Los albatros, los pingüinos y los pelícanos parecen muy distintos, pero tienen algo en común: el mar les proporciona buena parte de su alimento. Conocer ejemplos de aves marinas permite descubrir cómo unas planean sobre las olas, otras se zambullen desde el aire y algunas persiguen peces bajo el agua. No todas viven en los mismos lugares ni utilizan las mismas técnicas para sobrevivir.

 
Infografia sobre Ejemplos de aves marinas

¿Qué es un ave marina y cómo se reconoce?

Un ave marina es aquella que depende del medio marino durante una parte importante de su vida, especialmente para alimentarse. No constituye un único grupo de parentesco: incluye aves de familias diferentes que han desarrollado adaptaciones para aprovechar los recursos del océano y las costas.

Muchas tienen patas palmeadas, útiles para nadar, y un plumaje que ayuda a conservar el calor y dificulta que el agua llegue a la piel. Además, numerosas especies poseen glándulas de la sal, que eliminan el exceso de sales ingeridas con el alimento o el agua.

Aunque algunas pasan meses lejos de la costa, todas necesitan tierra firme o hielo estable para reproducirse. Conviene recordar que no toda ave acuática es marina: vivir junto a un estanque o un río no significa depender del mar. Algunas gaviotas y algunos cormoranes, por ejemplo, también frecuentan aguas interiores.

Albatros, pardelas y petreles: viajeros del océano abierto

Entre los ejemplos de aves marinas que recorren grandes distancias destacan los albatros. El albatros viajero puede superar los tres metros de envergadura, es decir, la distancia entre las puntas de sus alas extendidas. Aprovecha el viento para desplazarse con muy pocos aleteos y busca alimento sobre amplias zonas del océano.

Las pardelas y los petreles pertenecen al mismo gran grupo que los albatros. Tienen orificios nasales con forma de tubo y, en muchas especies, un olfato muy desarrollado que ayuda a localizar alimento. Suelen criar en islas, aunque pasan gran parte del año en el mar.

  • Albatros viajero: habita los océanos del hemisferio sur y come principalmente calamares, peces y otros recursos disponibles.
  • Pardela cenicienta: tiene importantes colonias de cría en islas del Atlántico nororiental y captura peces y calamares.
  • Petrel gigante antártico: puede alimentarse de carroña, además de capturar presas; así aprovecha restos de otros animales.

Gaviotas, charranes, pelícanos y alcatraces: distintas formas de pescar

En playas y puertos es frecuente observar gaviotas. La gaviota patiamarilla es un ejemplo común en muchas costas mediterráneas. Su alimentación es variada: consume peces, invertebrados y otros recursos. Esa flexibilidad explica que también pueda aparecer en ciudades o zonas alejadas del litoral.

Los charranes suelen ser más esbeltos que las gaviotas y tienen alas estrechas y picos puntiagudos. Muchos capturan peces pequeños lanzándose hacia el agua. El charrán ártico destaca por sus largas migraciones entre las regiones árticas de reproducción y las aguas próximas a la Antártida.

El pelícano pardo pesca mediante zambullidas y utiliza la bolsa de su pico para retener las presas mientras expulsa el agua. El alcatraz atlántico, por su parte, se lanza desde cierta altura con el cuerpo alineado. Aunque ambos se sumergen desde el aire, pertenecen a grupos diferentes.

Pingüinos, frailecillos y cormoranes: cazadores submarinos

No todas las aves marinas buscan comida desde la superficie. Algunas bucean y persiguen a sus presas. Sus cuerpos muestran distintas soluciones para moverse bajo el agua: unas se impulsan con las alas y otras principalmente con las patas.

  • Pingüino emperador: vive en la Antártida, no vuela y utiliza sus alas como aletas. Se alimenta de peces, calamares y crustáceos.
  • Frailecillo atlántico: vive en el Atlántico norte, vuela y también emplea las alas para bucear. Puede transportar varios peces pequeños sujetos en el pico.
  • Cormorán moñudo: frecuenta costas rocosas y se impulsa bajo el agua con sus patas palmeadas para capturar peces.

¿Por qué son importantes las aves marinas?

Las aves marinas forman parte de las redes alimentarias: consumen otros organismos y también pueden servir de alimento a depredadores. Sus excrementos, conocidos como guano cuando se acumulan, transportan nutrientes del mar hacia islas y costas.

Muchas especies afrontan amenazas como la captura accidental en artes de pesca, los plásticos y la introducción de depredadores en sus colonias. Para observarlas de forma responsable, conviene mantener distancia de los nidos, no darles comida y recoger los residuos. Proteger sus zonas de cría ayuda a conservar la diversidad de nuestros mares.