Los artrópodos son el grupo de animales más numeroso del planeta. Están en el suelo, en el agua, en el aire, en los bosques, en las casas y hasta en lugares extremos. Cuando hablamos de tipos de artrópodos, nos referimos a grandes grupos de animales que comparten ciertas características, como tener patas articuladas, un exoesqueleto duro y el cuerpo dividido en partes. Aunque una mariposa, un cangrejo, una araña y un ciempiés parecen muy diferentes, todos pertenecen a este enorme filo animal. Conocerlos ayuda a entender mejor la biodiversidad y el papel que cumplen en los ecosistemas.

 
Infografia sobre Tipos de Artrópodos

Qué tienen en común todos los artrópodos

La palabra artrópodo significa, literalmente, “patas articuladas”. Esta es una de sus características más visibles: sus extremidades tienen uniones que les permiten moverse con precisión. Además, poseen un exoesqueleto de quitina, una cubierta externa que protege el cuerpo como si fuera una armadura ligera.

A diferencia de los animales con esqueleto interno, como los mamíferos, los artrópodos crecen mediante un proceso llamado muda. Cuando su exoesqueleto se queda pequeño, lo desprenden y forman uno nuevo. Durante ese momento son más vulnerables, porque su nueva cubierta todavía está blanda.

También tienen el cuerpo dividido en regiones, aunque no siempre de la misma manera. En algunos se distinguen cabeza, tórax y abdomen; en otros, el cuerpo se organiza en cefalotórax y abdomen. Esta organización ayuda a clasificar los principales tipos de artrópodos.

  • Tienen simetría bilateral: su cuerpo puede dividirse en dos mitades parecidas.
  • Poseen apéndices articulados, como patas, antenas, pinzas o piezas bucales.
  • Muchos presentan ojos compuestos, formados por muchas pequeñas unidades visuales.
  • Respiran de distintas formas: por tráqueas, branquias o estructuras especiales, según el grupo.

Insectos: los artrópodos más abundantes

Los insectos son el grupo de artrópodos más diverso y conocido. Se calcula que existen millones de especies, aunque muchas todavía no han sido descritas por la ciencia. Su éxito se debe a su capacidad para adaptarse a casi todos los ambientes terrestres y a su enorme variedad de formas de alimentación.

El cuerpo de los insectos se divide en cabeza, tórax y abdomen. En la cabeza suelen tener antenas, ojos y piezas bucales; en el tórax se insertan las seis patas y, en muchos casos, las alas. Por eso una característica clave para reconocerlos es que tienen tres pares de patas.

Algunos insectos pasan por metamorfosis. En la metamorfosis completa, como ocurre en mariposas y escarabajos, hay fases de huevo, larva, pupa y adulto. En la metamorfosis incompleta, como en saltamontes, las crías se parecen al adulto, pero son más pequeñas y aún no tienen alas desarrolladas.

  • Ejemplos comunes: abejas, hormigas, moscas, mariposas, escarabajos, grillos y libélulas.
  • Funciones importantes: polinización, descomposición de materia orgánica y alimento para otros animales.
  • Algunos pueden ser plagas, pero muchos son esenciales para el equilibrio de los ecosistemas.

Arácnidos: arañas, escorpiones y ácaros

Los arácnidos forman otro grupo importante dentro de los artrópodos. A diferencia de los insectos, no tienen antenas ni alas, y poseen cuatro pares de patas. Su cuerpo suele estar dividido en dos partes principales: el cefalotórax y el abdomen.

Las arañas son quizá los arácnidos más conocidos. Muchas producen seda, que usan para construir telas, envolver presas o proteger sus huevos. Aunque algunas personas les tienen miedo, la mayoría de las arañas no son peligrosas para los seres humanos y ayudan a controlar poblaciones de insectos.

Los escorpiones también son arácnidos. Tienen pinzas y una cola curvada con aguijón. Viven sobre todo en zonas cálidas y suelen ser animales nocturnos. Los ácaros, en cambio, son diminutos; algunos viven en el suelo, otros sobre plantas o animales, y unos pocos pueden causar alergias o enfermedades.

  • Tienen ocho patas en la etapa adulta.
  • No poseen antenas.
  • Muchos son depredadores y ayudan al control natural de insectos.
  • Incluyen especies muy pequeñas, como ácaros, y otras más visibles, como tarántulas y escorpiones.

Crustáceos: artrópodos del agua y de las costas

Los crustáceos son artrópodos que viven principalmente en ambientes acuáticos, tanto marinos como de agua dulce. Muchos respiran mediante branquias, lo que les permite obtener oxígeno del agua. Sin embargo, algunos, como las cochinillas de humedad, se han adaptado a vivir en lugares terrestres húmedos.

Su cuerpo puede variar mucho según la especie. Los cangrejos tienen un caparazón ancho y pinzas fuertes; los camarones poseen un cuerpo alargado; los percebes viven fijos a las rocas; y los copépodos, aunque son diminutos, forman parte esencial del plancton.

Los crustáceos cumplen funciones ecológicas muy importantes. Algunos limpian restos orgánicos, otros son depredadores y muchos sirven de alimento para peces, aves marinas y otros animales. En las cadenas alimentarias acuáticas, los crustáceos pequeños son una pieza fundamental.

  • Ejemplos: cangrejos, langostas, camarones, percebes, krill y cochinillas de humedad.
  • Muchos tienen dos pares de antenas, a diferencia de insectos y arácnidos.
  • Algunos poseen pinzas que usan para defenderse, capturar alimento o competir por territorio.
  • El krill alimenta a ballenas, pingüinos, peces y numerosas especies marinas.

Miriápodos: ciempiés y milpiés, parecidos pero no iguales

Los miriápodos son artrópodos de cuerpo alargado y muchas patas. Su nombre significa “muchos pies”, aunque eso no quiere decir que todos tengan exactamente la misma cantidad. Viven sobre todo en lugares húmedos y oscuros, como debajo de piedras, troncos o entre hojas en descomposición.

Los dos grupos más conocidos son los ciempiés y los milpiés. Aunque a simple vista pueden parecer similares, tienen diferencias importantes. Los ciempiés suelen ser rápidos, aplanados y depredadores; usan unas patas modificadas con veneno para capturar pequeños animales. Los milpiés, en cambio, son más lentos, de cuerpo más cilíndrico y se alimentan principalmente de restos vegetales.

Esta diferencia muestra que no todos los artrópodos cumplen la misma función en la naturaleza. Algunos cazan, otros reciclan materia orgánica, otros polinizan y otros sirven de alimento. Esa variedad es una de las razones por las que los artrópodos han tenido tanto éxito evolutivo.

  • Ciempiés: un par de patas por segmento corporal y hábitos depredadores.
  • Milpiés: dos pares de patas por segmento en gran parte del cuerpo y alimentación detritívora.
  • Prefieren ambientes húmedos porque su cuerpo puede perder agua con facilidad.
  • Ayudan a descomponer hojas y restos orgánicos, enriqueciendo el suelo.