La ballena azul, el delfín mular y la orca son ejemplos de cetáceos, aunque sus tamaños y formas de vida sean muy diferentes. Todos pertenecen a un grupo de mamíferos adaptados a vivir completamente en el agua. Algunos recorren los océanos; otros habitan cerca de las costas e incluso en grandes ríos. Conocer especies concretas permite descubrir qué tienen en común y por qué no todas las «ballenas» se alimentan igual. También ayuda a resolver una confusión frecuente: pese a tener aletas y un cuerpo parecido al de los peces, los cetáceos no son peces.

¿Qué tienen en común los cetáceos?
Los cetáceos son mamíferos acuáticos: respiran aire mediante pulmones, mantienen una temperatura corporal relativamente constante y alimentan a sus crías con leche. Por eso necesitan subir a la superficie, aunque algunas especies pueden permanecer sumergidas durante mucho tiempo. Toman aire por el espiráculo, una abertura situada en la parte superior de la cabeza.
Su cuerpo facilita el desplazamiento en el agua. Las extremidades anteriores se han transformado en aletas y la cola termina en dos lóbulos horizontales que se mueven arriba y abajo. Esto los diferencia de la mayoría de los peces, cuya cola se mueve de un lado a otro. Además, una capa de grasa ayuda a conservar el calor y sirve como reserva energética.
Dos grandes grupos: cetáceos con barbas y con dientes
Para ordenar los ejemplos de cetáceos, resulta útil distinguir misticetos y odontocetos. La diferencia más visible está en su boca, pero también existen diferencias en la respiración y en la forma de localizar el alimento.
El tamaño no basta para separarlos: el cachalote es enorme, pero tiene dientes, mientras que algunos cetáceos con barbas son bastante más pequeños.
- Misticetos: poseen barbas, unas láminas de queratina que cuelgan de la mandíbula superior y permiten filtrar alimento del agua. Tienen dos aberturas respiratorias. La ballena azul y la ballena jorobada pertenecen a este grupo.
- Odontocetos: tienen dientes y una sola abertura respiratoria. Utilizan la ecolocalización para orientarse y detectar presas mediante sonidos y sus ecos. Son ejemplos los delfines, las marsopas, el cachalote y la orca.
Ballena azul, jorobada y gris: ejemplos con barbas
La ballena azul es el animal más grande conocido y puede superar los 25 metros de longitud. Se alimenta principalmente de kril, pequeños crustáceos que captura en grandes cantidades. Su caso demuestra que un cuerpo gigantesco no implica cazar animales grandes.
La ballena jorobada se reconoce por sus largas aletas pectorales. Consume kril y peces pequeños; algunas poblaciones utilizan cortinas o redes de burbujas para concentrar sus presas. También es famosa por los cantos complejos de los machos.
La ballena gris ofrece otro ejemplo de alimentación por filtración. Suele remover los sedimentos del fondo en aguas poco profundas y filtrar pequeños animales, especialmente crustáceos. Estas tres especies tienen barbas, pero no consiguen su comida exactamente de la misma manera.
Delfines, orcas y otros cetáceos con dientes
Los odontocetos presentan una gran diversidad. Algunos viven en grupos numerosos, otros realizan inmersiones profundas y otros están adaptados a aguas fluviales. Estos ejemplos muestran esa variedad:
- Delfín mular: tiene un hocico bien marcado y habita aguas templadas y tropicales. Se alimenta de peces y calamares.
- Orca: es el miembro de mayor tamaño de la familia de los delfines. Según la población, su dieta puede incluir peces, focas u otros cetáceos.
- Cachalote: destaca por su enorme cabeza y por sus inmersiones profundas para buscar alimento, especialmente calamares.
- Beluga: vive en regiones árticas y subárticas. Los adultos suelen ser blancos y carecen de aleta dorsal.
- Delfín rosado del Amazonas: habita ríos sudamericanos y demuestra que no todos los cetáceos viven en el mar.
¿Qué animales acuáticos no son cetáceos?
El tiburón ballena no es un cetáceo: es un pez que respira mediante branquias. Su nombre y su enorme tamaño pueden despistar, pero no amamanta a sus crías ni necesita salir a respirar aire.
Tampoco las focas, las morsas o los manatíes pertenecen a este grupo, aunque sí son mamíferos. Las focas y las morsas son pinnípedos, mientras que los manatíes son sirenios. Para reconocer cetáceos, conviene fijarse en el conjunto de sus características, no únicamente en que naden, tengan aletas o vivan en el océano.

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