra que desplaza medio litro de agua recibe un empuje igual al peso de ese medio litro. Si la piedra se sumerge por completo, el volumen desplazado coincide con el volumen de la piedra; si solo entra una parte, se considera únicamente la parte sumergida.

  • Un fluido más denso produce mayor empuje para el mismo volumen desplazado.
  • El empuje aumenta cuando aumenta el volumen sumergido.
  • La unidad de medida del empuje es el newton (N).

¿Por qué algunos objetos flotan y otros se hunden?

Para saber qué ocurrirá, hay que comparar dos fuerzas: el peso, que tira del objeto hacia abajo, y el empuje, que lo impulsa hacia arriba. Si el peso es mayor que el empuje, el objeto se hunde. Si ambas fuerzas se igualan, el objeto queda en equilibrio. Si el empuje puede superar al peso, el objeto asciende hasta que solo una parte queda sumergida.

También es útil comparar densidades. Un objeto con densidad media menor que la del líquido puede flotar; si su densidad es mayor, tiende a hundirse. La densidad media tiene en cuenta todo el objeto, incluidos los espacios llenos de aire. Por eso un barco de acero flota: aunque el acero es más denso que el agua, el volumen del barco y el aire de su interior hacen que su densidad media sea menor.

  • Barco: flota porque desplaza mucha agua y alcanza un empuje suficiente.
  • Piedra: se hunde porque su peso supera el empuje del agua.
  • Submarino: cambia su flotabilidad al llenar o vaciar sus tanques de lastre.
  • Globo aerostático: asciende cuando el empuje del aire supera su peso total.

¿De qué depende la fuerza de empuje?

La fuerza de empuje depende principalmente de tres factores: la densidad del fluido, el volumen desplazado y la gravedad. Por eso una persona recibe más empuje en agua salada que en agua dulce: el agua salada es más densa. Esta diferencia permite que sea más fácil flotar en el mar que en una piscina.

La forma también puede influir de manera indirecta. Una bola compacta y una figura hueca con la misma masa pueden comportarse de forma distinta, porque la figura hueca puede desplazar un volumen mayor antes de quedar completamente sumergida. Sin embargo, la fórmula del empuje no depende directamente del material del objeto, sino del fluido desplazado.

  • En el mar, la mayor densidad del agua favorece la flotación.
  • Una persona flota mejor si llena de aire sus pulmones, porque aumenta ligeramente su volumen desplazado.
  • Cambiar el material no modifica por sí solo el empuje; modifica el peso o la forma en que se sumerge.

Ejemplos cotidianos para entenderla mejor

La fuerza de empuje está presente cuando usamos un chaleco salvavidas, nadamos o levantamos un cubo dentro de una piscina. Al sumergir el cubo, parece pesar menos porque el agua ejerce una fuerza hacia arriba. Eso no significa que su masa haya cambiado: lo que cambia es la fuerza resultante que sentimos.

También explica el funcionamiento de los hidrómetros, instrumentos que miden la densidad de los líquidos, y de muchos equipos de navegación. Incluso en el aire existe empuje: aunque normalmente no lo notemos, el aire sostiene parcialmente a nuestro cuerpo y permite que vuelen globos, dirigibles y ciertos aparatos.

La idea clave es sencilla: un fluido empuja hacia arriba a los cuerpos que introducimos en él. La intensidad de ese empuje depende del fluido desplazado y determina, junto con el peso, si el objeto flota, se hunde o permanece en equilibrio.