El wolframio es un elemento químico metálico conocido por soportar temperaturas extraordinariamente altas. También recibe el nombre de tungsteno, así que ambas palabras se refieren al mismo material. Aunque no suele verse como el hierro o el aluminio, está presente en herramientas de corte, equipos industriales y dispositivos eléctricos. Su combinación de resistencia al calor y gran densidad lo convierte en un metal muy valioso para fabricar objetos que deben trabajar en condiciones exigentes.

¿Qué es el wolframio y dónde está en la tabla periódica?
El wolframio es un metal de transición de color gris plateado. Su símbolo químico es W y su número atómico es 74: esto significa que cada átomo de wolframio tiene 74 protones en su núcleo. En la tabla periódica se encuentra en el grupo 6 y el período 6.
No es una mezcla ni una aleación, sino un elemento químico. Sin embargo, puede combinarse con otros elementos para obtener sustancias con propiedades diferentes. Por ejemplo, al unirse con carbono forma carburo de wolframio, un compuesto muy utilizado por su dureza.
La letra W procede del nombre «wolfram». La palabra «tungsteno», por su parte, deriva de una expresión sueca que significa «piedra pesada». Este segundo nombre encaja muy bien con una de sus características más llamativas: pesa mucho para el espacio que ocupa.
¿Qué propiedades hacen especial a este metal?
La propiedad más famosa del wolframio es su punto de fusión: necesita alcanzar aproximadamente 3.422 °C para pasar del estado sólido al líquido. Es el punto de fusión más alto entre los metales puros. Como comparación, el hierro se funde alrededor de los 1.538 °C.
Pero su utilidad no depende únicamente del calor. Varias propiedades explican por qué se elige para aplicaciones técnicas concretas:
- Gran densidad: ronda los 19,3 gramos por centímetro cúbico, casi lo mismo que el oro y unas 2,5 veces la del hierro.
- Baja dilatación térmica: sus dimensiones cambian relativamente poco cuando aumenta la temperatura.
- Conducción eléctrica: permite el paso de corriente, una propiedad aprovechada en componentes eléctricos.
- Resistencia a temperaturas elevadas: resulta útil en ambientes donde muchos otros metales se ablandarían o fundirían.
¿Dónde se encuentra y cómo se obtiene el wolframio?
En la naturaleza, el wolframio aparece principalmente combinado con otros elementos, no como piezas de metal puro listas para recoger. Dos de sus minerales más importantes son la wolframita y la scheelita. China concentra una parte muy importante de la producción minera mundial.
Para obtenerlo, primero se extrae la roca y se tritura. Después se separan y concentran los minerales que contienen wolframio. Mediante tratamientos químicos se obtienen compuestos purificados, que pueden transformarse en óxido de wolframio.
Ese óxido se reduce, habitualmente con hidrógeno, para producir polvo metálico. Como fundir el wolframio exige temperaturas muy altas, muchas piezas se fabrican compactando ese polvo y calentándolo sin llegar a fundirlo completamente. Este proceso se llama sinterización.
¿Para qué se utiliza el wolframio?
Sus aplicaciones aprovechan distintas propiedades según la necesidad. Conviene distinguir entre el wolframio metálico, sus aleaciones y sus compuestos: no todos se comportan igual ni se emplean para lo mismo.
- Herramientas de corte: el carburo de wolframio, unido normalmente con un aglutinante metálico como el cobalto, se utiliza en brocas, fresas y piezas para mecanizar materiales.
- Iluminación incandescente: sus filamentos pueden calentarse hasta emitir luz dentro de bombillas con vacío o gas adecuado.
- Soldadura TIG: se usa en electrodos que soportan el calor del arco eléctrico sin consumirse como un electrodo de aporte.
- Contrapesos y protección: las aleaciones ricas en wolframio permiten concentrar mucha masa en poco espacio y atenuar determinadas radiaciones.
¿Quién lo descubrió y por qué conviene reciclarlo?
En 1783, los hermanos Juan José y Fausto de Elhuyar lograron aislar wolframio metálico en Bergara, en el actual País Vasco. Su trabajo continuó investigaciones anteriores sobre minerales que contenían este elemento y constituye un episodio destacado de la historia de la química.
Actualmente, recuperar wolframio de herramientas y residuos industriales permite reducir la necesidad de extraer nuevos minerales. Su explotación y procesamiento consumen recursos y pueden generar impactos ambientales. Por eso, además de conocer sus propiedades, es importante entender que un metal tan útil también requiere una obtención responsable y un buen aprovechamiento.

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