Las estrellas de mar son animales marinos muy conocidos por su forma llamativa, pero su cuerpo es mucho más interesante de lo que parece a simple vista. Aunque muchas personas creen que son peces, en realidad pertenecen al grupo de los equinodermos, como los erizos de mar y los pepinos de mar. Conocer las partes de la estrella de mar ayuda a entender cómo se mueve, cómo se alimenta, cómo se protege y por qué puede vivir en ambientes tan distintos del océano. Su cuerpo está adaptado para desplazarse lentamente por el fondo marino, abrir conchas, detectar cambios a su alrededor e incluso regenerar partes perdidas en algunas especies.

 
Infografia sobre Partes de la Estrella de Mar

Cómo es el cuerpo de una estrella de mar

El cuerpo de una estrella de mar suele tener forma de estrella porque está formado por un disco central del que salen varios brazos. Lo más común es que tenga cinco brazos, pero existen especies con muchos más. Algunas pueden tener diez, veinte o incluso más de cuarenta brazos, según el tipo de estrella de mar.

Una característica muy importante es su simetría radial. Esto significa que muchas de sus partes se organizan alrededor de un centro, como los radios de una rueda. Esta forma le permite moverse en varias direcciones sin depender de una cabeza como la de otros animales.

Aunque parezca dura y sencilla, su superficie está viva y cumple varias funciones. La estrella de mar no tiene cerebro ni sangre como los humanos, pero posee sistemas especiales que le permiten responder al ambiente, alimentarse y sobrevivir en el mar.

  • El disco central es la zona del centro del cuerpo.
  • Los brazos le ayudan a moverse, alimentarse y sujetarse.
  • La parte superior suele ser más rugosa y resistente.
  • La parte inferior contiene la boca y los pies ambulacrales.

El disco central: la zona principal del cuerpo

El disco central es una de las partes más importantes de la estrella de mar. Desde esta zona nacen los brazos y en su interior se encuentran órganos esenciales. Aunque no se vea desde fuera, allí se organizan estructuras relacionadas con la digestión, la reproducción y la coordinación del cuerpo.

En la cara inferior del disco central se encuentra la boca. A diferencia de muchos animales, la estrella de mar no tiene dientes. Sin embargo, algunas especies son capaces de abrir moluscos, como almejas o mejillones, usando la fuerza de sus brazos y sus pies ambulacrales. Después, pueden sacar parte de su estómago hacia fuera para comenzar la digestión del alimento.

En la parte superior del disco también puede encontrarse una pequeña estructura llamada madreporito. Esta placa permite la entrada de agua al sistema vascular acuífero, un sistema interno fundamental para el movimiento. Sin el agua que circula por este sistema, la estrella de mar no podría accionar correctamente sus pies ambulacrales.

  • La boca se ubica en la parte inferior, no en la superior.
  • El madreporito regula la entrada de agua al cuerpo.
  • En el disco central se conectan los brazos con los órganos internos.
  • Es una zona clave para la alimentación y el funcionamiento general.

Brazos o radios: mucho más que una forma bonita

Los brazos, también llamados radios, son una de las partes de la estrella de mar más fáciles de reconocer. No son simples extensiones decorativas: participan en el movimiento, la captura de alimento y la percepción del entorno. En su interior se prolongan algunos órganos, lo que demuestra que son partes activas del cuerpo.

En la parte inferior de cada brazo hay surcos donde se encuentran los pies ambulacrales. Estos pequeños tubos funcionan gracias al agua que circula dentro del animal. Cuando se llenan y se vacían, permiten que la estrella de mar avance lentamente, se adhiera a superficies o sujete una presa.

Una de las curiosidades más sorprendentes es la regeneración. Algunas estrellas de mar pueden recuperar un brazo perdido si el daño no es demasiado grave. En ciertas especies, un brazo separado puede formar un nuevo individuo si conserva parte del disco central. Esta capacidad no significa que sean invencibles, pero sí muestra una adaptación muy especial.

  • Los brazos contienen prolongaciones de órganos internos.
  • Ayudan a sujetarse a rocas, corales o fondos arenosos.
  • Pueden participar en la apertura de conchas de moluscos.
  • En varias especies tienen capacidad de regeneración.

Pies ambulacrales: el secreto de su movimiento

Los pies ambulacrales son pequeñas estructuras en forma de tubitos ubicadas en la parte inferior de los brazos. Aunque son diminutos, cumplen una función enorme. Gracias a ellos, la estrella de mar puede desplazarse por el fondo marino, agarrarse a superficies y manipular alimento.

Estos pies no funcionan como patas normales. Están relacionados con el sistema vascular acuífero, que utiliza agua de mar dentro del cuerpo. Al cambiar la presión del agua en sus canales internos, los pies se extienden, se contraen y se adhieren al suelo. Por eso su movimiento es lento, pero muy eficaz.

Además de caminar, los pies ambulacrales ayudan a algunas estrellas de mar a abrir conchas. Aunque una almeja cierre sus valvas con fuerza, la estrella puede ejercer presión durante bastante tiempo hasta que la presa se debilita. Entonces comienza el proceso de alimentación.

  • Sirven para desplazarse sin tener patas verdaderas.
  • Permiten adherirse a rocas y otras superficies.
  • Ayudan a capturar y sujetar alimento.
  • Funcionan mediante presión de agua, no con músculos como los nuestros.

Piel, espinas, ojos y órganos internos

La superficie de la estrella de mar está cubierta por una piel resistente con pequeñas placas calcáreas. En muchas especies también hay espinas, que pueden ser cortas, largas, suaves o puntiagudas. Estas estructuras forman una especie de protección contra golpes y depredadores. Por eso, aunque parezcan blandas, muchas estrellas de mar tienen un cuerpo bastante resistente.

En la punta de cada brazo suele haber un pequeño ocelo, una estructura sensible a la luz. No es un ojo como el de una persona, porque no forma imágenes detalladas. Sin embargo, le permite distinguir cambios de luz y oscuridad, algo útil para orientarse y buscar refugio.

Dentro del cuerpo se encuentran órganos digestivos y reproductores que se extienden parcialmente hacia los brazos. Su sistema nervioso es sencillo: no tiene cerebro central, pero cuenta con una red nerviosa que coordina respuestas. Esta organización demuestra que un animal puede vivir y comportarse de manera eficaz sin tener la misma estructura corporal que los vertebrados.

También es interesante comparar su cuerpo con el de un pez. Un pez tiene cabeza, cola, aletas y columna vertebral. La estrella de mar, en cambio, no tiene columna, no nada como un pez y se desplaza principalmente sobre el fondo. Por eso es correcto decir que es un invertebrado marino, no un pez.

  • Las espinas ayudan a proteger el cuerpo.
  • Los ocelos detectan luz, pero no ven imágenes complejas.
  • La piel contiene placas que dan firmeza y protección.
  • Sus órganos internos se distribuyen entre el disco central y los brazos.