La mitosis es el proceso mediante el cual una célula se divide para formar dos células hijas prácticamente idénticas. Gracias a ella, los organismos pueden crecer, reparar tejidos y reemplazar células envejecidas. Para comprender las partes de la mitosis, conviene observar qué ocurre con el ADN, el núcleo y los cromosomas en cada etapa. Aunque suele representarse como una serie de fases separadas, en realidad es un proceso continuo y muy coordinado.

¿Qué ocurre antes de la mitosis?
Antes de comenzar la mitosis, la célula pasa por la interfase. Esta etapa no pertenece estrictamente a la mitosis, pero es fundamental porque la célula se prepara para dividirse. Durante la interfase, crece, produce sustancias necesarias y duplica su ADN.
La duplicación del ADN permite que cada célula hija reciba una copia completa de la información genética. Después de esta copia, cada cromosoma está formado por dos cromátidas hermanas unidas en una zona llamada centrómero. También se duplican los centrosomas, estructuras que ayudarán a organizar los microtúbulos del huso mitótico.
- El ADN se copia para conservar la información genética.
- Los cromosomas todavía se encuentran en forma de cromatina, poco compacta.
- La célula reúne energía y materiales para completar la división.
Profase y prometafase: el inicio del reparto
En la profase, la cromatina se enrolla y se compacta hasta formar cromosomas visibles con el microscopio. Al mismo tiempo, el nucléolo desaparece y comienza a desorganizarse la envoltura nuclear. Los centrosomas se desplazan hacia extremos opuestos de la célula y entre ellos se forma el huso mitótico, una red de fibras que moverá los cromosomas.
En muchos libros se distingue una etapa adicional llamada prometafase. En ella, la envoltura del núcleo termina de desaparecer y las fibras del huso se unen a los cromosomas mediante estructuras llamadas cinetocoros, situadas en los centrómeros. Esta unión es esencial para que cada cromátida pueda desplazarse hacia un polo diferente.
- Los cromosomas se hacen visibles y quedan mejor organizados.
- La envoltura nuclear desaparece progresivamente.
- El huso mitótico conecta los cromosomas con los polos celulares.
Metafase y anafase: ordenar y separar los cromosomas
Durante la metafase, los cromosomas se colocan en el centro de la célula, sobre una línea imaginaria llamada placa metafásica. Esta posición permite comprobar que las fibras del huso están conectadas correctamente a las dos cromátidas hermanas. Es un momento de control: si un cromosoma no está bien sujeto, la célula puede detener la división para evitar errores.
En la anafase, los centrómeros se separan y las cromátidas hermanas dejan de estar unidas. Cada una pasa a considerarse un cromosoma independiente. Las fibras del huso se acortan y arrastran esos cromosomas hacia polos opuestos. Así, cada futuro núcleo recibe una colección equivalente de material genético.
- En la metafase, los cromosomas se alinean en el centro.
- En la anafase, las cromátidas hermanas se separan.
- El reparto ordenado conserva el mismo número de cromosomas en las células hijas.
Telofase: se forman dos nuevos núcleos
La telofase comienza cuando los cromosomas llegan a los extremos de la célula. Entonces se descondensan y vuelven a adoptar una forma más extendida, parecida a la cromatina. Alrededor de cada grupo de cromosomas se forma una nueva envoltura nuclear y reaparecen los nucléolos.
En este punto, la mitosis nuclear prácticamente ha terminado: ya existen dos núcleos con la misma información genética. Sin embargo, la célula todavía debe dividir su citoplasma para convertirse en dos células independientes. Por eso, la telofase suele coincidir parcialmente con la citocinesis.
- Se forman dos envolturas nucleares.
- Los cromosomas dejan de estar tan compactados.
- Cada nuevo núcleo contiene una copia completa del ADN.
Citocinesis y función de la mitosis
La citocinesis es la división del citoplasma y suele considerarse el paso final relacionado con la mitosis. En las células animales, la membrana se estrecha en el centro mediante un surco de segmentación hasta separar la célula en dos. En las células vegetales, como la pared celular es rígida, se forma una placa celular que dará origen a una nueva pared entre las células hijas.
El resultado habitual es la formación de dos células genéticamente iguales a la célula original y con el mismo número de cromosomas. Esta característica explica su importancia en el crecimiento, la cicatrización y la renovación de tejidos. Si el reparto de cromosomas falla, pueden aparecer células con información genética desequilibrada, un problema relacionado con algunas enfermedades.
Para recordar las partes de la mitosis, puede seguirse esta secuencia: profase, metafase, anafase y telofase, acompañadas por la citocinesis. Una forma sencilla de estudiarlas es asociar cada nombre con su acción: preparar, alinear, separar y reconstruir.

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